Ética para la congruencia en la política
noviembre 10, 2020 | Esteban Ramírez Zepeta

Recorro Veracruz con absoluto respeto a todas y todos los veracruzanos que amablemente me reciben como una muestra de solidaridad a la idea de unidad y organización en el partido Morena.

Hemos llegado al momento de las definiciones, como la dirigencia nacional que ya está en la construcción de una visión política que le corresponde sustentarse en los Documentos Básicos, los que nos dan origen y destino.

Una dirigencia a la que nos sumamos como militantes y nos comprometemos a servir a la institución, con la misma visión con la que la fundamos.

Así como se decidió la dirigencia nacional a través de una encuesta, es imprescindible que se defina la dirigencia estatal en Veracruz. La sociedad debe opinar y definir con su percepción el destino de nuestro partido, porque le pertenece al pueblo.

Orgullosamente la juventud de Morena está convencida que gobernar representa la mayor responsabilidad de servicio a la patria y que solo unidos podemos construir el mejor porvenir para Veracruz.

Fue muy satisfactorio escuchar a cada persona joven que milita en Morena, conocer sus inquietudes y demandas me compromete aún más como militante y aspirante a la dirigencia.

Camino cada sendero de mi querido Veracruz con la absoluta seguridad de que la tarea política es escuchar las ideas, construir acuerdos, convertir los buenos propósitos en acciones que benefician a la comunidad y mantener la congruencia entre lo que se piensa, se siente, se dice y se hace con ética.

Por ejemplo, las veracruzanas y veracruzanos nos manifiestan su enorme preocupación por erradicar una cultura machista que se incrementa con la violencia hacia la mujer en todos los aspectos, como psicológico, económico, emocional y físico.

Por lo que debemos fomentar la gran coincidencia de generar una cultura de respeto a la igualdad y equidad de género.

Asimismo, escucho con mucha atención el reclamo de que mantengamos la absoluta unidad al interior del partido en Veracruz, que no sea la ambición de las y los aspirantes lo que más nos divida. Que debemos impulsar el diálogo y la discusión de temas coyunturales, es decir que todas y todos quienes aspiramos a la gran responsabilidad de la dirigencia estatal, dialoguemos, lleguemos a los acuerdos básicos y con ello estemos trabajando en beneficio de la sociedad.

No solo establecer en la agenda informativa críticas y señalamientos, sino responder con acciones concretas de trabajo, unidad y organización.

En otras palabras, hay quienes se dedican al ataque solo para obtener los reflectores, pero no vemos su presencia y servicio a la sociedad.

Una dirigencia de partido se forja en el trabajo, no solo en el querer ser. Por ello es necesario que antes de pelear y atacar, deben demostrar que su prioridad es el partido, ¿De qué sirve un partido dividido y fracturado por la ambición política?

Somos un partido maduro, preparado, dispuesto a dar la batalla social con una cultura cívica y política suficiente para asumir la gran responsabilidad de fomentar la participación ciudadana y lograr la consolidación de la vida democrática de Veracruz y México.

Aprendí en una de mis materias de la licenciatura de Ciencias Políticas que toda cultura política es el conjunto de valores y percepciones en torno a la realidad social.

Por esta razón la vida democrática que tenemos en México, nos convoca a protegerla y no permitir que la ambición por el poder de los conservadores y corruptos de siempre nos dividan. Morena demostró fuerza, ahora para lograr la consolidación de la Cuarta Transformación es necesario fortalecer una cultura política que consolide un rumbo con unión y congruencia en la organización ética.

Como militantes debemos fomentar la cultura política participativa en la que toda la militancia, asuma la conciencia del sistema político que tenemos, del gobierno que nos corresponde respaldar desde la ciudadanía, porque si bien es cierto, es un gobierno emanado de nuestro partido, de nuestra ideología, también es nuestro deber cuidar que sus integrantes no traicionen al pueblo.

Todas y todos quienes aspiramos a la dirigencia estatal tenemos que actuar con respeto e integridad al partido en general, recordando que la ética es la fuerza superior que sostiene cualquier tipo de conducta humana. Pueden existir extraordinarias virtudes en torno a un propósito, pero sin ética, los logros se convierten en nada.

La historia de México nos demuestra que la ciudadanía es base del compromiso constitucional con derechos y obligaciones, estableciendo como responsabilidad máxima la participación, desde nuestra calle, manzana, colonia, municipio, estado y nación.

Estamos frente a un proceso electoral que no tiene precedente, porque el sistema democrático, consolida a nuestro gobierno para que cuente con el mayor apoyo popular, legítimo y legal más grande en la historia.

El Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador lucha contra la corrupción y eso hace que broten por doquier reacciones de ataques que quieren confundir a la sociedad. Solo la gente que nunca fue atendida y beneficiada, siempre olvidada, es la que sabe que un gobierno como el nuestro es honesto y honrado.

Convoco a la UNIDAD Y ORGANIZACIÓN, que la dirigencia se defina mediante encuesta y que seamos capaces de sumar esfuerzos y voluntades, nunca dividir.

Es tiempo de trabajar y dar resultados, no de perderlo.

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