"No sé qué hago aquí"
febrero 08, 2021 | Lenin Torres Antonio

La decisión estaba tomada, la cercanía con los que mandan en el partido cerraban cualquier otra opción, desde pequeño fue preparado para la política, hijo de un distinguido y reconocido político y educador veracruzano, heredero de una retórica fina y excelsa, y como parte del relevo generacional su padre poco a poco lo fue introduciendo en las lides políticas, hasta el punto que a temprana edad había sido postulado para cargos populares, experimentó el manejo del poder, y se acercó y sirvió en su momento a los hombres del poder en turno, en otras palabras, fue parte de la estructura de complicidades que mantuvieron a su Partido Reeleccionista Inspirador por más de 7 décadas en el poder público.

No sé si estaba consciente que la época del carro completo había pasado, y que con sólo ser postulado por el PRI era suficiente para ganar, o si todavía no despertaban del shock del varapalos que habían sufrido al perder el poder público de manos del Movimiento de Reconciliación Nacional, pues todavía actuaban como si nada hubiera pasado, sin siquiera la capacidad de darse cuenta del proceso de degeneración de su práctica política, que sumió al estado y sus instituciones en una profunda crisis que le incapacita de poder resolver los graves problemas públicos de pobreza, inseguridad y marginación, pasaban de un estado a otro sin la autocrítica necesaria para renovar al PRI.

Incluso con sus otrora enemigos políticos, con quienes se disputaban el poder público, el Partido Activo de la Nación, firmaron una alianza con bombos y platillos para enfrentar al inoportuno MORENA, quien vino a arrebatarles lo que por derecho propio se habían ganado al construir al Estado Moderno Mexicano, ignorando o haciendo parecer que todos los problemas de México son productos de esos advenedizos izquierdosos, y aún teniendo enfrente las decadentes cifras y estadísticas de sus cuando menos 7 sexenios de gobiernos denegar su responsabilidad.

Ahora sí, ha hacer parecer que se entiende los nuevos tiempos, ha hablar de democracia de dientes para afuera, a maquillar el proceso y registrar como candidatos a los de siempre, y hacer que nunca participaron de la degeneración de la política ni fueron parte de las complicidades de los gobernantes en turnos que saquearon las arcas públicas, e incluso retomar tesis políticas que nunca fueron pronunciadas, todo con volver a los viejos tiempos, y si se es necesario olvidar los oprobios del PAN, se hacen, y ahora como los grandes camaradas de lucha política abrazarse y presentarse como los salvadores de un pueblo que ellos mismos destruyeron.

Estos despropósitos llevan a ver la degeneración de la política, y que no es exclusivo de de los grandes aliados PRI(AN), por cierto, degeneración que permea en casi todos los partidos políticos, ejerciendo un elección de personajes famosos que puedan refrendarlos en el poder, no importa que venga de la farándula, el deporte o del honesto mundo del negocio, como la postulación del Partido Moviendo  Candidatos MC, quien postula a una famosa cantante de temas misándriacos, quien la primera declaración que hace al registrarse como candidata del MC es, "no sé qué hago aquí", revelando el grado de degeneración de la política y la improvisación en los asuntos urgentes de la nación, que es la regeneración del poder político y público, indispensables para salir de la grave crisis pública.

La vieja práctica política no necesitaba de gran esfuerzo pues se cimentaba en una redes de complicidades, que con el uso del erario público garantizaban el triunfo del candidato, pero ahora, teniendo como trasfondo esa inercia y esa práctica, el escenario ha cambiado, pues ahora no tienen el poder público de donde echar mano al erario, ni tesis políticas que den respuesta a la solución de los graves problemas que viven México, y el hecho de que se avecina un proceso electoral inédito al exigir campañas políticas respetando la sana distancia, se auguran malos resultados.

De todos modos, el heredero sale triunfante del "proceso democrático" de selección de candidatos y se prepara para la contienda electoral con la seguridad de su buena oratoria, el prestigio heredado de su progenitor, y pensando que tenemos un México que olvida y perdona.

Nunca su partido contendió en tales circunstancias adversas, y lo digo, en el sentido de un auténtico proceso democrático, sin contar con el dinero público para la compra de votos, regalo de despensas, láminas, instrumentos del campo, recomendaciones de promoción laboral y política, en suma, sin el engranaje de complicidades, ahora es el momento, o se hunde su Partido o se rasca los suficientes votos para mantenerse, o ocurre un milagro y sale triunfante, junto con sus nuevos colegas y camaradas de los otros partidos que va en alianza.

Una protesta al interior de su partido le afea el camino hacia retomar el poder público, "la corriente democrática" protesta por la repartición de las diputaciones plurinominales, pues queda repartido entre los recomendados consanguíneos, los últimos dinosaurios que quedan, el comité nacional y alguno que otro empresario pudiente y generoso, y no entre base y la militancia partidista. No obstante, como siempre piensa que eso pasará y que la inercia y apelando al olvido piensa que volverán los viejos tiempos.

En una asamblea nacional al que asistió retumba un mantra motivacional, "el PRI es invencible", "El PRI unidos jamás será vencido", en sustitución de un proyecto alternativo de nación y la aceptación de la culpa por la crisis de México que les vendría muy bien para volver a comenzar en lugar de añorar y seguir usando las viejas prácticas políticas que degeneraron la política y al estado mexicano.

Las fotos del día