FALANGES: Sobre la crisis de las instituciones gubernamentales
marzo 10, 2021 | Luis Adalberto Maury Cruz

El Estado contemporáneo y en particular el Estado Mexicano atraviesan por los efectos de la debacle de la globalización neoliberal, la caída de la unipolaridad de EEUU, la consolidación de tripolaridad (Rusia, China y EEUU) aunado a la reconfiguración de los bloque y regiones económicas de todo el Mundo.

Sin embargo, la crisis económica, que es mundial, es peor que en la década 1930, (en México hay 60% de pobres de acuerdo a la CEPAL) esto unido a la crisis política se traduce en la crisis de las instituciones; afectando tanto a lo público como a lo privado. Esto son elementos constitutivos de problemas sociales y económicos, sufridos de manera directa por los individuos y sus familias, son tragedias existenciales.

La pobreza es violencia económica padecida por ausencia de recursos que permitan el sustento y la calidad de vida de las personas. Esto se coinvierte en más violencias sociales, familiares y de géneros. Esto no niega el odio y las discriminaciones. Sino que la pobreza es el factor estresante de la inestabilidad emocional y de las violencias sociales.

Esto unido a la falta del diseño institucional del Estado y de la ausencia de la aplicación de la ley se traduce en condiciones propicias para que los adversarios en la élite gubernamental y económica agudicen sus conflictos mediante terceros. Usan las demandas legítimas como arietes para golpearse entre ellos, azuzan la inconformidad. Esto es una constate histórica en las relaciones políticas y estatales en todo el Globo.

Así, las marchas, las protestas y los reclamos sociales, siendo legítimos, también se constituyen por intereses de grupos. Es iluso creer que los movimientos son puros o que los adversarios no los usen contra sus enemigos.

En este sentido, no basta leer hechos, noticias, o dejarse llevar por dichos o imágenes, hay que leer intenciones, intereses, desde un enfoque dialéctico y de complejidad. Cuando esto se hace se "ve", se entiende tanto la apariencia, la forma y el fondo de la acciones gubernamentales, de los movimientos sociales. De esta manera se pueden decodificar los intereses políticos y económicos en la correlación de fuerzas reales.

La crisis de las instituciones públicas y en particular de las gubernamentales están inmersas en la situación global señalada arriba; en México la condición toma un aspecto grave, por la notaria falta de servicios de inteligencia gubernamentales y el precario diseño institucional acorde a las nuevas realidades tanto mundiales, nacionales y locales.

Esto se traduce en falta de políticas públicas acordes a los reclamos de justicia social que se arrastran desde el siglo pasado. Con frecuencia se hacen leyes e instituciones de nombres largos y pretenciosos, que simplemente son acciones afirmativamente inútiles y discriminatorias.

Un punto central para revertir la crisis de las instituciones gubernamentales parte de reconocer y actuar en consecuencia de:

1) La debilidad de la aplicación del estado de derecho, este es el origen de la corrupción y de la impunidad; se requiere la aplicación de la norma sin privilegios. Quien robe, vandalice o comenta cualquier delito debe ser procesado para esclarecer la vedad, reparar el daño y hacer justicia de conformidad a la dignidad humana.

2) La falta de una cercanía verdadera entre el gobierno y la sociedad en términos de necesidades públicas prioritarias es fuente de demagogia; esta ausencia manifiesta el desprecio por la población y la omisión a trabajar por la solución de problemas públicos, soslayando la participación social.

3) La debilidad de las finanzas públicas es una condición grave del Estado, es un limitante para fondear la gestión pública. Se requiere de una progresividad universal y justa de la tributación; así como de un sistema hacendario de fácil acceso con simplicidad administrativa para el pago de impuestos

4) La notoria dependencia geopolítica y geoeconómica de México con EEUU, aunado al servilismo de los últimos 5 sexenios neoliberales dependientes han hecho del país un maquilador, sin transferencia de ciencia y tecnología; aunado a una notoria falta de política científica-tecnológica aplicada a las industrias que aún prevalece; han generado una economía maquiladora y subordinada. También derivó en una balcanización económica entre el norte y el sur de México.

De esta forma es notoria la necesidad de un diseño institucional que responda a las necesidades prioritarias en un marco de inteligencia gubernamental para la ejecución de políticas públicas que se traduzcan en bienes y servicios públicos garantistas y universales que progresivamente fortalezcan la dignidad de las personas que conforman la población. En fin, ¿usted qué opina?...

lmaury_cruz@hotmail.com

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