Política

Prolegómeno conceptual de la Transformación de México-la reivindicación de la Revolución Mexicana (La República Municipal Mexicana)

septiembre 21, 2020

Que se sienta el power mexicano, que se sientan todos juntos

como hermanos porque somos más y jalamos más parejo,

¿por qué estar siguiendo a una bola de pendejos?

que nos llevan por donde les conviene y es nuestro sudor lo que

los mantiene,

los mantiene comiendo el pan caliente y ese pan es el de nuestra

gente.

Dame el poder

Molotov

Introducción.

Desde las ciencias políticas e históricas hay que leer bien las coordenadas conceptuales de la crisis social, económica y pública que vive el Estado mexicano y sus instituciones, así que primero hay que observar que recuperar la Funcionalidad Institucional del Estado mexicano, lograr una auténtica División de Poderes, un Sistema democrático de Partidos Políticos, y fundamentalmente, que La Política y La Democracia sirvan como instrumentos de la res pública para la igualdad, el progreso, la libertad y el bienestar de los mexicanos, no significa la 4ª Transformación de México, significa llanamente retomar la funcionalidad del sistema democrático y del Estado mexicano perdida en un escenario de obsolescencia y decadencia de la política y de la clase política mexicana, por lo que, hoy vivimos los mexicanos una disyuntiva, o bien se impone la vuelta a una praxis política que venía funcionando fuera de los parámetros legales y democráticos, cimentada en la vorágine pulsional individual narcisista del poder unipersonal que ejercía el todopoderoso y omnipresente sistema presidencialista, o bien, realizamos una real transición hacia la democracia y aguantamos los últimos estertores del viejo sistema político que se niega a fenecer.

Todavía no hay 4ª Transformación de México, lo que sí está ocurriendo, y lo encabeza ejemplarmente, el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, es una Revolución Moral y de la Esperanza, Revolución de la Ejemplaridad en el proceso de restituir la normalidad perdida de la funcionalidad Institucional del Estado Mexicano.

Si bien es cierto, el diagnóstico monotemático es correcto, la degeneración de la res pública es la corrupción, y restituir la funcionalidad perdida del estado mexicano y sus instituciones un asunto principal del gobierno de la república y de todos las y los mexicanos, porque simplemente el poder público estaba y está atravesado por intereses privados de grupos, también es cierto, que eso no es suficiente para hablar de una 4T y mucho menos de una reivindicación de los fines perdidos de la revolución mexicana, puesto que se necesita, como lo he dicho, que haya una verdadera democracia donde el pueblo mande, y el gobernante mande obedeciendo.

Sé que esto no es fácil, porque estamos hablando de revertir un sistema político global, donde la pirámide del poder público es vertical y omnipresente en todos los asuntos públicos, y que la historia mundial se fue construyendo en base a esos proceso de globalización política y económica, aunque, principalmente, la crisis sanitaria del coronavirus, la crisis económica y geopolítica, y anexamos la crisis de sostenibilidad y sustentabilidad que conlleva la crisis energética mundial, están obligando a repensar ese marco conceptual de lo público y el concepto del hombre.

Así que pensemos que el intento de hablar de una transformación (revolución) en México, tiene que ver con analizar y responder a cómo fue posible la degeneración de la política y de lo público, por lo que las simplezas no nos ayudan, hablar de cultura, psicología, naturaleza, etc., esto no nos sirve si no podemos contextualizar lo que ha sucedido, lo que está sucediendo, y hacia dónde vamos y qué debemos hacer para que "lo nuevo" sea mejor que "lo viejo".

Contexto.

