FALANGES: Las universidades y sus auditorias
julio 07, 2021 | Luis Adalberto Maury Cruz

La universidad es una institución de formación profesional con perspectiva universal que está en virtud de la responsabilidad social, que se traduce en contribución pertinente y eficaz para el desarrollo político, económico y social de pueblo, de no ser así hay una condición deficitaria. Lo universal remite a una formación que si bien es técnica, va más allá al vincularse con los conocimientos, la cultura y las artes universales, articulado con la realidad local y nacional.

Un universitario seria en gran medida una persona formada bajo una cosmovisión universal y plural, con una misión de tolerancia, de la cultura de la civilidad y la legalidad, de lo contrario hay una carencia en la contribución de la formación de ciudadanía.

Los problemas del sistema universitario, tanto del ámbito público como privado, son de diferente orden. Uno de ellos es la falta de pertinencia y valor social en la formación de profesionistas. Es notoria la obsolescencia de los planes y los programas de estudios y la desconexión con la realidad política, económica, tecnológica y social que con gran frecuencia se presenta tanto en carreras como en posgrados. El reto para el alumno es formarse bajo la lógica del autodidactismo y el esfuerzo propio.

No hay una coordinación entre el sector productivo con los planes y los programas de estudio. Por ejemplo, es común en carreras como derecho y contaduría que exista una falta de actualización normativa. En carreras del área económico administrativo es común la desconexión con el área financiero y bursátil. En carreras de ingenierías y ciencias de la salud es notoria la desvinculación con las tecnologías de punta. En las áreas de artes es escasa la formación empresarial. El estudiante tiene como misión buscar articularse con su sector profesional de lo contrario sólo tendrá un título.

Hay una insolvencia de cultura de la paz, de las finanzas personales, del arte, de la salud y del pensamiento crítico como hilo común de la cultura universitaria en toda carrea. En efecto, hay curso y materias sobre derechos humanos, género, pensamiento crítico, etc. con frecuencia son acciones aisladas, inconexas e imposturas y/o lugares comunes. En efecto, hay docentes, investigadores y alumnos comprometidos con la pertinencia y el valor social pero no es lo constante.

Lo señalado es de orden institucional, no sólo personal. Esto se ve en la notoria falta de actitud crítica en las propias universidades, por ejemplo: hay graves violaciones a la transparencia, rendición de cuentas en lo que concierne a recursos públicos; hay delitos de acosos que son no denunciados a ante las fiscalías, se quedad impunes bajo el burocratismo y las mafias. Este es el entorno de la educación universitaria al interior de estos recintos.

Las universidades han caído en un letargo y desconexión de la realidad. Incurriendo en irresponsabilidad y déficit de pertinencia social. esto es un problema de violación a los derechos humanos; pues, trasgrede el derecho a la educación de calidad y merma el derecho a ejercer un profesión y/o trabajo decente del otrora estudiante. Esto viola los artículos 1º, 3º, 5º, 123 y 133 del Código Patrio. Si usted considera que esto es falso, entonces respondamos a preguntas como: ¿dejaría que un recién egresado de medicina lo operara o de contaduría llevara sus contaduría? ...yo tampoco. Es decir, estamos frente a un descredito e insuficiencia de la universidad.

Sin embargo, porque permitimos que una persona con algunos años de actividad profesional trate nuestros asuntos. No es por el grado o carrera que tenga, sino por lo que sabe hacer, resuelve problemas. Es decir, la universidad está lejos de dar lo que requiere el sector productivo. Se termina una carrera universitaria y será el sector productivo quien lo termine de formar.

Los cuerpos académicos, lejos de ser productivos están en programas de productividad cuyos hechos son como regla general irrelevantes para el sector político, económico, industrial y social, en efecto hay excepciones. El sistema institucional privilegia la burocracia y la tramitología sobre la responsabilidad social, esto es una actitud acrítica y mafiosa.

Las plataformas universitarias, con frecuencia, carecen de amigabilidad y funcionalidad didáctica que permitan una interacción educativa acorde con las circunstancias y modos actuales de aprender. La nueva educación está encaminada a resolver problemas reales, no a aprobar exámenes memorísticos y de confusión múltiple.

Plataformas como The Power MBA o Mindvalley evidencian el rezago abismal de las universidades, digamos tradicionales, tanto por su cobertura como por la calidad de sus servicios educativos. Esta calidad remite a una preparación en base a transferencia y desarrollo de saberes operativos para la solución efectiva de problemas reales.

Se torna imperante una universidad acorde a los nuevos recursos educativos, a los productos de las tecnologías de la información y ciencia de datos; se requiere una articulación con el sector productivo y con el desarrollo tecnológico; y el desarrollo de la cultura de la paz, fundado en la cultura de un genuino pensamiento crítico para la solución de problemas.

En este terreno es menester una auditoria curricular que permita puntualizar los problemas y nichos de oportunidad tanto de la educación como de la investigación. Sin embargo, esto toca el corazón de las mafias universitarias y evidencia los actos de corrupción que va desde los favores sexuales por prebendas, plazas y horas otorgadas a "cuates" hasta los desfalcos millonarios de recursos públicos. Así, la universidad requiere también auditorias tanto financieras como administrativas. Es decir, una genuina rendición de cuentas.

En fin ¿usted qué piensa?...

lmaury_cruz@hotmail.com

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