Política

Nuevo modelo económico

mayo 24, 2020

Contener la crisis económica de una manera eficiente, justa, democrática (en su sentido más amplio, que considere a todos los mexicanos de manera igualitaria) y que permita al país sobrevivir en medio de la recesión en puerta, es sin duda el reto más importante en los últimos años.

Es asimismo la oportunidad para demostrar que el modelo de desarrollo y distribución del gasto público –con un sentido absolutamente social que privilegia y apoya a los enormes sectores de la población en situación de pobreza– asumido como leitmotiv por el gobierno lopezobradorista, debiera ser la respuesta políticamente más acertada en el devastado escenario mexicano.

Sin acudir a un mayor endeudamiento –como presionaban las camarillas económicas y políticas, y que esos recursos se les entregaban para "mantener la planta productiva" y así transferirle al Estado y a todos los mexicanos el costo de su salvación–, el gobierno morenista aprovecharía la coyuntura de la crisis por la pandemia para consolidar una visión de desarrollo totalmente distinta a la que han asumido los gobiernos priístas y panistas con los resultados conocidos.

Si bien la visión del Presidente de procurar el bienestar de la población más vulnerable forma parte de su acervo político histórico, en algunos países hay coincidencias al respecto. Nueva Zelanda se adelantó en el 2019 a presentar un modelo alternativo de medición del crecimiento económico, considerando como básico el bienestar y la felicidad.

Con base en esos indicadores, el gobierno neozelandés delineó su presupuesto favoreciendo la calidad de vida frente a los indicadores económicos, y al igual que nuestra oposición doméstica, la de aquella nación se opuso y protestó porque consideraba que al dirigir la política económica en apoyo de la mayor parte de la población, se descobijaría a otros sectores.

En ese sentido, y en razón de su oferta política, López Obrador anunció que delineará un nuevo modelo económico sustentado en los parámetros de bienestar y felicidad, dejando de lado en buena medida el tradicional que se alinea a la macroeconomía, el PIB y el crecimiento a cualquier costo. En buen momento vendrá la propuesta pues los efectos de la crisis económica ya se resienten por todos lados.