Política

Inagotables

julio 14, 2020

Ayer, La Jornada Veracruz publicó información que ilustra el desquiciante proceso de descomposición social al que se sometió al estado durante los gobiernos de Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes: Veracruz es donde más fosas clandestinas con restos humanos se han encontrado. Solo en lo que va de la presente administración se han ubicado 154 entierros ilegales con restos humanos. Algunos de ellos ya habían sido revisados por la administración pasada con el curioso resultado de haber encontrado nada. El hecho refuerza las sospechas de que los procuradores de justicia de las dos administraciones anteriores investigaron, si acaso, los hechos con el propósito preestablecido de encontrar nada y, si eventualmente algo encontraran, perderlo en un océano de imprecisiones burocráticas y procedimientos viciados que los harían nugatorios. Como quedó claro en días recientes –por enésima ocasión– en que un juez puso en libertad a conocido delincuente detenido en Guanajuato, estado cuyo gobernador –panista– se empecina en demostrar sus limitaciones cognitivas al rebelarse, junto con algunos de sus colegas, en contra de las recomendaciones para minimizar el número de contagiados por la epidemia de covid-19.

El eje rector de las actuaciones de los gobiernos prianistas ha sido consistente en el debilitamiento del Estado mexicano. Deliberada y metódicamente, el prianismo neoliberal lo ha desgastado. A sus instituciones y al encaje colaborativo entre ellas, desde luego. Los principios rectores que explican y vinculan en un cuerpo coherente al sentido de justicia social con el que nació el Estado mexicano contemporáneo fueron desdibujados, casi borrados de la historia y de la enseñanza de esta como pilar de la identidad nacional.

La labor de zapa y debilitamiento de las bases nacionales se prolongó por 36 años y aun así no pudieron borrarlas del todo.

Es verdad que la corrupción como concepto responsable de los males que asuelan al país es determinante, pero lo acontecido durante los últimos tres gobiernos neoliberales es mucho más grave porque no sólo fueron distorsiones atribuibles a la corrupción, a la debilidad institucional, o a ambas, sino que fueron el resultado de decisiones explícitamente deliberadas para debilitarlo, ampliar con ello las obscenas utilidades derivadas de los procesos de corrupción y comercializar o apropiarse de las riquezas y patrimonio nacionales todos.

Da la sensación de que cada día que pasa elpaís está más cerca de un gran proceso de exposición y judicialización de casos de corrupción que terminaron por dejar al Estado mexicano entre la inviabilidad y el narco Estado.