Insuficientes e ineficientes los programas sociales para inmigrantes mexicanos.
abril 04, 2021 | Yolanda Cáceres Gutiérrez

*Sin una constancia de repatriación no se puede acceder a ningún apoyo gubernamental.

La situación que viven nuestros compatriotas como inmigrantes deportado o repatriados les dará la pauta para saber que tan difícil será su incorporación a la sociedad. El ser deportado, se refiere cuando las autoridades de migración extranjeras mandan al país de origen al inmigrante, y el segundo término es volver a la patria de forma voluntaria.

Uno de los programas federales Somos Mexicanos , el cual consiste en brindarles información y orientación; comunicación con el consulado; asistencia médica y psicológica; llamadas telefónicas nacionales e internacionales; canalización a albergues temporales, y traslados locales a sus lugares de origen.

Sin embargo uno de los requisitos para acceder a lo antes dicho y a otro apoyos gubernamentales es presentar la constancia de repatriación, el cual se convertirá en el pase mágico sin él no pueden acceder a nada. Este invaluable documento sólo se entrega en los 11 puntos fronterizos de deportación en tierra, los que firman voluntariamente desde el extranjero y son devueltos en avión a la Ciudad de México no reciben dicho papel.

El repatriado al llegar a su estado empieza su peregrinar y es cuando las dependencias se lavan las manos. La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) dió a conocer que del mes de octubre del 2019 hasta julio del 2020, fueron deportados 181,900 mexicanos y 10,544 menores de edad.

Otro de los grandes problemas que enfrentan nuestros compatriotas al retornar es la falta de servicios de salud, y los que tienen ahorros saben que tienen que saberlos administrar ya que tampoco tienen pensión, los que corran con suerte podrán tener un programa social gubernamental para ir sobreviviendo.

De acuerdo con el Banco de México a raíz de la pandemia las remesas aumentaron un 14 % en 2020, a 41 mil millones de dólares desde 36 mil millones en 2019. Sin embargo con todas las aportaciones que han tenido los inmigrantes mexicanos en el extranjero existen programas muy escuetos con trámites engorrosos y con una fecha límite para recabar todos los requisitos , por lo que son muy pocos los que obtienen estos apoyos.

Esta misma situación está viviendo Eloína Morales mejor conocida como ´´Doña Elo´´, quien decidió regresar a su natal Veracruz después de 15 años de vivir en Estados Unidos, es una adulta mayor que siempre ha estado activa en el plano laboral, acostumbrada a tener dos trabajos, ahora es parte de este gran porcentaje de la población que no puede tener un empleo, porque en México la edad máxima para la contratación es de 30 años. Y por si fuera poco no tiene cobertura médica asistencial, debido a los trabajos tan extremos y a los químicos que tenían los productos que

manejaba le provocaron osteoporosis, asma, artritis, aunado a esto nació con una enfermedad muy singular denominada acalasia , se refiere a problemas con el esófago.

En Nueva Jersey se desempeñó en diversos trabajos como los empaques de frutas, verduras, productos de belleza, comida para animales (perro y gato), haciendo pan, antojitos y pasteles en una tienda mexicana.

Doña Elo cuenta: ¨en el tomate se manejan muchos químicos para limpieza de producto, a mí me dañaron, me quemaron la piel, aparecí con manchas de paño en mi cara, una continua lagrimación en parte de mi ojo, todo eso padecí en tan solo en tres meses que estuve trabajando allí¨.

¨Despuesito con el tiempo conocidas que trabajaron ahí por diez años o más, les cayó cáncer en los pulmones y en otras parte del cuerpo ¨.

Para protección la empacadora les daba guantes,en ocasiones batas como de papel, y unos gorros, pero nada más.

En los empaques de frutas, verduras y comida el frío es extremo a treinta y cinco grados Fahrenheit, en la panadería tenía que manipular pan que estaba congelado, a raíz de eso adquirí artritis, nos obligaban a lavarse las manos estrictamente con agua caliente apesar que manejaban el pan frío.

Trabajar en la empacadora de caracol y conchas de mar también me afectó y ahí agarré la enfermedad de asma, no sé qué químico eran los que utilizaban para limpiar, no sé si el lugar o para los productos.

Doña Elo está próxima a cumplir 64 años, el motivo la decisión de regresar a México fué su hija y su familia, sin embargo mencionó que se siente extraña y desubicada dentro del país y su hogar últimamente, tenía dos trabajos, uno en la mañana otro en la tarde a pesar de esto no logró guardar dinero para su retiro.

¨ En todos estos años que yo estuve fuera no logré recaudar nada, desgraciadamente uno a veces manda el dinero a México y luego no tienen conocimiento de cómo uno lo gana y es muy fácil gastarlo, otra parte se invirtió allá para la supervivencia¨.

Este problema padecen nuestros connacionales se venía arrastrando de hace años, fué en el 2019 cuando la Coordinación Nacional de Oficinas Estatales de Atención al Migrante (Conofam), quien reune a funcionarios de las 32 entidades, sacaron a la luz la crisis que viven principalmente las entidades fronterizas, por lo que demandaron mil quinientos millones de pesos como presupuesto para el Fondo de Apoyo a Migrantes en 2020.

Subrayaron el desdén del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la cancillería para trabajar en coordinación para la atención y las dificultades para que las secretarías de Educación (SEP) y de Salud (SS) permitan estudiar o den servicios de salud a niños mexicanos deportados junto con sus familias, son algunos de los factores.

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