Si hacemos una línea en el tiempo, podremos decir que del periodo post revolucionario, en la mitad de ese tiempo se construyeron las instituciones sociales y políticas para organizar la vida en sociedad de los mexicanos, y la otra mitad, fue el periodo demiurgo y oscurantista que hicieron que la política y el Estado mexicano, su funcionalidad, estuviera yuxtapuesta a los intereses de una clase política, y para ello, esa clase política iba construyendo mecanismos y entramados de complicidades para mantener el poder público y un cierto equilibrio, mecanismo que hacía funcionar las instituciones públicas y al mismos Estado ad hoc de los intereses de esa clase política, clase política que paulatinamente se fue deteriorando y gangrenando por un relevo generacional sin "oficio político" (y entiendo por "oficio político" la capacidad de esa clase política de mantener un equilibrio entre los intereses públicos con los personales), que destruyeron toda capacidad de legitimación e interlocución con la ciudadanía. Es indispensable entender que esa cultura de la simulación, y esa superestructura de poder que estaban por encima de la funcionalidad de las instituciones públicas y del mismos Estado Mexicano fue lo más grave que hizo esa clase política, porque prácticamente el Estado Político, las instituciones públicas, y el estado de derecho fueron secuestrados y dejaron de funcionar con autonomía e imparcialidad, propiamente el Estado y el poder público era un asunto personal, por lo que el reto es mayúsculo del nuevo Gobierno de la República, puesto que lo que está haciendo es Restituir la Funcionalidad Institucional del Estado, ni siquiera estamos en la antesala de hacer políticas públicas, porque todo las redes institucionales del estado mexicano estaban corrompidas y funcionaban de acuerdo a los intereses de esa mafia en el poder, y esto no es poco cosa, puesto que tenemos que tener Instituciones públicas funcionando correctamente para que podamos hacer políticas públicas que realmente resuelvan los graves problemas que vive México.

Antecedieron tres momentos de inflexión en la historia de México, la Independencia, la Reforma, y la Revolución, los tres grandes movimientos sociales ocurridos en México que hicieron transitar a México de "forma violenta" de un estadio de cosas a otro totalmente diferente:

La Independencia, de la servidumbre a la península Ibérica a la autonomía, y el intento de construcción de un Estado propiamente mexicano.

La Reforma, que establece la secularidad de las instituciones públicas y el gobierno, es decir la separación entre el Estado y la Iglesia, y el fin de la dictadura de Santana.

Y la Revolución, un movimiento violento que pone fin a la dictadura de Porfirio Díaz e inicia la instauración del "Sistema Democrático", este último movimiento se degeneró y terminó por instaurar una especie de "dictadura perfecta" del sistema presidencialista mexicano.

Hay un tiempo trascendental de acento en la historia posrevolucionaria de México, a partir de que se instala "la dictadura perfecta" o "la democracia de la simulación", la clase política mexicana logra perversamente mantener el poder a partir de un supuesto equilibrio entre sus intereses privados y los públicos, y una red de complicidades.

El periodo post revolucionario creó un poder público piramidal, vulnerable y propicio para el deshago de los apetitos, se suma a esto, la estructura psíquica de masas del mexicano necesitado de una figura parental mágica, y la tradición prehispánica del gran Tlatoani, omnipresente, omnisciente, que se mimetizó en los asuntos de la res pública, incluso como una normalidad cultural, pública y psíquica, por lo que todo intento de una transformación pacifica, también la podemos nombrar "revolución", tiene que pasar por restituir la funcionalidad del Estado mexicano y sus instituciones, y consolidar una la cultura de la transparencia, legalidad, honestidad, y ética con que deben conducirse los que gobiernan y los políticos, pero también, los empresarios y los ciudadanos, a partir de ahí, creo que vamos a poder construir un nuevo modelo político que fortalezca una democracia realmente participativa e incluyente en el acto de gobernar, y un sistema de partidos con diferencias ideológicas y políticas que contribuya a la división de poderes, y no como una formalidad de la teoría política, sino fundamentalmente, educando a su militancia y simpatizantes en las cuestiones de la polis y de la sociedad, educándolos en la cultura de la higiene social, la solidaridad y la paz.

Particularmente creo que la mejor forma de nombrar éste momento histórico que vive México, es señalándolo como una reivindicación de la revolución mexicana, una corrección del desvío histórico de sus fines, puesto que no logró sus propósitos ni ideales de justicia social, ni honró la sangre derramada por miles de mexicanas y mexicanos, degenerándose durante el periodo de retroceso post revolucionario, el punto histórico de inflexión lo podemos ubicar en el asesinato de Francisco I Madero, en una dictadura democrática "perfecta" de simulación y corrupción, práctica de la clase política que se ha vivido con una pasmosa normalidad, "el que no tranza no avanza".

