Política

Para el INE, las mañaneras son spots publicitarios

agosto 23, 2020

En diversos medios políticos y de información comienza a trascender la casi inminente suspensión de la transmisión –a partir de septiembre, y durante mes y medio– de las conferencias matutinas del Presidente en aquellos estados en donde se celebren comicios, junto con los spots de publicidad gubernamental, y en el caso de las elecciones federales del año próximo es de suponerse que esa medida "democrática" se aplique en todo el país.

De confirmarse dicha acción basada en la consideración del consejero Ciro Murayama –quien adelantó ayer en sus redes que "las mañaneras y difusión de actos de gobierno son incompatibles con las campañas electorales", y además advirtió que se suspenderá la transmisión del segundo informe presidencial en Coahuila e Hidalgo durante las campañas políticas– es de pensarse también que dejarán de verse en esas entidades las conferencias presidenciales.

Aunque de hecho no es cosa nueva, pues se ha venido considerando desde hace ya algunos años que durante las elecciones se prohíba la difusión de publicidad gubernamental y spots, a efecto de que los candidatos del partido gobernante no arranquen con ventaja por su asociación con la obra pública y acciones de beneficio y asistencia social, la admonición del consejero Murayama busca meter en el mismo costal de la publicidad gubernamental a las comparecencias matinales de López Obrador.

Es decir, para el INE de Lorenzo Córdoba las mañaneras serán vistas como spots publicitarios, medida que se ampliará a impedir su transmisión también en las redes sociales presidenciales. Y en esa misma lógica de los funcionarios electorales, también habrían de suspenderse los informes diarios que hace la Secretaría de Salud acerca de la situación de la pandemia, así como las presentaciones que hacen otras dependencias en relación con la educación, los programas sociales y laborales.

En ese afán por sacar de las redes y de los medios las conferencias presidenciales –pues, al parecer, sus efectos en la opinión pública, al ventilar de manera abierta temas de interés público que parcialmente y de manera sesgada son mostrados por los medios convencionales, están propiciando un cambio de precepción de la realidad en la población– el INE estaría propiciando desinformación y negándole a la ciudadanía el derecho a conocer, entre otros temas, la delicada situación de la salud pública.

Aunque aún no se ha precisado si se suspende o no el informe diario de la SS, lo evidente del caso es que dichos ejercicios de comunicación matutinos, que dicho sea de paso le arrebataban el rating de audiencia a los informativos matutinos, sobre todo, a aquellos cuya línea editorial tienen un frente abiertamente hostil y contrario a todas y cada una de las acciones gubernamentales, tendrán manga ancha para condenar y criticar al régimen lopezobradorista.

La decisión del Instituto se da, pues, en lo más álgido de la coyuntura que el régimen lopezobradorista ha enfrentado desde su toma de posesión, y como se ha visto había logrado emparejar el equilibrio de fuerzas del gobierno frente a los monopolios mediáticos, claramente alineados como un elemento de oposición política, que por su actuación va más allá de su presunta utilidad pública como medios de comunicación al servicio de la sociedad al convertirse, a su vez, en instrumentos de propaganda de una oposición que busca tanto regresar al poder como impedir que se ventile públicamente el altísimo grado de putrefacción alcanzado durante los años de connivencia con el poder en turno.