FALANGES: Visión de Estado y crisis institucional
marzo 29, 2021 | Luis Adalberto Maury Cruz

El Estado atraviesa por crisis económicas, sociales, ambientales, sanitarias y políticas. Con frecuencia están unidas entre ellas. Las crisis políticas tienen que ver con el agotamiento del modelo político o con la falta de visión de Estado de sus actores.

La actual crisis política presenta el agotamiento del modelo neoliberal, con sus saldos negativos en: el desmantelamiento de lo público tanto en el orden de la seguridad nacional, como de la seguridad social. Obvios pero negados por sicofantes del ala neoliberal tardía.

La falta de visión de Estado genera una notoria ruptura en la cadena de mando al interior de las instituciones públicas e ingobernabilidad. Es no reconocer los alcances y efectos de los dichos, actos e inacciones del gobierno. Se piensa y actúa en la inmediatez, no hay claridad, ni rumbo político. Es sumir a la población en problemas innecesarios o previsibles.

La visión de Estado son: 1) El "olfato" para reconocer los tiempos políticos y actuar en consecuencia; y 2) Del desarrollo del diseño institucional y de políticas públicas, que hoy se basa, en la progresividad de los derechos humanos y la progresividad democrática objetivada en obras y servicios público para garantizar el libre desarrollo de la persona.

Resulta obvio que con la caída de la unipolaridad de EEUU, el surgimiento de la tripolaridad (Rusia, China y EEUU) y, con la muerte del modelo neoliberal, ya reconocida por sus actores globales y plasmada en The economist en 2020; los Estados no pueden seguir las mismas políticas, neoliberales, pero no pueden ser omisos de los derechos humanos y del desarrollo democrático.

El globo se reconfigura en nuevas regiones con nuevas reglas y nuevos actores tanto globales como regionales. México se reinserta en América del Norte, con el T-EMC, por cierto sin transferencia de tecnología. Con un EEUU en guerra civil de nueva generación, sin su otrora unipolaridad.

Es innegable la tendencia neonacional, como la lucha por mantener los negocios e intereses del viejo status político. En este orden de ideas el mundo es cada vez menos neoliberal, con economías abiertas pero restringidas por los entornos neonacionales esto está generando conflictos al ponerse en riesgo los negocios que nacieron al amparo de Estados neoliberales independientes o dependientes (maquiladores) como el caso mexicano.

Este es el concierto de la lucha de la reforma energética en México. El punto es que el gobierno carece de operación política y técnica jurídica para implementar los cambios que reclaman los tiempos políticos actuales que son neonacionales. Y la oposición no tiene propuesta.

Por lo general se padece de la estulticia política en los tres niveles de gobierno; que se agudiza con los efectos negativos de la pandemia. Hoy la crisis de las instituciones se agrava por la falta de visión de Estado. Manifiesto en el hecho flagrante de la impericia de los actores político que incurren en la violación a derechos humanos como: a un ambiente sano, a la educación, a la información pública, a la justicia, a la justicia social, tributación justa, a la seguridad, etc. ya sea por omisión, acción u falta de progresividad.

La visión de Estado, es un requisito que el gobernante debe cumplir y es una condición para la gobernabilidad, que hoy debería ser democrática, participativa en marcos de transparencia y rendición de cuentas.

Es vergonzante y es una tragedia política que gobernadores, presidentes municipales, legisladores, jueces, y funcionarios públicos no tengan visión de Estado. Son un frade. Un desatino, una penuria social y económica para la población. ¿Conoce alguna política pública genuinamente exitosa de su alcalde o gobernador?... yo tampoco.

De esta forma hoy es imperante la visión de Estado unida a una profunda responsabilidad social, en el marco del presupuesto basado en resultados, combate a la corrupción y a la impunidad. En fin usted ¿qué piensa?...

lmaury_cruz@hotamail.com

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