Las fuerzas reaccionarias y su lucha contra la transición democrática.

Hay un intento visceral y enfermizo por evitar ver esa diferenciación del antes y el después, que tiene que ver con una transición democrática necesaria e ineludible, si se quiere resolver los graves problemas y perfilar a nuestro México a un futuro mejor, y la revuelta pragmática que he nombrado como "la revolución de los fifís", que no plantean una alternativa de proyecto de nación, y se mueven por intereses privados.

No dudo que nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, sepa que las resistencias y las fuerzas reaccionarias es una fuerza poderosa, y no por los ideales ni por sus propuestas, ni por la gente que mueve, sino porque representan a los que verdaderamente han tenido el poder en México, y fundamentalmente, el poder económico, y quienes han utilizado a la política para legitimar el saqueo y sus privilegios, y a los partidos políticos (PRI,PAN, PRD) como sus instrumentos de concreción de sus funestos fines; quienes son los responsables de la crisis del sistema de partidos en México, por eso, vemos como perversamente sabían que los maltrechos partidos políticos, principalmente, el PRIAN, no les podían servir para su movimiento de resistencia a la transición democrática, y los hicieron a un lado, mimetizándose en un pseudo movimiento social y popular, aunque su discurso pobre, su estrategia sincronizada y pululante en las redes que revelan inversión de dinero, y su estrategia de comunicación fascista de repetir incesantemente, sin el menor escrúpulo, mentiras e información tendenciosa, delatan sus intenciones de revancha y volver al poder público.

Pero el problema de México no son esos "fifís revolucionarios", y creo que también de nuestro presidente AMLO, es, por un lado, cómo hacer que los partidos políticos se liberen de su pasado y sus amos, y ayuden a consolidar la transición democrática, y por el otro lado, cómo hacer que realmente ocurra una revolución (4T) pacífica que voltee la pirámide del poder público, y haga ejercer una real y efectiva democracia.

Causas de la zozobra de la democracia de la simulación.

Esa clase política en el poder naturalmente se avejentó y buscó un "relevo generacional", un relevo que le garantizará la perpetuación en el poder público, y esto se inició con el 1º de los últimos 6 sexenios (Salinas de Gortari, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto), fue así como se apostó y se vio en los tecnócratas como la mejor opción para ese "relevo generacional", relevo que se inicia con Carlos Salinas de Gortari, quien encabeza ese aciago "relevo generacional", que tuvo su muerte anunciada, en el último sexenio, el de Peña Nieto, con el criminal y mortal "relevo del relevo generacional".

Antes, fue la crisis del 86 y el movimiento zapatista los acontecimientos que despiertan violentamente a esa bisoña clase política del sueño plácido en que habían caído, del espejismo de que estaban seguros que los habían elegido bien y eran los mejores para heredar el erario público mexicano sin problema alguno, es ahí donde comienza una espiral de degeneración sin retorno del poder público, hasta llegar a la crisis social e institucional que hoy vivimos.

La fracasada transición democrática, el colapso de la maquinaria política "perfecta" de complicidades y simulaciones.

Es durante los últimos 36 años, en el sexenio de los sexenios apocalípticos y mortales de la historia reciente de México, donde ocurre una pseudo transición democrática encabezada por el PAN, que terminó en fracaso y en un ejercicio político de más de lo mismo, con razón AMLO acuña el neologismo PRIAM para significar que el PRI y el PAN son "lo mismo con los mismos", entran tanto el PRI y el PAN en un proceso de degeneración política y de descomposición, y se invalidan de ser interlocutores de la sociedad mexicana, la oposición de AMLO se consolida hasta asumir el poder político en el 2018 con un triunfo electoral contundente y arrollador, ganando la presidencia de la república y la mayoría del congreso de los diputados, senadores y gubernaturas en disputa.

