Continúa éxodo de haitianos a Coatza
septiembre 10, 2021 | Sayda Chiñas Córdova

Buscan regularizar su estatus migratorio para poder transitar hacia los Estados Unidos

Coatzacoalcos, Ver.- Decenas de migrantes haitianos llegan a las casas de apoyo en Coatzacoalcos, saturando estos espacios, muchos de ellos llevan varios años migrando y provienen de Sudamérica, donde se cambiaron las legislaciones migratorias o la crisis por covid-19 agravó la situación económica.

Desde el inicio de la semana los refugios para migrantes en Coatzacoalcos han recibido muchas familias que habían quedado varadas en la frontera sur, contenidos por las fuerzas federales, esperando sus trámites como refugiados o solo para transitar de manera legal hacia el norte del país.

Muchos de estos migrantes son haitianos que tienen varios años que salieron de su país pero antes estuvieron trabajando en Brasil, Ecuador, Perú o Chile, donde las condiciones migratorias fueron cambiando con la llegada de la pandemia de covid-19. Los haitianos son migrantes especiales y diferentes a los centroamericanos, ya que viajan con sus familias y todos ellos tratan de trabajar en los países por los que pasan para obtener dinero para enviar a los que dejaron; están en América del sur desde 2010, después del sismo de 7.0 en escala Richter que devastó la isla.

Jean Baptiste Ilerdieu, uno de los migrantes refugiados en Coatzacoalcos, refirió que logró legalizar su situación en Chile por cuatro años y estuvo trabajando para mantener a sus hijos, su esposa y su madre, que siguen en Haití.

Los cambios en la política migratoria lo obligaron a seguir caminando pero ahora hacia el norte del continente, ya que Brasil, que es otro punto donde suelen migrar, enfrenta una situación muy difícil por la pandemia de coronavirus, además el gobierno de Jair Bolsonaro, se retiró del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, por lo que no está recibiendo peticiones de asilo.

Le tomó más de cuatro meses llegar a México caminando desde Chile, y relató que lo más difícil para él fue pasar por el famoso Tapón del Darién, un bloque vegetal que se extiende en la frontera entre Panamá y Colombia. Durante cuatro días caminó sin comida ni agua, tratando de sortear los peligros de esta selva y además a los grupos delictivos que se dedican al tráfico de personas o enervantes, muchos de sus compañeros de viaje murieron en el intento.

A pesar de lo difícil del tramo, este Istmo, llamado coloquialmente "el Infierno", no ha frenado este éxodo; de acuerdo con las estimaciones de las autoridades de Panamá, tres cuartas partes de los que intentan pasar desde Colombia son haitianos. El resto proviene principalmente de Cuba, Venezuela y diversos países africanos.

Este grupo de migrantes ha saturado los albergues locales, busca avanzar a otras ciudades para poder establecerse, ya que en Tapachula el gobierno federal los mantiene hacinados.

El migrante entrevistado indicó que estuvo por varios meses esperando que le pudieran dar estatus de refugiado para poder trabajar de nuevo, ya que él tiene que mandar dinero a su familia.

En las constantes redadas que hacía el personal de Migración en Tapachula, se le perdieron todos sus papeles de identidad y su pasaporte, ahora está reiniciando los trámites ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) para poder quedarse en México. Jean Baptiste Ilerdieu relata que en el camino se han ido dando cuenta de lo difícil que será llegar a Estados Unidos, por eso aspira a quedarse en México para tratar de apoyarse en las comunidades haitianas y sacar a su familia de la isla, ya que no hay futuro para ellos y menos después de la crisis política que enfrentan tras el asesinato de su presidente Jovenel Moïse.

Él trabajaba como conductor de mototaxi, pero le robaron su unidad y se quedó sin forma de llevar comida a su casa, no obstante, ha trabajado en diversos oficios y actualmente domina con fluidez el español, aunque su idioma es el criollo haitiano y sabe un poco de francés.

Datos aportados por la Casa del Migrante "Santa Faustina Kowalska", ubicada en el fraccionamiento Las Dunas, señalan que por día han estado recibiendo más de 200 ciudadanos extranjeros, a quienes les brindan alimentos, atención médica y un lugar para descansar. Asimismo, el Refugio para Migrantes en el Puente de la Avenida 1, administrado por la Iglesia católica, se encuentra al máximo de su capacidad, recibiendo en últimas fechas a un gran número de familias procedentes de esta isla.

Los migrantes haitianos generalmente se quedan por algunas horas en los refugios, pues buscan llegar hasta la frontera con Estados Unidos.

Cabe señalar que en la comunidad de Playas, en Tijuana, se fundó lo que se conoce como la Pequeña Haití, un barrio con 4 mil personas que formaron parte de la primera caravana que avanzó desde el sur, en el año 2017. En Matamoros hay otra comunidad, no tan grande, por donde están pasando estos migrantes, sin embargo, son asolados por la delincuencia organizada.

La profesora e investigadora del Instituto Mora, Leticia Calderón Chelius, indicó que México debe empezar a agilizar los trámites para refugiados y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) debe tener más presupuesto para poder atenderlos

Expuso que en el caso de Haití es un tema especial, ya que todos estos migrantes no pueden ser deportados por una cuestión humanitaria y se tiene que resolver su tránsito para evitar que caigan en las manos de los grupos delictivos que trafican con personas.

Observó que esta migración de haitianos viene caminando desde hace varios años y se podrían dar nuevos éxodos tras la crisis económica que enfrenta ese país por los recientes eventos climáticos.

La especialista en migración expuso que la comunidad haitiana podría ir creciendo en los próximos años, realizando trámites para traer a más personas al país por reunificación familiar, por lo que México debe definir qué tipo de acciones tendrá que implementar para ordenar este éxodo.

Migración realiza redadas

El personal del Instituto Nacional de Migración (INM), con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional (GN) hicieron una redada en el Salón de los Petroleros, en Las Choapas, donde eran atendidos los migrantes haitianos.

Por la mañana habían arribado al refugio un grupo importante de personas, quienes estaban varadas en la comunidad Río Playas, y ciudadanos pidieron permiso para trasladarlos en un camión al salón de eventos sociales de la Sección 26.

En el lugar se alojaban alrededor de 250 personas, quienes recibían apoyo de las organizaciones internacionales y ciudadanos de ese municipio, pero al no ser un albergue en forma las fuerzas federales ingresaron para detener a 50, la mayoría madres que no pudieron huir con sus hijos pequeños.

Los haitianos treparon por la barda de este recinto y huyeron a las zonas aledañas, mientras que los más jóvenes y las mujeres, sufrieron por los golpes.

Este operativo se extendió hacia las carreteras del sur de Veracruz donde empezaron a levantar a las familias que venían caminando desde Las Choapas a Coatzacoalcos.

En total fueron 260 personas aseguradas por el INM las cuales fueron trasladadas a la estación migratoria de Acayucan, dónde quedaron bajo resguardo de las autoridades.

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