La UV requiere de una gestión inclusiva, igualitaria y sostenible: Ana Beatriz Lira
mayo 30, 2021 | Rocío de la Barreda

Ana Beatriz Lira Rocas, aspirante a la rectoría de la Universidad Veracruzana (UV), especialista en Economía Financiera con maestría en Dirección y Gestión Pública Local para Directivos Municipales de Iberoamérica, doctora en Sostenibilidad, Tecnología y Humanismo, reconoce que la pandemia demanda afrontar los retos de la máxima casa de estudios en un escenario complicado por la disminución del presupuesto a las universidades públicas y agudizado por efectos económicos de la pandemia.

No obstante, tiene una visión optimista por las grandes fortalezas de la UV y sobre todo porque Veracruz no se puede entender sin la Universidad Veracruzana. Propone una gestión inclusiva, igualitaria y sostenible, tres ejes transversales de un proyecto al que ve como de grandes compromisos.

A continuación la entrevista que se le hizo en Trasfondo Político de La Jornada Veracruz.

–¿Cómo afectó a la educación superior la aparición de la pandemia?

–La disrupción pandémica nos ha manifestado que no podemos esperar más a utilizar mecanismos de digitalización, lo que nosotros llamamos la educación híbrida o multimodal, que quiere decir que hagas uso tanto de la educación tradicional, cuando esto sea posible en tu aula, frente a tu profesor, obviamente con salones que ya no podrán tener 50 alumnos como antes pasaba, y también usar la educación a distancia. Una observación a esto es que confundimos y creemos que eso ya es virtual, pero no, eso es otra cosa, la educación a distancia implica que estamos tú y yo simultáneamente, alumnos y profesores, en una sincronía, y la educación virtual es aquella donde el profesor monta sus materiales en una plataforma y el alumno accede a ellas en el momento que puede.

A grandes rasgos podríamos señalar que éstos son los grandes rubros para que podamos hacer uso de esos mecanismos y hay que estar preparados con una infraestructura híbrida, dado que la tradicional, del salón de clases, ya no da para más si no tiene que ver con toda la cuestión tecnológica. Además debemos preparar un programa permanente muy bien estructurado de formación de profesores, porque los maestros tenemos distintos niveles de competencias en materia digital, entonces hay que estructurar acciones permanentes de formación que no sean una salpicadita aquí, de vamos a aprender a hacer videos y después a hacer una página web.

Hay que hacer un programa muy bien integrado que, insisto, permanezca y permita certificarnos en su momento porque hoy está muy claro que la tecnología avanza rápido, recuerda cuando usábamos el teléfono analógico, no fue hace 50 años, fue hace muy poco, y eso hace que nuestros estudiantes también tengan formas distintas de aprender. Esa clase magistral en la que tú y yo nos formamos ha quedado obsoleta y tenemos que transitar a los escenarios que se adaptan a nuestros alumnos porque el estudiante es el centro, razón de ser y eje central de toda nuestra vida. La universidad no existe para que yo tenga trabajo, existe por y para el estudiante, entonces tenemos que volcarnos a resolver ese tipo de cosas que son urgentes porque la pandemia nos metió aquí un ritmo distinto, pero el asunto es inmediato. Hay universidades que tenían más el dedo en el renglón, que han invertido más de sus recursos tanto materiales y financieros como humanos en esta transformación, y que por lo tanto pues enfrentan la pandemia con más éxito; ésa es la verdad, entonces, allí tenemos un trabajo muy fuerte que hacer .

–Puede entenderse que la pandemia dio la oportunidad de hacer un diagnóstico para replantear tanto la forma de la educación como del aprendizaje.

–No hacerlo es un error, debemos diagnosticar en qué punto quedamos e, insisto, hacerlo de inmediato porque la Universidad no paró. Yo nunca perdí ni una clase. El día 19 de marzo fue mi última presencial y el lunes yo ya tenía mi clase en mi pantallita, pero no fue así para todos mis estudiantes, pues para muchos fue un reto porque no todos tenían una computadora ni todos tenían wifi, entonces no paramos porque los profesores hicimos lo que pudimos con lo que teníamos y a darle, a no dejar al estudiante, a continuar dando clases, a continuar la investigación desde y cómo se pudiera con los recursos que teníamos, pero esto no puede continuar así, porque aquí tenemos una heterogeneidad de casos, a lo mejor yo sí sabía usar Zoom, a lo mejor yo sí tenía una computadora con cámara, a lo mejor yo sí tenía wifi en mi casa, pero eso no quiere decir que el 100 por ciento de los académicos estuvieran en esas circunstancias, entonces tuvimos allí, digamos, unos desequilibrios normales pero que se podían haber disminuido y que definitivamente no tienen que seguir pasando.