Si bien es con Salinas de Gortari que se inicia la debacle de esa clase política, fue la segunda oleada de los "relevos generacionales" quienes les dieron el tiro de gracia no tan sólo al PRIAN, sino desgraciadamente también al Estado mexicano y sus instituciones, no advirtieron, por la confianza que depositaron en la maquinaria política "perfecta" de complicidades y simulaciones, que se cernía una sustitución aún peor, unos herederos aún más letales, una clase de políticos "sin oficio político".

El asesinato de Luis Donaldo Colosio hace que Ernesto Zedillo llegará al poder casi muerto, a administrar la decadencia del PRI y ser el presidente priista que pierde la presidencia de la republica después de 71 años consecutivos, le sucede en el poder público el panista Vicente Fox (el guadalupano), un miope, ignorante y narciso, con su visión de empresario minoritario que no pude ver ni asumir la gran responsabilidad histórica que tuvo en sus manos de consolidar una verdadera transición democrática en México, y aprovechar las bonanzas petroleras para cerrar un poco la brecha entre los dos México, el de la inmensa mayoría de pobres y los pocos privilegiados ricos, al Vicente Fox lo sustituye su correligionario el generalísimo Felipe Calderón, que envalentonado pensó que gobernar era a través de las armas y la impostura, y metió a México en una espiral de violencia y anarquía con su declaración de "guerra contra el narcotráfico", por último, sobre Calderón Hinojosa, recordemos que hay muy pocos secretos o verdades que no se desvelen tarde que temprano, como lo que ocurrió en el año 2006, en las elecciones presidenciales donde salió ungido Felipe Calderón Hinojosa, elecciones fraudulentas, que más tarde, incluso un contendiente, Roberto Madrazo Pintado dio fe: "reconoció a través de un programa radiofónico que en sus actas, el entonces candidato del PRD y hoy presidente, Andrés Manuel López Obrador, se encontraba arriba en los resultados y no el ex presidente de México, Felipe Calderón, en la entrevista con el periodista Emmanuel Sibilla, Madrazo Pintado aseguró que él no entregó las actas donde se demostraba el triunfo de López Obrador (porque nadie me las pidió) y aseguró (que el costo político de darlas a conocer hubiese dinamitado la vida democrática del Instituto Federal Electoral, del sistema político y la vida democrática del país)", confesión que demuestra como la vida institucional y la democracia estaban secuestradas por una clase política que se relevaba en el poder a conveniencia, y a costo de lo que fuera, y lejos de la consciencia del bienestar común de los mexicanos; a Calderón lo sustituye Enrique Peña Nieto, quien recupera la presidencia al PRI, gracias a un impresionante marketing jamás visto, con justeza lo podemos nombrar el presidente de ficción tele novelesco, de aberrante ignorancia y analfabeta, quién culminó de permearla obsolescencia de la praxis política basada en la simulación y la corrupción en México, y fue quien planifico un "un relevo del relevo generacional" para evitarlo.

Y lo peor estaba por venir, el arribo de la horda de juveniles políticos, voraces de poder e inexpertos para la gobernanza, descendientes de los tecnócratas (salinas y compañía), pero sin dieces y grados académicos. Seguro Salinas de Gortari (PRIAN) pensó que podría salvar la debacle y perpetuarse en el poder a través de ese mortal "relevo del relevo", por cierto, casi todos esos juveniles políticos aupados al poder público principalmente como gobernantes, terminaron con problemas judiciales y administrativos. Todo esto ocurrió durante los últimos 18 años, los dos sexenios panistas, y principalmente, durante el sexenio de Peña Nieto, donde seda dicho "relevo del relevo generacional".

Proceso Civilizatorio, Transición Democrática y Reconciliación Nacional.

Es pertinente, en estos tiempos de falta de memoria histórica, sino queremos repetir la historia, recordar a los mexicanos que la participación política no termina en el sufragio, y que la construcción del nuevo México no es sólo de los profesionales de la política, ni de un solo hombre o partido político. Que no debemos caer en el silencio y en el dogma, puesto que por no pensar ni tener memoria histórica es por lo que ha ocurrido lo que ha ocurrido.

