Política

Manifiesto al pueblo de esta gran nación: 500 años de división nos contemplan

junio 30, 2020

Brevísimo Antecedente

La noche del 30 de Junio y 1 de julio de 1519 algunos cientos de españoles y miles de aliados totonacos y tlaxcalteca sufrían un doloroso revés en su huida de Tenochtitlan.

Allí junto a un enorme Ahuehuete, se dice que Hernán Cortés lloró, de coraje, de miedo, de angustia o tal vez tuvo una visión de nuestro futuro como nación.

Un año después, caía la gran Tenochtitlan y dio comienzo una nueva historia, que se quiera o no, es nuestra historia en común.

Mi fundamento

Distinguidos habitantes de la patria oficialmente llamada mexicana; con extrañeza encontraran en este breve manifiesto, que para empezar no lo dirijo a ninguna autoridad, porque he llegado a la conclusión que el tema no es de solución gubernamental sino comunitaria, fue y es problema de todos.

Hoy me dirijo a ustedes, porque se conmemoran 500 años de la noche triste, una noche que marca el principio no del fin, sino del comienzo de una historia, que mal o bien, con sus claros oscuros es la historia de todos los que habitamos este país.

No me voy a explayar, solo quiero presentarles mi visión, que espero sea compartida. Hace 500 años en lo que hoy es México convivían, a la buena o a la mala, diversas culturas y pueblos divididos, algunos aliados, algunos sometidos y otros aislados voluntariamente, la mayoría con recelo se veían unos a otros.

Esa división, fue la que permitió a los conquistadores hacerse con el triunfo, esa división fue la que provocó los primero enconos entre encomenderos y autoridades de la península, caciques abusadores y pueblos originales, esa división siguió corroyendo durante 300 años entre criollos y peninsulares, entre monarquitas y republicanos, más tarde entre liberales y conservadores, porfiristas y maderistas, constitucionalistas, Obregonistas, Villistas, Zapatistas, Revolucionarios Institucionalizados, comunistas y sinarquistas, hasta llegar al día de hoy con los fifitecas y chairotecas y demás conceptos peyorativos que algunos se encargan de fomentar como si del pasado no aprendieran absolutamente nada.

¡Pueblo de toda la nación!

¿Acaso en 500 años no hemos podido formar una nación unida?

¿Nadie tiene la más mínima noción de un país para todos?

¿Tiene que ocurrir una catástrofe para plantear la unidad?

Si hoy bajara del cielo el moderno Quetzalcóalt rodeado de nubes y prometiendo la liberación de cualquier grupo social del país ¿volveríamos a lo mismo? Suena descabellado, pero no está muy lejano, por la sencilla razón que hemos reforzado el sentido individual, cuando lo único que nos debería dividir es si somos buenos o malos seres humanos, y no porque el firmante tenga la verdad absoluta sobre quien es malo o bueno, sino porque ninguna persona que atente contra otro ser humano o animal o medio ambiente, puede ser buena persona, alguien que roba o miente, alguien que destruye su entorno o a su familia, a su comunidad, es sencillo sentido común, que al parecer es lo que estamos perdiendo.

Hace 500 años terminaba un ciclo y comenzaba otro, el que hoy debería llenarnos de orgullo, insisto con sus claros oscuros, porque como bien señalaba Guillermo Bonfil Batalla, en su México profundo, no somos un pueblo nacido de la nada, somos un producto de muchos siglos, conformados como una collage de culturas que no cualquier país tiene. De norte a sur y hasta en suelo extranjero, el mexicano lleva su sello particular.

Reconciliar nuestro pasado sigue siendo urgente, cerrar nuestras heridas, indispensable y alcanzar la unidad nuestro futuro.

Gracias.

H. Veracruz, Ver. 30 de Junio de 2020