Retomará la CIDH investigación por la muerte de Ernestina Ascencio: ONG
diciembre 04, 2020 | Fernando Inés Carmona

Orizaba, Ver.- Ahora que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) retoma la investigación por el probable asesinato de la indígena Ernestina Ascencio Rosario, ocurrida en 2007, se podría abrir una ruta para que el ex presidente Felipe Calderón y el ex gobernador Fidel Herrera sean vinculados a los hechos pues en el dictamen que se emita será resultado de la investigación que se haga en contra del Estado mexicano; cuando sucedieron los hechos, ambos eran gobernantes.

Para Yetlanetzi Atenco, actual dirigente de la Coordinadora Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica (Croisz), "el proceso que retoma la CIDH es la continuación de la lucha que se ha estado haciendo desde el día 1 de los hechos".

"Todo esto inicia con la instalación, sin avisar a nadie, del Ejército Nacional, en los terrenos del municipio de Soledad Atzompa, desde ese momento se les pidió que se fueran, pero trataron mal a las autoridades municipales y comunitarias. En ese momento se habló, en el cuartel de Orizaba, con el jefe de brigada, (las tropas) se fueron, (pero) nuevamente regresaron por imposición del mandato federal y es cuando sucede el lamentable asesinato de la hermana (...) Desde ese día el caso no se ha soltado y junto con otras organizaciones se empujó (para) que la CIDH tomara el caso, como ahora sucede; es un proceso con el que estamos completamente de acuerdo. Lo celebramos y estamos completamente involucrados", relató.

"En todo caso, la CIDH va a juzgar a todo el estado en su totalidad por omisiones o acciones y en el caso específico, si van a señalar a Felipe Calderón o a Fidel Herrera, difícilmente va a ser la CIDH la que haga señalamientos de una probable responsabilidad en contra de ellos. En esos momentos ahorita se va a juzgar al estado mexicano".

"En su momento, la Croisz aportó las pruebas de los hechos porque se tuvo la confianza de entregarlas a las abogadas y abogados involucrados en este caso, ellos las tienen y las externaron para hacerlas llegar a la CIDH. Son pruebas documentales, por ejemplo, el reporte del perito Juan Pablo Mendizábal, así como las solicitudes que hicieron los agentes municipales para el retiro de las tropas en esa zona; la respuesta del jefe de brigada en el cuartel de Orizaba, donde se les pide que se retire al ejército y luego regresan".

"Es necesario aclarar que lo que hace la CIDH es muy semejante a lo que hace la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH): Ellos solamente emiten recomendaciones, bajo una investigación previa y un peritaje y entonces se determina la veracidad de las pruebas y los hechos de los que se acusan al Estado, y lo único que el Estado puede ofrecer es solamente es una disculpa pública y ciertas condiciones para que en el futuro no vuelvan a suceder situaciones así, sin embargo, si de un proceso para juzgar a Calderón o a Fidel Herrera se desprende de una denuncia particular, es un proceso que debe ser alterno".

"No obstante, la dictaminación de la CIDH es muy importante para iniciar un proceso en contra de esos dos personajes. Lo que la Croisz quiere es que este caso no se silencie; estamos en la fase del proceso, es decir, llevarlo a la CIDH. Hoy se va a determinar si el Estado mexicano tuvo responsabilidad en esos hechos, ya sea por omisión o acción, y con ello provocó violación a los derechos humanos, en este caso, de doña Ernestina Ascencio".

"Para llegar a esta audiencia de la CIDH se debió haber hecho una investigación de las pruebas, un peritaje y lo que va a producir es un dictamen que va a decidir si el Estado es o no responsable y con ello, quien se interese en iniciar una investigación en contra de Felipe Calderón o Fidel Herrera o a cualquier otro personaje, será decisión de quien lo decida hacer; por el momento, en la Croisz no nos interesa la búsqueda de culpables, de hacer rodar cabezas, lo que queremos es que se esclarezca si el Estado asesinó a la compañera Ernestina Ascencio, eso es lo que nos interesa; la cuestión punitiva es irrelevante", sostiene.

El 9 de marzo de 2007, el entonces presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, sin respaldo médico alguno, en conferencia de prensa, aseguró que la indígena murió de gastritis, versión que fue secundada por Fidel Herrera, quien gobernaba en Veracruz, a pesar de las versiones que circulaban.

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