Es importante señalar que desvelar la decadencia de la "clase política" como el factor determinante de la crisis social y política que vive el Estado Mexicano, no condiciona la posible emergencia de un posible Proceso Civilizatorio de Transición Democrática y Reconciliación Nacional, aunque éste si entraña la condición de que esa clase política asuma la total responsabilidad de esa crisis sin excepciones, porque no hay justificaciones validas, somos historia y nuestra historia nos define, aunque por lo que vemos esa clase política no está dispuesta a dejar el poder en manos de los ciudadanos, aun cuando saben que de facto vivimos un estado de emergencia, y que es urgente sentarse a hablar en un plano de igualdad y sinceridad para sentar las condiciones políticas, económicas, legales, reformistas, éticas, y epistémicas que determinen el nuevo marco conceptual y los procesos civilizatorias pertinentes que encamine al Estado Mexicano y al poder político a su Regeneración, a un nuevo Marco Conceptual y Procesos Civilizatorios condiciones sine qua non para que el estado de derecho no se ponga entre dicho y funcione, además de instituir una hoja de ruta que garantice el cumplimiento de dicho proceso civilizatorio de transición democrática y reconciliación nacional e impida que se detenga el diálogo por la transformación de México, y continué operando el puro poder político excluyente.

La espiral de violencia, la ausencia de un espíritu republicano sólido, el crecimiento económico nulo, la carencia de certeza de futuro de nuestras nuevas generaciones de mexicanos, la grave y peligrosa crisis del sistema de partidos, sistema de partidos fundamental para la pluralidad y el equilibrio de poderes, la crisis sanitaria del coronavirus, la ausencia de un proyecto de nación incluyente y actual que permita con eficacia hacer frente a los exabruptos de violencia, marginación, pobreza y crisis sanitaria del covid19 que vive la sociedad mexicana, las prácticas políticas pobres que reproducen la simulación y la lucha vacía por el poder, y la sustitución de los ideales positivos por actos pulsionales, demuestran que la política no sirve y es obsoleta, puesto que continúa sirviendo y es una extensión de los intereses particulares y del Imperio, evitando que se recupere la sana y eficiente funcionalidad del Estado Mexicano para que se creen los instrumentos e instituciones públicas que resuelva los graves problemas que paulatinamente han gangrenado la vida pública en México.

Hay que insistir que nuestro buen intencionado presidente de la república no puede cargar sólo al lomo con la necesaria e ineludible 4ª Transformación de México, porque la crisis social y moral que vive México tiene su origen en el pasado, y es un tema que implica corresponsabilidad, espíritu demócrata, y consciencia social que todavía no existe.

Por otro lado, es patético observar cómo la oposición sólo ha basado su participación política a expensa de los errores que cree son responsabilidad únicamente del gobierno de la república que encabeza Andrés Manuel López Obrador, omitiendo perversamente, y comportándose como si no supieran que ese estado de degeneración del poder público y los graves problemas fueron incubados y creados por el uso que hicieron personal del poder público, llegando a hacer desaparecer la funcionalidad formal del Estado y sus instituciones, sustituido por un metalenguaje de un poder de grupos que se iban relevando en el poder público, ¡no ha habido Estado!, sólo grupos de gavillas y buitres ejerciendo el poder público de forma personal, por eso ahora no tienen la calidad moral para señalar a AMLO de ser la causa de estos graves problemas que vive México, y situar en el presente la ineficiencia del Estado Mexicano. AMLO apenas está tratando de recuperar la Funcionalidad del Estado Mexicano, por lo que la vuelta al pasado de esos retrogradas no es una opción ni una alternativa, el camino está trazado, primero, recuperar la Funcionalidad del Estado Mexicano, después, podemos luchar democráticamente por la idea de nación, sociedad y hombre que sea lo mejor para nuestra patria.

¿Qué debemos hacer para que esa Cuarta Transformación de México sea pacífica y ocurra?

Estoy convencido que México es otro, y que debemos partir desde conceptos que no tomábamos en cuenta, y que son vitales, la demografía, la psicología, la cultura, etc., después el marco conceptual que construimos para ordenar la vida en sociedad, que tiene ver con la ilustración y todo ese período romántico del hombre racional, ideas importados de la vieja Europa, y posteriormente, la revuelta de las ideas que debemos dar para barajar otras ideas de lo realmente mexicano, el contraste entre lo global y lo local.

