Política

La faena. Caciquismo y prensa

abril 01, 2020

El asesinato de la reportera papanteca María Elena Ferral cobra relevancia por muchas razones , primordialmente por la artera manera en que los sicarios segaron la vida de una madre de familia, honesta, entregada a su trabajo y dedicada la mayor parte de su vida a este arduo oficio. Al margen de las obvias circunstancias por el elevado número de periodistas ultimados en Veracruz durante recientes años, particularmente durante el gobierno del priísta Javier Duarte, y que han hecho de la profesión una ocupación de altísimo riesgo, revela también que en este momento –con todo y que se este llevando a cabo una transformación de las estructuras añejas de la mano del gobierno federal- no se pueda hablar de que en el corto plazo, el modelo político y social de la entidad se encuentre en vías de trascender hacía un status en el que existan mejores condiciones democráticas, de bienestar y de convivencia, dadas las condiciones precarias de la economía veracruzana producto de gobiernos corruptos y burocráticos esquemas diseñados específicamente para apropiarse del dinero público…Luego de decenas de años de reinventar y adecuar el modelo de control político y económico a las circunstancias e intereses de los grupos dominantes, primordialmente el fallido intento sucesorio familar panista encabezado por Miguel Angel Yunes, queda claro que en el estado sobreviven esquemas de control caciquil profundamente enquistados en la sociedad, quienes ocupan atajos y caminos para lograr sus propósitos fuera de los límites de la legalidad y en total impunidad, como se ha visto en las administraciones anteriores donde la policía estaba al servicio d los delincuentes…Es un fenómeno que se observa particularmente en regiones económicamente deprimidas, rezagadas en lo social y político en las que resulta fácil para grupos de toda clase, incluyendo por supuesto a la delincuencia organizada, tomar el control de instituciones, cuerpos policíacos y poderes municipales, como se dijo, en la mayoría de las veces, por métodos violentos…Esa letal combinación de marginación, caciquismo, inseguridad e impunidad se apropia de partidos y otras organizaciones políticas; ello le permite a las cabezas de éstos grupos, oscilar sus lealtades entre el PRI y el PAN como sucedió recientemente en la pasada campaña por la gubernatura donde presidentes de diez municipios provenientes de distintas nomenclaturas , entre ellas del PVEM y hasta Magdaleno Juárez, Perez, alcalde morenista de Xoxocotla, se sumaron en un acto público a la candidatura de Miguel Angel Yunes Márquez , convocados por la entonces coordinadora de campaña, la hoy senadora Indira Rosales San Román…En esa variopinta adhesión, además de los alcaldes, priístas identificados con Javier Duarte, operaron políticamente favor del Junior, el "Artista" Vicente Benítez, famoso por sus propiedades inmobiliarias en Costa Rica; Regina Vázquez Saut, hija del extinto cacique sureño, Cirilo Vázquez; Rodrigo García , hijo del neocacique panuquense Ricardo García Guzman y el mismo cacique coyuteco, Basilio Picazo… Y es aquí donde hay una aparente conexión primero en la persecución que María Elena vivió ejerciendo su trabajo y el proditorio asesinato de la corresponsal de Diario de Xalapa…La reportera había hecho público que el entonces candidato del PRI a diputado local por el distrito de Papantla, Basilio Camerino Picazo Pérez, presuntamente involucrado en el homicidio de Miguel Alfonso Vázquez, exsíndico de Coyutla ocurrido el 6 de mayo de 2005, amenazó de muerte a la reportera en el 2016 a quien textualmente le advirtió que la iban a levantar…Este personaje, señalado como señor de horca y cuchillo por sus opositores, fue denunciado por la periodista en la entonces PGE por dichas amenazas y relató en su querella: "Yo estaba en un restaurante de Papantla y dejé comiendo a mis hijos cuando Basilio llegó acompañado de su esposa, con su hijo, y empezó a decirme que me haría daño , que ya me dejó vivir mucho tiempo y que me desaparecería uno de estos días; todo ello lo dijo delante de su esposa y un niño de nueve años…Pero María Elena no se amedrentó y siguió publicando de forma valiente lo que acontecía política y socialmente en aquella región, además de que daba cuenta de las condiciones de inseguridad que prevalecen en esa zona del estado…Hasta antier que fue su último día de vida.