Política

Desvelando almas para la Rectoría

julio 26, 2020

La Universidad Veracruzana inició sus vacaciones veraniegas, pero no descansa la decena de aspirantes que velan las armas —y desvelan las almas— para la contienda por la Rectoría en 2021. Esperemos que puedan asomarse a una interrogante y un escenario.

La interrogante es sobre la vigencia de la actual Ley Orgánica, imperfecta y vieja, pero mejor que esa traición a la autonomía universitaria y a la transparencia que es el anteproyecto presentado a la Legislatura hace un año*. Lo sensato, de parte de esta Cámara local, será dejar el tema a la siguiente, cuando también haya nuevas autoridades universitarias; pero el oportunismo político quizás se meta por la ventana que en mal momento abrió la UV con un proyecto de cambio de Ley Orgánica que no es prioridad de la comunidad universitaria ni de la sociedad veracruzana, aunque sí de interesados en menguar la Contraloría y la Junta de Gobierno de la UV.

Otro asunto es el escenario que enfrentará quien ocupe la Rectoría a partir de septiembre del año que viene: virtualidad, seguridad, financiamiento, autonomía y liderazgo. Vámonos por partes.

Desde hace tres lustros las suspensiones de actividades por hidrometeoros, a veces sensatas y a veces locas (huracanes en lontananza con playas y plazas comerciales para disfrutarse a plenitud), venían exigiendo estrategias virtuales de docencia y, de ser posible, de investigación y extensión de la cultura. La pandemia ha evidenciado lo perentorio del trabajo a distancia de académicos, administrativos, funcionarios y estudiantes. ¿Qué inversiones se requieren en infraestructura?, ¿qué facilidades al personal universitario?, ¿qué apoyos para estudiantes que por su situación tienen conectividad nula o deficiente? La pandemia muestra que en muchos casos las obras de remodelación ejecutadas recientemente son absurdas: muros cubiertos de azulejo en escuelas con internet intermitente.

La crisis económica agudizada en estos meses llevará a un incremento de la delincuencia. Habrá mayor penetración del narcomenudeo en los campus, o quizás se inicien cobros de piso y secuestros exprés, al tiempo que crece la arrogancia de las fuerzas armadas contra la juventud: en Xalapa detienen y muere el serigrafista Carlos Andrés Navarro el 2 de mayo o apresan el 10 de julio al estudiante de Fotografía de la UV Carlos Alarcón por pronunciar la palabra «culo».

En consonancia con este panorama los gobiernos federal y estatal son poco amigables con la ciencia y la cultura; están dispuestos a rasurar presupuestos e imponer la exigencia de cantidad de estudiantes en menoscabo de la calidad académica.

Nadie podrá enfrentar este escenario si no tiene liderazgo; no simpatía ramplona sino compromiso y cercanía con la comunidad universitaria, y promueve el respeto irrestricto a la institucionalidad. Pero de la decena de aspirantes no se ve quién.

*http://jornadaveracruz.com.mx/Post.aspx?id=190523_080913_282

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