Política

Ante la adversidad, unidad nacional con el Presidente de México

abril 08, 2020

Es un gran honor compartir con ustedes mis reflexiones, convertidas en opinión, en uno de los más importantes medios de comunicación como lo es La Jornada. Agradezco la generosa invitación que recibo y la asumo como un reto de mi vida, entendiendo que las palabras escritas deben estar guiadas con la congruencia de las acciones. Así que ruego a ustedes tengan a bien acompañarme cada lunes por este mismo espacio.

Leer y escuchar los señalamientos que hacen ante el Programa Emergente para el Bienestar y el Empleo que presentó el Presidente de México, me motiva a reflexionar y compartir mi pensamiento así como mi visión de lo que exige el país de hoy y particularmente el de mañana, obligándonos a desarrollar una nueva forma de vivir.

El Consejo Coordinador Empresarial es una de las más importantes instituciones del país, sus integrantes son precursores del desarrollo económico nacional. En su manifiesto reconocen los avances de los programas sociales del Gobierno de México y dan la bienvenida a las propuestas del presidente, sin embargo señalan una serie de argumentos que consideran que no es completa la propuesta. Lo que me llama la tención es que ellos convocan a la unidad y responsabilidad nacional. Es tiempo de impulsar todas las acciones que beneficien y no propicien retroceso.

Esta pandemia mundial cambiará por completo la esencia humana, costumbres, hábitos y estilos de vida. La pobreza se incrementará y el miedo predominará generando más violencia y desorden social en el planeta.

Estamos obligados a entender que solo a través de la unidad, justicia y solidaridad podemos enfrentar con organización y transparencia todas las consecuencias de este momento histórico que nos tocó vivir.

Yo creo que la esperanza es la fuerza inagotable de todo ser humano, siendo la energía que motiva la perseverancia o persistencia e insistencia para obtener resultados favorables. La esperanza mueve todo, nos da razones que nos permiten encontrar uno o más motivos para nuestro bienestar.

Observo del presidente Andrés Manuel López Obrador mucha serenidad para saber cómo proceder ante el embate de un sistema opositor, que fracasó demostrando sus raíces de complicidades y corrupción, un hombre cuya paciencia con temple defiende sus ideas y acciones, basadas en el apego a la voluntad popular, la legalidad y la absoluta transparencia en el manejo de sus decisiones y los recursos con los que cuenta para actuar.

Sin embargo la esencia de la lucha que lo ataca, pareciera que se fragua en no comprender que hoy se necesita sumar voluntades y no solo criticar un programa que requiere la participación y resistencia de todos los mexicanos.

La unión de fuerzas que discrepan obliga a encontrar en las diferencias, importantes coincidencias, lo que más ayudaría al país entero.

Si recordamos un poco parte de nuestra historia, la visión de los liberales por encima de los conservadores fue de mantener una lucha por el pueblo, por los pobres, los más perjudicados por el beneficio de unos cuantos que aglutinaron el poder económico y político.

Actualmente, esta lucha de ideologías es infructuosa, porque solo nos hace perder la oportunidad de hacer mejor las cosas para impulsar el desarrollo nacional en condiciones de desastre social por el Covid-19. El único camino es la unidad y que cada quien cumpla con su deber.

Ahora más que nunca, México exige absoluto apego a la legalidad, actuar con prudencia sin llegar a la inmovilidad. Es usar los recursos con los que se cuenta, sin tener que llegar al endeudamiento indiscriminado ya sea externo o interno, como lo hicieron los gobiernos anteriores, siendo lo que originó cadenas irrompibles de corrupción, principio de grandes complicidades y perjuicios al pueblo de México.

Hoy el presidente López Obrador acude al llamado de la nación, evaluando y decidiendo lo mejor para México, luchando con lo que tenemos y ver primero por los más vulnerables, los más pobres, aliándose con el sector productivo, trabajar con su experiencia para mitigar los golpes económicos. También reconociendo ampliamente al heroico personal de salud que en los hospitales y en cualquier centro de salubridad ofrecen su vida para salvar la de los mexicanos.

Solo así se lograrán avances positivos, solo si actuamos como lo dijo en su momento el senador de la República del estado de Chiapas, don Belisario Domínguez: ¡Mientras cada quien haga lo que le corresponda, la Patria estará salvada!

¡Firmeza y confianza con el presidente de la República Mexicana!