A veces veo que el debate de lo público es bizantino y dogmático, porque siempre se cae en un auto referenciación, apelar a una falacia de la autoridad, en éste caso, a ese marco conceptual importado y plasmado en nuestra Constitución, nuestra biblia laica, y se pretende pensar que sólo es cuestión de actualizarla y cumplirla, pero creo que ahí está el problema contemporáneo, y no es privativo de México, la pirámide del poder es global.

Por lo que la mirada y las acciones vanguardistas tienen que apuntar a lo contrario de la pirámide del poder global, al poder local, al poder comunitario.

La degradación del Estado y sus instituciones tienen que ver con la falta de corresponsabilidad, que es lo que ha faltado, la cultura de la corrupción y la simulación ha y está sucediendo por la falta de corresponsabilidad y una cultura crítica del gobernado, por lo que es importante tomar en cuenta que la responsabilidad de la sociedad no termina con el sufragio (voto), hay que cogobernar, y para ello, hay que voltear la pirámide del poder presidencialista y construir canales de participación ciudadana efectivos.

No podemos volver a la frivolidad y a la cultura de la simulación, pero para ello, la participación ciudadana es fundamental, debemos ser los fiscalizadores de la política y del poder público.

Aunque ahora la verticalidad del poder público impide cualquier forma de fiscalización y transparencia, tenemos que voltear la pirámide del poder público, y empoderar los instrumentos y "figuras de participación ciudadana", y no con formalismos auto legitimadores de la centralidad, sino aupando a esas figuras en la administración, planeación y deliberación de la planeación presupuestaria de las políticas públicas, de tal suerte, que la tentación de abusar del poder público, se vaya acotando desde las bases, que con la inversión de la pirámide del poder público serán la cúspide. En la obtención de dinero y beneficios personales se resume el abuso del poder público, y a eso llamamos corrupción.

El sistema política actual se sigue jugando y buscando quién fiscaliza a quien, y creando figuras sin la capacidad de acotar el abuso del poder público, en otras palabras, seguimos jugando a que la democracia existe y que el poder es del pueblo, y este juego no es privativo de México, la democracia ha servido para legalizar pero no para legitimar, voltear la pirámide del poder público es una manera de transparentar con acotar el uso unipersonal del presupuesto, claro acompañado, como es el caso para México, de una profunda reforma administrativa atravesada por la profesionalización e instauración del servicio civil de carrera.

Pero voltear la pirámide del poder público global requiere ir más allá de acotar las formas por donde hace aguas el sistema y propicia la corrupción, tiene que ver con empoderar lo local, el municipio, la comunidad, tiene que haber una revolución de la representación real, tomando en cuenta la demografía y la psicología.

Si y sólo si se voltea la pirámide del poder público habrá 4a transformación y la reivindicación de la revolución mexicana.

Advertencia.

Tenemos que tener presente que la Cuarta Transformación social, política y económica de México no tan sólo pasa por restituir la Funcionalidad Institucional del Estado Mexicano perdida y gangrenada por la decadente clase política y los voceros del imperio (de quienes no hay que olvidar obedecen al sistema neoliberal que se sienta sobre una estructura de poder diseñada para la explotación), sino también asumir una posición ideológica radical y realmente de izquierdas, el nuevo Estado Mexicano debe asumir una crítica al modelo global que ha fracasado y sólo ha servido para construir un mundo más injusto e inseguro, y apostar por una Revolución de la Representatividad, y fundamentalmente, hacia una refundación o regeneración del poder público a partir de "la reconversión de la república y el pacto federal", incorporando al Municipio como el elemento más importante de la república, es decir, construir una "República Municipalista", y de esta forma, tomar en cuenta con toda legitimidad y legalidad el empoderamiento del municipio.

La idea de un hombre universal ha fracasado, y, por ende, la globalización es la trampa donde se desfiguraron los rostros de los pueblos, y de la que cada día se quieren liberar. El retorno a la local es inescrutable y urgente, esto implica recuperar el acto comunitario, y ontogenética y filogenética volver por nuestros mismos pasos hasta el lugar común donde fue posible tolerarnos los unos a los otros.

