Sociedad y Justicia

La conciencia del morbo o el triunfo del TikTok

junio 16, 2020

El morbo ha acompañado al hombre desde que la razón ha sido un dique que contiene el impulso de sus pasiones.

Algo que puede parecer incongruente, el llamado progreso ha permitido la relajación de la razón, por lo que las nomas jurídicas han intentado en vano contener esa marea de impulsos que habitan en lo más profundo de la psique humana.

Frente a lo prohibido o tabú, se abrieron algunos canales de permitían el desahogo de la presión, baste decir que Moctezuma poseía un gran zoológico para su deleite, que incluía una sección de humanos con alguna deformidad (Jorobados, enanos, albinos).

Con el paso del tiempo y la consolidación de la piedad cristiana, el morbo fue contenido en forma de actos piadosos y un negocio en la explotación de personas menesterosas a través de la limosna, sin dejar de lado que la nobleza continuaba manteniendo en la Corte a personas deformes como un rasgo distintivo de su poder, me valgo del cuadro "Las Meninas" de Velázquez como referencia.

¿Qué es el morbo? Del Latín Morbus, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua española, lo define como; 1. m. enfermedad (‖ alteración de la salud), 2. m. Interés malsano por personas o cosas, 3. m. Atracción hacia acontecimientos desagradables.

Para la Doctora Edith Sánchez en su interesante artículo ¿Qué es el moro y donde están sus límites? "El morbo puede definirse como la necesidad de ver, sentir, oír, oler o interactuar de alguna manera con lo que socialmente se cataloga como prohibido o proscrito. Se trata, en esencia, de una fuerza que nos impulsa a entrar en contacto con ello y a experimentar placer al hacerlo. El placer de trasgredir normas o entrar en el mundo de lo prohibido" (https:lamenteesmaravillosa.com/ 2018)

Este concepto fue previamente explotado con gran éxito en el siglo XIX por el empresario americano P.T. Barnum, quien hizo del morbo un negocio redondo mediante la contratación o compra de humanos con alguna deformidad, para hacerse millonario con sus exposiciones y posteriormente con sus circos. Una excelente referencia novelada es la obra de Jordi Soler, "Cuerpo Electrico".

Para no quedarse atrás en el negocio en 1932 Hollywood lleva a la pantalla grande la película "Freaks" (Fenómenos) de Tod Browning que incluyó como actores a personas con deformidades o enfermedades como Shitzie (microcefalia) Minnie Woolsey (síndrome de Seckel) y Prince Randian (Sindrome de tetramelia).

En pleno siglo XXI y ante los triunfos de los defensores de los derechos de los animales y del hombre, los circos quebraron, pero surgió un nuevo P.T. Barnum sin que alguien lo notara, un genio de los negocios vio la oportunidad en las redes sociales y creo una plataformas digitales llamada TikTok, donde la atracción por el morbo se oculta ante aparentes mensajes de aliento, motivación y enarbolando la bandera de la libertad de mostrarse ante el mundo con todos los defectos y virtudes que se tengan.

Claro, esto tiene una trampa oculta, además de la exposición de pobreza material, intelectual y espiritual amparada en esa supuesta transparencia y sinceridad personal, está la exposición temeraria de menores de edad, la sensualidad y erotismo precoz y el empobrecimiento del idioma, dejando de lado las personas atraídas hacer el ridículo, las cómicas, las exhibicionistas o con alguna discapacidad pero que como bien señala la doctora Edith Sánchez están conscientes de exhibirse porque lo hacen con consentimiento mutuo, ósea están dentro de lo valido en el mundo de la sexualidad y el erotismo.