–Ana Beatriz, hablaba de cambiar, modificar e incrementar la infraestructura, pero como sabemos el presupuesto destinado a las universidades públicas es muy limitado. ¿Cómo se va a poder llevar a cabo esto?

–Qué bueno que mencionas el tema de los presupuestos. La bolsa presupuestal del estado está disminuyendo por razón natural de la disminución de la actividad económica, entonces los que contribuimos, los que pagamos impuestos, ahora somos menos. Explicado muy rápido, eso te hace una bolsa más pequeña y las universidades tenemos un porcentaje del presupuesto que disminuye proporcionalmente, lo que hace que nos enfrentemos a retos financieros muy importantes y a eso suma que tienes que hacer estas inversiones. ¿Dónde está la salida?

En principio en hacer uso más eficiente y eficaz de los recursos, ahí está el primer punto; en segunda hay que vincularnos con la comunidad, la vinculación es una fuente de conocimiento pero también de recursos y ahí hay un abanico impresionante de posibilidades a nivel estatal, municipal, federal e internacional. Hay muchos organismos internacionales y varios países que en estos momentos quieren colocar sus excedentes a través de las universidades, eso es muy bueno porque además los mecanismos de fiscalización internacionales son súper estrictos y esto garantiza el éxito de las cosas.

Y lograr esta vinculación con la sociedad. Hay tres sectores: social, productivo y público, y los tres son ámbitos de la universidad, esa es la maravilla de la universidad, por eso su nombre viene de universal. La universidad tiene capacidades enormes de relacionarse en términos financieros. Por ejemplo, ustedes mismos como una empresa de muchísimos años y mucha tradición, aquí tendrían que estar nuestros estudiantes trabajando con ustedes, haciendo prácticas profesionales, servicio social y ustedes tienen una mano de obra muy bien calificada y nosotros tenemos la formación profesional.

Éste es un ejemplo, pero piensa en una empresa de cualquier naturaleza. Qué puede necesitar que la Universidad Veracruzana no le pueda resolver y lo que no tengamos lo podemos construir, como cuando construimos la licenciatura en este tema de petróleo o cuando se fundó la licenciatura en quiropráctica.

En fin, lo que no se tiene se construye en un plazo bastante razonable, podemos producir piezas que hagan falta en la industria, podemos producir servicios, el comercio tiene un reto bien grande pues el que no está en Internet se va a morir. ¿Cómo le van hacer, por qué no ayudamos a los comerciantes firmando convenios y que las cámaras empresariales nos permitan mandarles a nuestros diseñadores de páginas web, a nuestros chavos que tienen lo fresco y que son maravillosos para crear todos estos escenarios a través de los cuales el comercio se tienen que llevar a cabo?

Además, aprovechar a todos los investigadores pues tenemos una cantidad de investigación que tiene que encontrar sus nicho. ¿Qué quiero decir con esto? Somos una universidad pública y significa que operamos con recursos públicos, por lo tanto nuestro compromiso es darle a la sociedad soluciones, entonces la política de investigación tiene que estar encaminada a resolver los problemas de Veracruz.

Veracruz no se puede entender sin la Universidad Veracruzana, entonces nuestro compromiso con la entidad es mayúsculo, tenemos que ser una palanca para que nuestro estado despegue porque tiene condiciones muy complicadas en materia económica y nosotros podemos aportar mucho: ahí es donde tienen que ser las alianzas y por eso te hablo de alianzas con el sector público, con el sector productivo, con todo el sector privado y por supuesto con la parte social.

La UV es una universidad sumamente descentralizada, que ese tema además de ser un reto también pero nos permite llegar a gran parte de la comunidad y la comunidad nos respeta, nos quiere todavía, tiene credibilidad en nosotros, cosa que también nos compromete.

