Colisión de dos visiones
enero 29, 2021 |

Finalmente se concretó la alianza tripartidista PRI, PAN y PRD para enfrentar los próximos masivos comicios. En Veracruz solo lo harán en 73 municipios, en otros se discuten condiciones, lo mismo que con las diputaciones federales y locales. Disputa por posiciones y curules absolutamente ajena a ideas y proyectos de nación que, en teoría, animan los postulados de dichos partidos.

Es fácil suponer que dadas las circunstancias actuales y el hecho de que sea encabezada por Acción Nacional, la coalición tendrá naturaleza híper conservadora, pues su propósito es decantar el descontento de cúpulas y empresarios de todos tamaños, burocracias y sectores medios tradicionalmente beneficiarios del estado de las cosas y que perdieron privilegios con la llegada del lopezobradorismo.

Esa pérdida de los extremos ideológicos es una razón esgrimida para atacar los "extremismos y radicalismos", y justificar la conformación de un frente que asegura pretende evitar ¡el divisionismo! En realidad, en su propuesta anida una idea de Estado de un elevado talante conservador y neoliberal que ha seducido a muchos, incluso a un precandidato presuntamente progresista como el ex rector Raúl Arias, hoy pintado de ciudadano pero que en su momento estelar como autoridad máxima universitaria llamó a la ciudadanía a apoyar al entonces recién electo presidente Felipe Calderón en aras de la gobernabilidad. Ese mismo aspirante se queja ahora de que el PAN le cerró las puertas para encabezar la triple alianza por la capital veracruzana.

La triple alianza viene a confirmar, pues, un escenario en el cual colisionan dos proyectos de nación. El neoliberal, que le apostó todo a la integración global con los Estados Unidos, apretando el cinturón de las mayorías, consintiendo que en ese viaje habría saldos de mayor marginalidad y por ende polarización, costos que calcularon aceptables en aras de modernizar y poner al país rumbo a la modernidad y el progreso. Dicen sus ideólogos que aunque hubiese un masivo deterioro en las condiciones de vida del pueblo se ganaría a cambio un mayor consumo y se favorecería un crecimiento económico más o menos rápido.

El otro se basa en discurso y principios nacionalistas, reactualizar el cardenismo por medio de un proyecto de reformas económicas y sociales, lograr una efectiva integración económica nacional y una disminución sustancial de la desigualdad y la marginalidad prevalecientes. Como es natural, y con la postulación de este último como bandera del lopezobradorismo, aparejó un escenario de enfrentamientos políticos y sociales, dado que su puesta en práctica afectó el proceso de acumulación y evidenció la crisis sistémica que tiene a más de la mitad de la población del país en el umbral de la pobreza extrema. Ese es el escenario que se dirimirá en las urnas en junio.

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