Cultura

Las aventuras de Weremere

septiembre 08, 2020

El publirrelacionista

En los días posteriores a la muerte de weremere, aumentaron las versiones falsas y chismes sobre su vida.

¿Quién más pudo conocerle mejor? Sino un servidor Juan Sarmiento, "el jarochillo" que esto escribe.

Algo de las sandeces que escuche decir en el café de la Parroquia es que el weremere perteneció a una sociedad secreta, por eso era tan bien recibido en la Ciudad de México. ¡Una gran mentira! Weremere siempre fue un devoto Guadalupano, nunca masón, tal vez webón, pero masón no.

¿Entonces? ¿Por qué se movía como pez en el agua en las altas esferas políticas de la ciudad de México?

La respuesta es sencilla, weremere era lo que hoy en día se conoce como coaching, experto relacionista público , aunque él afirmara que simplemente le caía bien a la gente.

Como su biógrafo oficial quiero mencionar que mi amigo efectivamente había nacido con una buena estrella para agradar a las personas, y si a eso le agregamos la escuela que lo formó, no la académica, sino la de la vida, el barrio y los personajes que influyeron y moldearon su personalidad, como José Pérez de león, alias "Popocha", José Lezama, alias "Boticaria", Francisco Rivera Ávila alias "Paco Píldora" Estuardo Jiménez "Satanás Jiménez", Carlos López Turincio, alias "Caré Pollo", Alfredo Sánchez alias "Pinolillo", Miguel Valenzuela, alias " Sague", José Islas Lara alias "Joe de Lara" y muchos otros que ahora escapan a mi memoria.

Weremere me contaba que su experiencia diplomática en la ciudad de México fue gracias a que cierto día siendo muy joven acompaño a Carlos López Turincio a realizar unos gestiones en el ya desaparecido Distrito Federal.

Don Carlos López alias "Caré Pollo" era un tipo muy simpático y muy bien relacionado en la sociedad y política, en parte porque era cuñado de un gran empresario veracruzano.

Pues bien, de acuerdo a weremere, "Caré Pollo" le abrió as puertas de la ciudad de México al mostrarle las dependencias en donde trabajaban veracruzanos, esto fue allá por los años 70's del siglo pasado, cuando un distinguido grupo de veracruzanos radicaban y prestaban sus servicios en estratégicas dependencias del gobierno federal, a este grupo de paisanos se les llegó a conocer como "grupo Veracruz".

Así las cosas, weremere me contaba que la primera vez que acompaño a "Caré pollo" lo único que llevan eran bolsas de café de la parroquia, que por cierto se las había regalado don Marcelino Fernández Lavid.

• Estas bolsas abren puertas mi querido weremere- contaba mi amigo que le dijo "Caré pollo".

• No hubo funcionario que no nos recibiera- contaba weremere - a pesar de que no habíamos solicitado audiencia, con el solo hecho de obsequiar la aromática bolsa de café, nos brincábamos a los que tenían horas e incluso días de esperar ser recibidos. Fue una intensa semana de visitar dependencias oficiales, repartiendo bolsas de café, contando chistes y chismes sobre la aldea jarocha.

• ¿Y que fueron a pedir? – le pregunte intrigado.

• ¡Nada! nomás fuimos a hacernos pendejos, dijese "Care pollo": Santo que no es visto, no es adorado. Al contrario, algunos paisanos altos funcionarios nos ofrecían delegaciones o puestos, con decirte que don Cesar Uscanga, me ofreció una plaza de profesor en una Escuela aquí en Veracruz.

• ¿Tu profesor? – le pregunte extrañado.

• Si, ¿Qué tiene de malo?, media población de la Mixtequilla da clases en las escuelas técnicas.

• ¿y luego?

• ¡Estas pendejo! si por eso omitimos visitar la Secretaria del Trabajo, porque a "Caré pollo" a mi nos daba ñañaras nomás de oír la palabra trabajo.

• ¿Ósea sólo fuiste a pasear? ¿A hacerte pendejo? – le pregunte muerto de la risa.

• Ya te dije jarochillo, fuimos a hacernos presentes, santo que no es visto no es adorado.

Efectivamente, con el tiempo weremere se dio a conocer entre los funcionarios de la ciudad de México y con eso pudo gestionar todo lo que quiso para los que solicitaban sus servicios, porque eso sí, de las pocas veces que weremere tuvo un cargo público o negocio- que nunca un trabajo - fue gracias a esas relaciones públicas.

Weremere perfeccionó las técnicas relacionistas de "Caré Pollo" para ir a la ciudad de México, además de que usaba un fino traje - la mayoría del tiempo siempre alquilado al sastre Rodríguez- porque decía que el ciudad de México hasta los elevadoristas usan traje, también incluyó la técnica de seducción de las secretarias o asistentes de los funcionarios, cosa que le dio excelentes frutos, les llevaba camarones congelados o toritos de cacahuate (bebida alcohólica) y con esto se aseguraba que siempre estaría informado sobre las actividades y secretos de las altas oficinas de gobierno.

Eran los tiempos en que se "Amarraban los perros con salchicha" en nuestro país, plazas de profesores, puestos públicos, promociones y candidaturas, se asignaban desde el Distrito federal, hoy ciudad de México, los tiempos que supo aprovechar el weremere.