El renacimiento de Villa Rica
noviembre 30, 2020 | Oscar García

Hace tiempo, la playa de Villa Rica era un paraíso, pues otras como Chachalacas y Paso Doña Juana habían sido invadidas por puestos que le daban un deplorable aspecto. Aquella Villa Rica donde Hernán Cortés desmanteló y dejó hundir sus naves era una hermosa y extensa playa poblada con enramadas de carrizo y palma, donde los pescadores obtenían huachinangos y otros valiosos peces y en su laguna, ostiones y jaibas; pero el mar reclama lo que el hombre le ha quitado y al desecarse los pantanos ahora, encolerizado, ha llegado con violencia inusitada a invadir las playas ante la angustia de la población que vive del turismo.

La incertidumbre y la angustia fue creciendo con las restricciones que la pandemia impone y la alarmante falta de empleos. Un líder nato de los vecinos del lugar al que llamaban Chucho, por nombre de cariño, encabezaba las demandas de que se hiciera algo para evitar que el océano siguiera destruyendo las playas. Finalmente se entendió que la única solución podría ser algo casi imposible de conseguir a nivel municipal: la construcción de una escollera que bordeando los kilómetros de playas las protegiera de su destrucción .

Yo no sé de qué partido es el actual presidente municipal de Actopan, que es ahí donde pertenece el sitio dicho, pero el resultado ha sido positivo y esto ha cambiado la faz del lugar.

De manera impresionante se trajeron toneladas de piedra brasa y de arena de lugares cercanos, y una flotilla de gigantescas grúas fue depositando las pesadas piedras y la arena para hacer nuevas playas que se amplían ahora en los extremos de la bahía, una de ellas, la que era de dunas junto al monte de las quebradas ya la descubrió el turismo con beneplácito de los lugareños que están recuperando sus medios de vida.

Al extremo opuesto, en la zona donde hay unas bonitas cabañas, ahora se aprecia una extensa playa, si bien la escollera no permite ingresar al mar pero es útil una temporal laguneta de bajo fondo que disfrutan los niños del lugar.

Los habitantes de Villa Rica, inclusive los niños, mantienen ya las medidas de seguridad sanitaria contra la epidemia, no así los grupos que en camionadas han llegado al parecer principalmente del estado de Puebla.

Se dice que el proyecto municipal considera construir un boulevard sobre la escollera pero está la incógnita de si el municipio actual tendría tiempo de realizar tan ambiciosa obra. De cualquier manera lo ya logrado es digno de encomio. Ahora queda al turismo actuar con igual civilidad.

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