Política

Parejeros

junio 06, 2020

De la pandemia por la que Trump acusa y le pica amenazador la cresta a China a la crisis financiera que resquebraja al sistema económico mundial, y de ésta a los levantamientos anti raciales en los cincuenta estados de la unión americana, son tiempos turbulentos alentados por impresentables como el mandatario estadunidense, Bolsonaro o el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro. Caricatura aborigen de Benito Mussolini.

Guardadas las debidas proporciones, las razones de las claridosas protestas contra el gobernador jalisciense son esencialmente las mismas por las que se amotina la gente en los Estados Unidos. El hartazgo.

Empecinado Alfaro en confrontarse con el gobierno federal, la emprende a sospechas conspirativas y sugiere la intervención interesada de Morena para mecer la cuna de las protestas. Pide amenazante al presidente que contenga a tu partido y éste le contesta lacónico que no rebajará la investidura presidencial.

El presidente López Obrador es una figura controversial para muchos y desde luego se disiente o no de su estilo o forma de expresarse. Sin embargo, consistentemente ha demostrado su empeño en la restauración institucional de la República. El gobierno de la 4T ha transcurrido navegando en la cresta de diversas crisis, casi todas derivadas del desmantelamiento institucional deliberado que hicieron todos los gobernantes neoliberales desde 1982 en el que FMI y Banco Mundial imponen a Miguel de la Madrid como sucesor de José López Portillo, anatema que nacionalizó la banca mexicana. Del trastocador inicial, Carlos Salinas, siguió la mezcolanza de identidades entre un priísmo transculturizado por tecnócratas modernizadores, herederos del priísmo tradicional, la facha de un presidente con pretensiones campiranas y su sucesor que belicoso y tóxico, que sumió al país en sangre.

El gobernador Alfaro estudió en la UDG. Si nos atenemos a sus desplantes no es difícil que haya pertenecido al grupo neo fascista "Tecos", la mentalidad la tiene porque la muerte del obrero Giovanni es el resultado directo de la malhadada combinación de las medidas que obligan al uso de tapabocas, ausencia de protocolos para una situación tan extraña como por la que pasamos, y la cáfila de subhumanos de compulsiones homicidas y habilitados como policías municipales. De locos.

Para valorar lo que hay.