FALANGES: Sobre la educación superior
abril 20, 2021 | Luis Adalberto Maury Cruz

Al Estado le es consubstancial la institucionalización de la educación. La política educativa es un eje estructural de las políticas públicas. El sistema de educación superior tiene que mostrar su eficiencia en la práctica profesional con sus egresados y fortalecer al Estado. En México, solo 4 de cada 10 estudiantes de las instituciones de educación superior (IES) terminan su carrera.

En promedio un profesionista gana de 6 mil a 8 mil pesos mensuales, (hay algunos que ganan más de 100 mil pesos mensuales como muchos rectores de IES) hay un 51% de pobreza laboral y 60% de pobreza. La educación superior no garantiza mejores condiciones materiales de vida. ¿Acaso esto no es un factor de la deserción escolar?

Con frecuencia los planes y programas de estudio de ingenierías, licenciaturas y posgrado carecen pertinencia y valor social. ¿Usted se dejaría operar por un recién egresado de medicina? ¿Le gustaría que sus problemas legales o contables los llevara un recién egresado de derecho o de contaduría? ...yo tampoco.

Esto evidencia la notoria ineficiencia y la consecuente desconfianza en la educación superior. No sólo es cuestión educativa, ni de las IES. El problema genera consecuencias exponenciales, en los ámbitos:

1) Económico, la impertinencia curricular generar formación deficitaria, que se traduce en detrimento del sistema productivo y del Estado en su conjunto. Aunado a ello está las investigaciones intrascendentes para el sector productivo y gubernamental. Esto es producto de la desarticulación de la educación superior con los sectores del Estado. ¿Usted quiere estudiar para ser incompetente en la vida profesional?

2) Social y político, hay una falta desarrollo de ciudadanía, producto de una notoria falta de formación del valor social y del respeto al estado de derecho. El sistema de educación superior no contribuye con la cultura de la legalidad y ni fortalece la democrática. Esto es evidente en la práctica sistemática de la violación a los derechos de autor, con actos como la copia de libros, robo de investigaciones, plagio de tesis, más en actos irregulares como la opacidad y corrupción en el gasto discrecional de recursos públicos en IES, conocidos por todos.

No hay una genuina política de ciencia y tecnología de punta (sin omitir a la filosofía) aplicada a la realidad industrial, política, social y económica. Lo mismo ocurre en relación a las artes y la cultura.

La falta de ciencia y tecnología, tiene un factor exógeno, que es la jaula geopolítica en la que México tiene una relación de dependencia de Washington, expresada en la el tratado de Burelli, explicitado en el T-MEC con la nulidad de transferencia tecnológica.

La cultura y las artes son desde hace varios sexenios privilegio de pocos, y en muchas ocasiones monopolio de mafias. No hay una política cultural y artística para la población en su conjunto. El arte y la cultura beben dejar de ser privilegios, para respetarse como derechos humanos.

Es pertinente que las IES, cumplan con su responsabilidad social y transiten a una educación e investigación articulada con la realidad. Se requiere una verdadera reingeniería y una política de educación superior. Cabe señalar que la impertinencia educativa, es violatoria del derecho a la educación y de la educación de calidad en términos de los artículos 1º, 3º y 133 constitucionales. Es tiempo de pedir rendición de cuentas a las IES, y que dejen de ser oropel.

De esta forma la insuficiencia de la educación superior tiene su origen en un currículo (planes, programas de estudio y práctica docente) e investigaciones desfasadas de la realidad actual en lo social, económico, industrial y político. Aunado a la jaula geopolítica que padece el país. Cabe preguntar ¿es educación o es simulación? En fin, ¿usted qué piensa?...

lmaury_cruz@hotmail.com

Las fotos del día