Política

FALANGES: Después del Covid-19: la necesidad de restructuración gubernamental

abril 03, 2020

lmaury_cruz@hotmail.com

¿Qué sigue después del Covid-19? Lo que sabemos es que generará más crisis en lo económico y social. La actual circunstancia se constituye por: 1) El factor internacional: el conflicto petrolero entre Rusia, Arabia Saudita y Estados Unidos, que repercute en una baja de los precios del crudo, y que en México derivó en 10.61 dólares por barril (1º de abril del año), que golpea las finanzas públicas de forma grave: la Federación estimó en 49 dólares por barril. Una guerra comercial China-Estados Unidos, con el tema central del litio y los yacimientos en México y Bolivia, y la pandemia del Covid-19 con la inmovilidad de las cadenas de producción global y confinamientos en hogares. Esto se traduce en una crisis global. 2) El factor interno: los problemas económicos, producto de decisiones gubernamentales y efectos de los mismos, que se traducen en la recesión actual, con un crecimiento negativo; el Gobierno usó el año pasado la mitad del Fondo de Estabilización de las Finanzas Públicas de 280 mil millones de pesos que estaba previsto para shocks económicos externos; aunado a los problemas de inseguridad.

México recibió más de 32,000 millones de dólares en inversión extranjera directa en 2019, un 4.2% por encima 2018 (Secretaria de Economía), hasta el momento no hay contratación de más deuda soberana. Esto indica que no todo está mal, aunque el escenario cambió en la actualidad.

El problema es: ¿qué se requiere para revertir la crisis actual en su dimensión económica y social? La Presidencia tiene razón cuando señala: "primero los pobres", pues el 50% de la población de encuentra en esta condición y hay un 50% de informalidad. La historia muestra que una crisis, si se desatiende a las mayorías (pobres) y se privilegia un sector de la oligarquía, acrecienta los conflictos sociales y la ingobernabilidad (esta crisis puede ser igual o peor que la de 1929, pues las economías eran menos interdependencias, no hubo confinamiento, ni había tecnologías de la información y comunicación). El punto es la viabilidad del fondeo de los programas sociales y la operación de los mismos.

Resulta evidente que el Estado vive de su recaudación y ante una contracción económica hay menos recaudación, esto explica por qué no hay cambio en el tema de recaudación y cobro de impuestos federales; sin embargo, las empresas, independientemente de su tamaño, son la fuente del empleo (también el Estado pero en menor grado), sin embargo se requieren incentivos fiscales, no para no pagar, sino para diferirlo.

La reversión de la crisis actual supone la restructuración de 1) La política social, no puede ser sólo asistencial, es necesario que sea un medio que apuntale el desarrollo de economía social. 2) La política fiscal tiene que ir más allá de la tributación, que supone simplificación al mínimo de la tramitología fiscal, reducción de impuestos, formalizar la economía informal, una tributación universal y justa. 3) La política económica debe fomentar la inversión nacional y extrajera, contar con estrategias de economía social productiva en términos de la micro y pequeña empresa con valor agregado. 4) Política de desarrollo científico-tecnológico aplicado a la industria, sociedad y economía. 5) Ejecutar un plan de infraestructura estratégica en materia de comunicaciones y energía renovable, viable para las próximas 3 décadas. 6) Aplicación irrestricta del estado de derecho y combate a la impunidad. Esto mediado por las tecnologías de la informática y computación, así como por los derechos humanos, la política fiscal y económica requiere medidas anticíclicas, e intensificar el gobierno y la banca electrónica. En efecto, estos elementos no son suficientes, pero son necesarios. En fin, ¿usted qué opina?...