La República Municipal Mexicana (la revolución de la representatividad).

En los tiempos actuales la vida pública debe ser otra; una sociedad crítica y civilizada, que entienda que hay corresponsabilidad en la construcción de ese nuevo espacio públicos para que sean más sano y eficaces, espacios públicos que tiene que ser formados con una nueva visión del hombre público y de la política, y esto implica invertirla pirámide del poder público y una gobernanza donde sí sea real la participación ciudadana, por lo que se hace urgente construir esos instrumentos legales y políticos que la permitan y posibiliten.

Desde dónde podemos comenzar esa refundación del Estado Mexicano, primero reconociendo que mirar hacia la globalización sería un error, puesto que como lo hemos comentado estos procesos globales han fracasado, han sido instrumentos hechos para el dominio. Debemos apostar por un estado totalmente comunal, esto es importante señalar, porque desde ahí es donde podemos teorizar y volver a debatir y a luchar para que este mundo sea un mundo realmente justo, y que se tiene que revisar desde la demografía, la psicología social y la democracia representativa, acercándonos a ejercer una democracia más directa, fundamentalmente, recuperar el concepto de las polis griega, la ciudad-estado, la República Municipal en el sentido del empoderamiento de lo local y del municipio, en otras palabras, voltear la pirámide del poder implicaría una nueva estructura jurídica, política, social y económica, la tarea sería que se empodere lo local y el municipio como las estructuras elementales del Pacto Federal, de la República, está en juego las nuevas reglas de la política de la representatividad, por lo que viene bien hacer memoria histórica, el 31 de enero de 1824 se aprueba la Primera Acta Constitutiva de la Federación Mexicana, hace 196 años, y México tenía alrededor de 6,500,000 habitantes (notas sobre México, Joel R. Poinsett,1824), en la actualidad, México tiene 133,326,827(www.populationpyramid.net), por lo que la inclusión de la demografía es sumamente importante para esa nueva refundación del estado mexicano y la revolución de la representatividad, incluso la revisión y el papel del concepto del pacto federal basado en los estados, cuando a simple vista, podemos observar la necesidad del empoderamiento del Municipio y su importante papel que debe tener dentro de un nuevo pacto federal que lo incluya formalmente. Se hace pues urgentes programas institucionales ciudadanos municipalistas, más hoy que urge una vuelta a lo local, una vuelta a los espacios naturales de interlocución y de vida colectiva, más hoy que la política, su efectividad, para organizar y planificarla vida en sociedad pasa por recuperar los espacios de representación para ensayar nuevos instrumentos de participación ciudadana efectivas. Los municipios representan la célula principal de la república, es así que reactivar y crear estos espacios de representación ciudadana desde lo local pueden hacer que desde los municipios se recupere los acto comunitario para conocernos y reflexionar sobre el pasado, enriquecido desde el presente, y se inicie un proceso de ciudadanización de la participación social, es decir, conjugar la Historia con el Pensamiento actual, a fin de fortalecer el marco de convivencia, los valores e ideales, y principalmente la ética que den sustento e identidad a "lo mexicano", desde la diferencia en este caso, así como a partir de este vital encuentro, impulsar y contribuir a la solución de los graves problemas que viven los pueblos(municipios) de México.

La vía formal (reforma legislativa).

Acuerdos y metas de la nueva república municipal del nuevo pacto federal:

Revertir el pacto federal, en un pacto federal entre los municipios, construir una república municipal, esto implica empoderar al municipio, constituir la educación social-popular como el instrumento del cambio político y social de México, rescatar y fortalecer el Sistema de Partidos, construir una economía comunitaria, lograr una educación social universal, regenerar el poder político, fortalecer la democracia, fomentar una cultura del progreso, eliminar totalmente la pobreza y la marginación, justicia social universal, protección social universal a la familia, Lograr una equidad integral de género, consolidar una justicia jurídica solidaria y lograr una salud pública universal y de calidad.

Septiembre del año 2020

Xalapa Ver., México