Política

Angustia

agosto 29, 2020

Antre la desesperación y el activismo asincrónico, la derecha mexicana se procura foros donde enderezar sus críticas. Que si el tren maya, que si el manejo de la emergencia médica, que si el autoritarismo o la madre que los parió.

Desde luego tienen un auditorio que simpatiza con ellos y los acuerpa. Pero no más. Apenas logran convocar a su propia clientela ideológica.

Prosopopéyico y con el timbre de vox impostado, Fox semi discurre a trompicones sus críticas. No disimula su enojo rasante en ira, lo contiene pero es tanto que lo revela.

Es el enojo de la impotencia. Simplemente no tienen a los gobernados de su lado.

Eso les duele, los desespera. Incluso los críticos de AMLO pero que votaron por él toman distancia tanto de los balbuceos foxistas, y del ridículo de las críticas de poca alzada de Calderón. Zafio imperdonable que es capaz de negar la sangre en un matadero de cárnicos.

Pero mientras Fox y fauna de acompañamiento la endereza personalmente contra el Presidente, la Fiscalía General de la República y el Poder Judicial resolverán si con la denuncia del ex director de Pemex puede configurarse el delito de traición a la patria. Esto para enjuiciar a Enrique Peña Nieto. Pero es fácil entender que si eso pasa será inevitable seguir las cadenas del delito y los rastros del dinero. La ley a secas.

Por lo pronto los senadores han presentado la solicitud de consulta popular para decidir si enjuiciar o no a los ex presidentes. Consideran de la mayor relevancia que los mecanismos de participación ciudadana directa fortalezcan la actuación de los órganos de gobierno.

Sinergia le llaman a eso. Para vivir en un país donde la justicia se ejerza correctamente. Cosa que se ha hecho poco y mal desde siempre. Son nuevos tiempos.