Tercera ola de covid frenó recuperación; prevé la Canaco afectaciones económicas
agosto 07, 2021 | Roxana Aguirre y Agencias

La tercera ola por covid-19 otra vez está ocasionando pérdidas económicas en el sector comercial, indicó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Antonio Mendoza García. Señaló que consideran que abrir la oportunidad al sector privado de vender la vacuna agilizaría su aplicación. "Están incrementándose los contagios, teníamos ya regreso de comerciantes a las labores. Ya abrieron sus negocios y en esta ocasión volvemos otra vez a estar estáticos y a esperar a que esto se levante de nuevo; obviamente está causando estragos al comercio en general", destacó.

El presidente de la Canaco afirmó que no reciben utilidades ni tampoco tienen expectativas de crecimiento. "Cuando levante un poco la situación de la pandemia queremos volver a las actividades de capacitación, pero por el momento muchos han tenido que cerrar", aseguró.

Aunque la Canaco todavía no tiene cuantificado cuántos han cerrado sí se sabe que muchos de los comerciantes tienen temor de contagiarse en esta nueva etapa de la pandemia con la nueva variante. Añadió que fallecieron comerciantes que se encontraban vacunados.

En pandemia, 77% de pobladores sin acceso a servicios de salud

En plena pandemia de covid-19, aumentó un 77 por ciento el número de personas que carecieron de acceso a servicios médicos; mientras en 2018 hubo 20 millones de personas que no estaban afiliadas al sistema de salud, para 2020 la cifra ascendió a 35 millones, de acuerdo con estimaciones del Consejo Nacional de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Este incremento corresponde con el periodo en que desapareció el Seguro Popular, una estrategia de afiliación a servicios de salud creada en 2003 y que operó hasta 2019, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que sería sustituido por Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), con el que aseguraría acceso a servicios de salud para todos los mexicanos, es decir, cobertura universal.

El reporte del Coneval demostró que dicha decisión tuvo impacto, pues al analizar a las instituciones que proveen servicios de salud, la reducción de la población afiliada al Seguro Popular o que reportó tener derecho a los servicios del Insabi en zonas rurales fue de 20.4 puntos porcentuales al pasar de 69.3 por ciento a 48.9 por ciento de la población. En contraste, en las zonas urbanas pasó de 33.3 por ciento a 20.3 por ciento de la población, lo que representó una reducción de 13 puntos porcentuales.

"Entre los factores que explican la diferencia en el incremento, por ámbito de residencia, se encuentra el grado de dependencia al Seguro Popular, en 2018: de las personas con acceso a los servicios de salud en las zonas rurales, ocho de cada 10 personas contaban únicamente con Seguro Popular; en contraste, en las zonas urbanas donde esta proporción fue de cuatro de cada 10. De esta manera, la población rural se encontraba en una posición más vulnerable ante la desaparición del Seguro Popular", refiere el informe.

Respecto a la afiliación al IMSS por medio de la prestación laboral, se observa que el porcentaje de la población ocupada sin acceso directo a servicios de salud pasó de 64.5 por ciento a 63.7 por ciento entre 2018 y 2020: "Lo que indica que la población ocupada sin acceso directo a los servicios de salud no contribuyó al aumento de la carencia por acceso a los servicios de salud en este periodo". En tanto, en el resto de instituciones de salud como Petróleos Mexicanos (Pemex) e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), no hubo variaciones.

Esto demuestra que se están "exacerbando las desigualdades de salud preexistentes en el país y es más grave que haya ocurrido justamente en la pandemia", explica Juan Pablo Gutiérrez, académico del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Hasta 2018, el Seguro Popular había afiliado a 42 por ciento de la población y aunque en el decreto de creación del Insabi se estableció que los beneficiarios continuarían en la nueva institución, no fue así, pues para 2020 registró una afiliación de 26.9 por ciento, una disminución de 16 puntos porcentuales.

Si bien el Seguro Popular fue criticado durante los tres sexenios en que operó, debido a la deficiente calidad de los servicios, la promesa incumplida de cobertura universal, la existencia de actos de corrupción y hospitales a medio construir, la estrategia significaba una posibilidad de conseguir algún servicio de salud y varias personas pudieron enfrentar padecimientos como cáncer, que de otra manera hubiese sido incosteable para ellas.

La disminución de afiliación es "una gravísima caída", afirma Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana frente a la Pobreza, sobre todo porque la reforma en salud de este sexenio que prometió universalidad, en realidad "lo que produjo fue carencia". Si lo prometido con el Instituto de Salud para el Bienestar se hubiera cumplido "este indicador estaría en cero", o sea, nadie tendría carencia de acceso a servicios de salud.

El gran reto, explica, es encontrar la forma de realmente alcanzar la cobertura universal "y no solo por discurso", sino como un derecho humano, porque en este momento ningún hospital recibe a todas las personas y no porque no quieran, sino porque no tienen suficientes doctores, camas ni medicinas. Por este motivo, la universalidad debe pasar por incrementos presupuestales, explica Gómez Hermosillo.

La carencia de acceso a servicios de salud ocurrió en todo el país, pero las entidades con mayor aumento fueron Oaxaca, que pasó de 16.3 por ciento de personas sin afiliación a un sistema de salud en 2018 a 36.9 por ciento en 2020; Guerrero, que pasó de 13.8 por ciento a 33.5 por ciento; y Chiapas (17.6 por ciento a 37.1 por ciento), mientras que las entidades que mostraron el menor aumento fueron Chihuahua (11.3 por ciento a 17.1 por ciento); Sinaloa (13.2 por ciento a 19.6 por ciento); y Baja California Sur (10.7 por ciento a 17.4 por ciento).

Esto nos coloca en niveles de acceso de 2008 –destaca– toda vez que esta carencia era una de las que "llevaba comportamiento a la baja entre todas las carencias", aunque en el sexenio de Enrique Peña Nieto hubo un freno en la afiliación, llegar a estos niveles en 2020 "es extremadamente inquietante" porque lo que mide este indicador es la percepción de seguridad social, y la gente dejó de ver esto como un derecho, comentó Gutiérrez.

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