Política

Obliga cuarentena a abandonar puestos de vigilancia en el río La Antigua

abril 03, 2020

Laguna de Lagartos en Veracruz, prácticamente seca; es consecuencia del estiaje: PMA

"Mi río, regresaré después de la cuarentena", se lee en la lona que dejaron los Centinelas del Río Los Pescados y que desde hace seis años habían estado vigilando la entrada del predio El Tamarindo, para que no se metiera la empresa brasileña Odebrecht, ni ninguna otra, a instalar la presa en los cauces del Río La Antigua, pero fueron obligados a resguardarse por el Covid-19 y hasta que pase la contingencia volverán.

A la vez los pobladores de Jalcomulco se van de refugio a su pueblo, en donde desde ayer también las autoridades municipales bloquearon las entradas al pueblo, ya que por ser un municipio visitado por el turismo en estas fechas, no se autorizará entrada para ir al río o practicar deportes de aventura.

José Milán Tejeda, integrante de Pueblos Unidos de la Cuenca Antigua por los Ríos Libres (Pucarl), en entrevista comentó que ha sido difícil en estos días por la contingencia sanitaria, pero la decisión de dejar el campamento fue determinada por los jefes de los grupos de guardia que existen y que a la fecha son 16 grupos integrados, además de los grupos de cocina que era conformado por mujeres, pero "necesitamos estar bien de salud para seguir adelante y por eso decidimos movernos del campamento".

El campamento se quedó vacío, se llevaron las cosas, las sillas, las mesas, el tinaco de agua y las celdas solares, pero harán rondines para asegurarse que no entre ninguna empresa, pero por la situación actual no creemos que llegue maquinaria o así, pero ya se acordó que de ser así, vamos a hacer todo lo necesario para evitar también que alguien llegue.

Así dejan la entrada al predio El tamarindo, en un periodo en donde no saben si les otorgarán el amparo en contra el decreto de Enrique Peña Nieto con el que se retiró la veda del río La Antigua, en donde la Comisión Nacional de Agua (Conagua) continúa otorgando concesiones, "no ha habido una resolución sobre el amparo y estaremos pendientes de las concesiones, de lo que estamos seguros es que nuestra lucha seguirá, en estos últimos días más gente se estaba integrado a los grupos de los Centinelas del Río".

Del puesto de control que hará el municipio a la entrada de Jalcomulco, los bloqueos para evitar que gente externa entre al municipio, dijo que lo ven bien porque no quieren que se propague el Coronavirus, aunque reconoció que les vienen tiempos difíciles ya que el 70 por ciento de su población se dedica al turismo: restauranteros, empresas de deportes de aventura Rafting, hoteleros. Mientras que el otro 30 por ciento de la población se dedica a la pesca y a la agricultura, dijo Milán Tejeda.

En crisis, la Laguna de Lagartos

La Laguna de Lagartos enfrenta una crisis, su espejo de agua ha prácticamente desapareido, aunado a ello la noche de este miércoles se registró un incendio, aparentemente provocado, en los alrededores.

"Que será, cerca de unos mil metros cuadrados que se quemó entre pastizal, la zona donde estaba más seco, tenía varios meses sin agua, creció un tipo de pasto, precisamente, lo que origina esto, es una quema de hojarasca que hacen los vecinos", explicó el jefe de Inspectores de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente, Gaspar Monteagudo Hernández.

También se registró otro incendio en los alrededores de la Laguna de Tarimoya, que de acuerdo con los vecinos se debió a la quema de artículos para obtener cobre que se salió de control.

El jefe de Inspección y Vigilancia de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente (PMA), Gaspar Monteagudo Hernández.

"Por la cuestión del estiaje pero es una forma que nos dice la naturaleza del cambio climático y no le hacemos caso, creemos que es en otro lado, esta laguna no se tiene registro que en alguna ocasión se haya secado, subía y bajaba su caudal, pero siempre había agua, desafortunadamente después de varios meses, empezó a bajar el nivel del agua, todo esto se debe por el estiaje que hubo el año pasado", indicó.

Explicó que no suficiente captación de agua debido a la falta de lluvias, además de que los glaciares en el Pico de Orizaba han disminuido.

Afirmó que además existe contaminación en la laguna por unos drenajes pluviales que realmente tienen aguas negras.

"Eso lo podemos ver por la vegetación, cuando está seco hay lirio, y crece donde descargan los drenajes pluviales, es síntoma de que está contaminada el agua, en agua limpia no debería existir", dijo.

Monteagudo Hernández negó la versión de que se trate de un cierre de compuertas, ya que éstas funcionan para que salga el agua al mar y no sea rebasada la laguna y no al contrario.