Pese a muchos esfuerzos, pandemia aún no se ha podido controlar: Diócesis de Orizaba
febrero 23, 2021 | Fernando Inés Carmona

Orizaba, Ver.- La jerarquía católica atribuye a un mal manejo de la pandemia, el incremento de contagios por covid-19 que colocan a México entre los primeros 20 países del planeta con este padecimiento. Ante el inicio de la cuaresma, la Iglesia católica mantendrá restringidas sus celebraciones y supeditadas al color del Semáforo Epidemiológico de Riesgo.

En un comunicado, Eduardo Cervantes Merino, obispo de la diócesis de Orizaba, fijó postura en torno a los resultados de la pandemia a casi 12 meses de iniciada en nuestro país: "después de un año, la pandemia provocada por el covid-19 sigue causando estragos en el mundo entero. En nuestro país esta crisis se ha acentuado, entre otras causas, por el mal manejo de la misma, esto se refleja en los primeros lugares que ocupa México a nivel mundial por contagios y muertes. A pesar de muchos esfuerzos y entrega del personal sanitario, no se ha logrado controlarla".

Destacó que en medio de estas condiciones se hace cada vez más necesario reforzar la prevención contra la enfermedad; además, agradeció a los sacerdotes y equipos parroquiales "por el trabajo que han hecho en atención y puesta en práctica de las medidas sanitarias para la participación de los fieles en las diferentes celebraciones, especialmente, en el respeto a las indicaciones de la autoridad sanitaria y el Semáforo Epidemiológico de Riesgo, pues todo ello ha permitido que los templos se mantengan abiertos y se hagan las celebraciones con participación restringida y controlada".

El prelado igual convocó a que sigan observando los protocolos sanitarios, en particular los establecidos en la circular 07/2020 y acatar las medidas sanitarias, pero aprovechar los tiempos de cuaresma para pedir por el fin de la pandemia. Asimismo, que "sigan desarrollando la creatividad pastoral para formar a nuestros fieles sobre el sentido propio de la cuaresma, la meditación de la palabra de Dios, el valor de la oración, la penitencia y la caridad, así como también la riqueza de los sacramentos".

De hecho, invitó a los sacerdotes "a que faciliten a la comunidad la participación del sacramento de la penitencia, ofreciendo para ello tiempo suficiente, horarios accesibles, dándolos a conocer en el tablero parroquial o por los medios electrónicos. Si bien la pandemia no nos permite este año hacer las acostumbradas celebraciones penitenciales a nivel decanal, es importante que cada parroquia ofrezca este servicio a sus fieles".

También solicitó una atención especial para creyente enfermos: "recordemos que no todos tienen el covid-19, si fuera éste el caso, lo ha de visitar el sacerdote designado para ello en cada decanato y de preferencia este servicio lo ha de pedir cada párroco al sacerdote designado".

En el tema de las celebraciones propias de Semana Santa, informó que se podrán tener "con una asistencia del 30 por ciento y siguiendo las medidas sanitarias establecidas, pero igual se pueden seguir usando las plataformas digitales para la trasmisión de las actividades parroquiales; así se favorecerá la participación de aquellos fieles que se encuentran resguardados en casa".

Confirmó que "para actos de piedad como el viacrucis, procesiones o visitas a los templos, quedarán a la creatividad de los párrocos, por familia, barrio y comunidad. Donde no sea posible garantizar las medidas de prevención sanitaria como la sana distancia, cubrebocas, lugares abiertos, se les pide que se supriman, si la indicación del Semáforo Epidemiológico de Riesgo cambiara a rojo deberán ser responsables y suprimir las celebraciones".

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