Además esta vinculación con la sociedad podría permitir una detonación de la economía, ahí es donde te digo que la universidad puede ser una palanca de desarrollo si nosotros entendemos el desarrollo incluso más allá del crecimiento económico, es decir, que una no se entiende sin la otra, pero si entendemos el desarrollo así entonces nosotros podemos aportar en términos de incrementar la productividad y la producción. ¿Cómo? Resolviendo, preguntando a las empresas qué necesitan para producir más, qué capital humano requieren para tener mayor productividad, qué soluciones de producciones . Y aquí estoy hablando de cuestiones ingenieriles, por ejemplo, qué pieza te falta, qué diseño industrial requieres que nosotros podamos desarrollar. De tal modo que nuestro margen es muy amplio y se traslada al ámbito internacional, y no te cuento la cantidad de recursos que podemos traer, financieros, en materia de conocimiento, etcétera.

Esta segunda parte es muy importante porque si no estamos vinculados con la sociedad no sabemos si el egresado que estamos enviando, por ejemplo, de Economía, que es mi carrera, es realmente el egresado que se requiere allá afuera, si no tenemos esta permanente relación que nos verifique si lo estamos haciendo bien, pues entonces estamos desconectados de la realidad y eso le quita competitividad a nuestros egresados.

Hacer un seguimiento de egresados es algo muy importante y la misma vinculación te va marcando qué necesita, por ejemplo, que tu economista sepa modelar en tales programas, antes hacíamos la modelación en libretita, por cierto, pero ahora esto es muy rápido en evolucionar.

Preguntaba a algunos alumnos de la Ibero si ya están diseñando autos eléctricos o siguen con la combustión interna, cuando la combustión interna está a punto de desaparecer, entonces ahí es donde verificas. Esto se llama en términos académicos pertinencia académica, eso significa que el licenciado en Comunicación es pertinente para el mundo de la comunicación y si ya sabe usar todas estas herramientas digitales, pero esto es en todo el ámbito universitario. En el caso de las ciencias de la salud que avanzan con una velocidad impresionante, tienen un desarrollo científico fantástico. Entonces cabe preguntarse si nuestros médicos están saliendo con esa actualización. Esa pertinencia o no te la indica la vinculación, no hay de otra, es como cuando estábamos estudiando que nos decían: "cuando salgas vas a sentir que no sabes nada", pero eso no debe pasar, cuando yo salga debo tener facilidad de incorporarme al mercado laboral.

–Beatriz, ¿qué sería lo primero que harías en el escenario si resultaras electa como nueva rectora?

–Lo primero que hay que hacer es enterarnos de qué hay, saber qué tenemos, porque una parte importante de información es pública pero hasta que lleguemos podremos saber realmente saber cuáles son los problemas que atender. Lo que puedo decir es que nuestra gestión va hacer inclusiva, igualitaria y sostenible, esos son los tres ejes transversales del proyecto y como verás son compromisos bien grandes. Lograr realmente la inclusión y mantener la igualdad es un reto enorme que no podemos dejar pasar. Una parte muy importante es que una universidad no puede ser clasista, todos somos iguales, somos parte de un engranaje y si uno de los engranes se rompe afecta a toda la dinámica.

La comunidad no somos académicos y estudiantes, la comunidad universitaria somos todos y todos contamos, por eso también hay una parte muy fuerte en el proyecto que tiene que ver con la dignidad laboral, que cuando gustes también la conversamos .

–¿También dentro de tu proyecto incluyes la perspectiva de género como visión universitaria?

–Absolutamente. El tema de género forma parte de los derechos humanos, aquí el asunto es que no se debe violentar los derechos humanos de absolutamente ningún miembro de la comunidad, tiene que haber un marco de legalidad y de estricto apego a los derechos humanos, pues parte importante pasa por actualizar nuestra normatividad. El estatuto de estudiantes es del 2008, ya han pasado muchas cosas del 2008 a la fecha y hemos tenido muchas conquistas en materia de género, por ejemplo. Adecuar esta normatividad es otra de las tareas, hay muchas que son urgentes, es un compromiso grande pues quien se piense que la rectoría es algo sencillo peca de ingenuo.

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