Política

El enemigo en casa

julio 08, 2020

México es el quinto país con más fallecimientos por Covid19 en el mundo. La Secretaría de Salud informó que ya suman 261 mil 750 casos confirmados de Covid-19, los cuales corresponden a personas que reportaron vivir en 1925 municipios, cinco localidades más que este domingo.

El país tiene 2 mil 457 municipios, mil 662 han reportado contagios de Covid. Poco más del 67 por ciento. Cinco municipios, esto es el 2 por ciento de la totalidad de los municipios concentran la mitad de los casos confirmados de la enfermedad. La principal zona de concentración de casos es el valle de México, seguido por los municipios de Tijuana y Mexicali, en la frontera norte del país; luego Culiacán, Sinaloa al que le siguen los municipios de Villahermosa, Tabasco, y Benito Juárez en Quintana Roo.

Los estados que más sufren la enfermedad son la Ciudad de México con 23 casos por cada 100 mil habitantes, Tabasco con 17, Morelos con 14 y Yucatán con 12. Esto frente a SLP, Zacatecas, Chiapas o Michoacán que tienen menos de cinco contagios por cada cien mil habitantes. La densidad de población es determinante para efectos de la aparición de nuevos casos. No implicaría mayor problema si las condiciones de la población fueran de buena salud pública. Pero no lo son. En absoluto. México se está convirtiendo en uno de los países de mayor concentración de casos, y de fatalidades, además, porque las condiciones de salud de a población mexicana y de la salud pública son, literalmente, desastrosas.

De 1982 a 2018 los gobiernos nacionales desmantelaron el sistema de salud pública nacional para privatizarlo e impulsar los servicios de salud privada subrogados. Éste aspecto solo debería ser investigado por la corrupción criminal de los seis gobiernos anteriores. Pero la falla es muchísimo más grave. Durante ésas décadas la dieta de la población fue alterada radicalmente favor de los grandes corporativos de alimentos ultra procesados. El territorio nacional se pobló de cadenas de alimentos hiper procesados: hamburguesas, pizzas, pastelerías y un largo etcétera de alimentos chatarra destinados a la infancia. La consecuencia fue una epidemia gigantesca de obesidad y diabetes.

Trágicamente la pandemia de obesidad impactó brutal en los niños. Las bebidas ultra procesadas representaron un tercio de la energía total de todos los productos ultra procesados, pero los azúcares libres representaron 43% de la energía total resultante de las ventas tales productos de productos.

Si hoy México es el quinto país con más muertes por Covid-19, es por la pandemia de obesidad y diabetes preexistentes. Esto se debe a las ventas de productos ultra procesados: bebidas gaseosas (22%), galletas o los bizcochos (18%), los jugos y las bebidas azucarados junto con los dulces y los panes industriales representaron el 22%. La mitad de la ingesta de azúcares libres correspondió a las bebidas gaseosas. Una quinta parte se atribuyó a otros jugos y bebidas azucarados.

Católicos a ultranza, la familia Servitje es enemiga declarada desde hace mucho tiempo de López Obrador y del actual proceso de saneamiento nacional; es dueña de varias marcas (Bimbo, Marinela y Ricolino) de productos con altísima concentración de azúcares y harinas procesadas, y tienen una presencia dominante en el mercado nacional y han tenido una responsabilidad definitiva en las distorsiones de la ingesta infantil mexicana. Una familia que se opone activamente al reconocimiento de los derechos de las mujeres y de las minorías y que esta convencida de ser la guardiana de la moral y buena conciencia de la gran familia mexicana. Lorenzo Servitje, ya fallecido, encabezó masivas ofensivas en nombre de dios contra los derechos de las mujeres y de minorías, fue él quien lanzó el boicot publicitario que quebró el viejo Canal 40 como castigo por exponer a frente a la opinión pública las deleznables costumbres del fundador de los legionarios de Cristo, Marcial Maciel.

La familia Servitje se ha enriquecido enfermando al respetable a través de sus empresas de productos chatarra y no ha habido moral que le impida hacer lobby para combatir regulaciones destinadas a proteger la nutrición de la niñez.

Estas buenas conciencias, guardianas de la fe y protectoras de pederastas en sotana, es una de las grandes responsables de las epidemias de obesidad y diabetes, que han hecho mucho más letal la presencia del Covid-19.