Política

Aprovechan criminales la cuarentena para ganarse a la población: expertos

junio 08, 2020

En el contexto de la pandemia de Covid-19, los grupos criminales en varios estados del país han aprovechado esta crisis para entregar despensas y otras cosas como una manera de ganar simpatía ante la población y hacerse con cierto control territorial, con la intención de reclutar a menores de edad, según señalaron especialistas en atención a las infancias durante la conferencia virtual "Impacto del crimen organizado en niñez y familias durante la pandemia", transmitida por la página de Facebook #TejiendoRedesInfancia el pasado 7 de mayo.

Según datos de la Red por los Derechos de la Infancia México (Redim) aproximadamente 30 mil niños, niñas y adolescentes fueron reclutados por grupos de crimen organizado, durante el 2019, cifra que va en aumento por la desprotección que ocasionan las medidas implementadas por los Estados para frenar la pandemia de Covid-19.

Los expertos coincidieron en que a raíz de la pandemia Covid-19, muchos países optaron por hacer una suspensión temporal de las garantías de los Derechos Humanos, con el fin de aplicar medidas como el distanciamiento social o el confinamiento.

Joel Hernández, Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH, señaló que pesar de la crisis sanitaria, hay derechos que no están sujetos a la cesación o derogación, motivo por el cual la CIDH emitió 85 recomendaciones para que los gobiernos puedan implementar estrategias de salud, desde una perspectiva de derechos humanos. "Los estados están obligados a respetar el mínimo de los derechos fundamentales de las personas, hay derechos que son inderogables, como el derecho a la personalidad, el derecho al nombre, a la vida y principalmente los derechos de las niñas, niños y adolescentes; son derechos que no son sujetos a ser suspendidos".

Las autoridades están concentrando todos sus esfuerzos en la emergencia sanitaria sin tomar en cuenta el estado de vulnerabilidad de algunas niñas, niños y adolescentes, situación que es aprovechada por los grupos de crimen organizado para reclutar a más personas menores de edad, lamentó el presidente de la CIDH.

Sobre los casos de niñez y el crimen organizado, Raymundo Ramos, Director del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo A.C., señaló que en algunas regiones los delitos por crimen organizado se incrementaron debido al desinterés y el abandono de las autoridades por atender la crisis sanitaria del Covid-19. Explicó que algunas organizaciones criminales, en complicidad con autoridades, reclutan niños y adolescentes para cometer delitos, como asesinato o traslado de drogas.

"Lo grave es que cuando un joven o niño es reclutado contra su voluntad para cometer delitos, no hay autoridad que investigue su situación", negando el derecho a ser reconocidos como víctimas de reclutamiento forzado.

Por su parte Saskia Niño de Rivera, codirectora general de Reinserta a un Mexicano, A.C., indicó que estos grupos de crimen organizado, principalmente cárteles de droga, después de reclutar a la víctima proceden a entrenarlos durante un periodo para que puedan cometer delitos con mayor facilidad. Indicó que existen casos de niños reclutados desde los 6 años de edad, que inician su actividad delictiva robando cosas o engañando a otras niñas y niños para que sean víctimas de trata.

Niño de Rivera, agregó que actualmente hay una "normalización" del actuar de los grupos de crimen organizado, principalmente en aquellos sectores donde existe pobreza o marginación social, porque los grupos aprovechan esta situación para repartir alimentos o insumos de primera necesidad con el objetivo de ganarse el favor de estos sectores y evitar ser denunciados o cometer delitos con mayor libertad: "Hay dos factores de máxima vulnerabilidad; los niños y niñas que tienen contacto con grupos delictivos y aspiran de manera voluntaria a pertenecer a estos grupos y los niños que viven violencia en su entorno psicosocial, como abuso sexual, violencia física, marginación o necesidad económica y que buscan llenar estos vacíos o cubrir necesidades de la familia a través de estos grupos organizados".

Mientras, Francisco Rivas, director General del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad sostuvo que aquellas acciones son consecuencia de un Estado débil, que carece de normativas adecuadas, falta de recursos para la seguridad e inexistencia de voluntad política para hacer frente a estos redes organizadas. A ello, se suma el actuar de una sociedad complaciente, familias que se hacen cómplices por garantizar un ingreso económico o comunidades que buscan protección.

Juan Martín Pérez García, coordinador de la iniciativa #TejiendoRedesInfancia, explicó que los grupos de crimen organizado aprovecharon las medidas que adoptaron los Estados, para frenar la pandemia de Covid-19 para cometer más delitos como: desaparición de niñas, niños y adolescentes o hechos de violencia por el control de territorios: "En América Latina y en México, los grupos organizados aprovecharon la crisis y ausencia de Estado para tomar el control, desde formas más sencillas como la entrega de la despensa, hasta las confrontaciones armadas y los homicidios", aseguró.