Política

Diego Prieto, herencia peñanietista en el INAH

agosto 02, 2020

Desde su llegada al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el año 2016, el antropólogo Diego Prieto comenzó a acumular quejas en su contra por actos que atentaban contra el patrimonio cultural, pero también contra los propios trabajadores, quienes exigen una auditoría a su administración y su eventual despido del cargo.

En zonas arqueológicas como El Tajín, los custodios han denunciado durante los últimos años la falta de recursos para el mantenimiento de los edificios y la entrega de insumos básicos para la limpieza de las áreas, así como la falta de personal, que a la postre redundó en afectaciones en predios ubicados dentro del polígono de protección y de los propios edificios.

En agosto de 2019 un particular efectuó el desmonte y quema en un predio de 20 hectáreas, ubicado a escasos 50 metros del llamado Edificio de las Columnas, morada del último gobernante de El Tajín, Trece Conejo. Antes, los trabajadores habían denunciado la falta de pago a sus compañeros contratados bajo el esquema del Capítulo 3000; lo que produjo movilizaciones a nivel nacional, como la celebrada en Teotihuacán, el 11 de enero de ese mismo año.

Para Juan Manuel Hernández Melchor, custodio de la zona arqueológica de Tenayuca, en el estado de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador debería practicar una auditoría a la administración de Diego Prieto, por todos los actos cometidos en contra del patrimonio cultural y contra los trabajadores.

Expuso que a la fecha no existe un reporte del avance de los trabajos de restauración de los daños provocados por el sismo de 2017, durante la administración de Enrique Peña Nieto, tarea para la cual el INAH recibió un presupuesto de 800 millones de pesos.

Este año la crisis económica que inició con los recortes por el 75 por ciento al presupuesto del Instituto, se agravó con la pandemia por coronavirus. A la fecha, producto del cierre de las zonas y monumentos arqueológicos, se estima que el déficit alcanza los 6 mil 500 mil millones de pesos, lo que afecta de manera directa la conservación, investigación, restauración y difusión del patrimonio cultural.

Acusan que a raíz de las diversas protestas que se han realizado desde que Diego Prieto se encuentra al frente del INAH, éste ha tomado represalias en contra de los trabajadores y ahora pretende aprovechar la pandemia para ajustar las fechas de pago a conveniencia. "Le quedó grande el papel de director del INAH, siempre ha sido una persona que se basa en represalias y busca entrometerse constantemente en la vida sindical", argumentó el ex dirigente del Colegiado Nacional.

Roberto García, delegado sindical en la zona arqueológica de El Tajín, informó que en las diferentes zonas arqueológicas de Veracruz se llevará a cabo una protesta, con pancartas, para exigir el respeto de los derechos laborales por parte del director del INAH. Agrega que desde la Dirección General se pretende afectar los derechos, prestaciones de los trabajadores, incluidos los finiquitos a trabajadores que han alcanzado el beneficio de la jubilación, las cuales no se están cubriendo en tiempo y forma desde 2019.