Política

Ex fiscal

marzo 27, 2020

Luego de un largo periodo de espera, el Congreso del estado ha destituido definitivamente del cargo a Jorge Winckler, asistente personal –y al mismo tiempo, abogado personal– del ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, quien tuvo la peregrina intención de malograr la gestión en materia de justicia del actual gobierno estatal, nombrando a un empleado aventajado.

Jorge Winckler fue primero separado temporalmente del cargo de fiscal general del estado, por no haber demostrado que aprobó los exámenes de control de confianza exigidos para ocuparse del puesto. Pasaron siete meses para que el atildado funcionario panista se aplicara y acreditara tales exámenes. No hizo ni siquiera una simulación de intento. Luego, el Congreso lo dejó que se fuera.

Con más de 300 casos de carpetas abiertas de feminicidios abandonadas y con las que se hizo nada, el defenestrado abogado por fin está en condiciones de ser llamado a rendir cuentas. Veracruz fue gobernado durante demasiados años por incompetentes e ignorantes corruptos; las consecuencias son casi prohibitivas. El estado fue dejado en condiciones deplorables por aquella pandilla de impresentables protegidos por sus acuerdos de impunidad. En el sentido estricto son familia, mafiosa, pero familia al fin. Conservadurismo en su versión mafiosa. Están moralmente derrotados, sí, pero aún tienen poder suficiente para estorbar e incluso hacer daño. Dejaron al país en ruinas y crispado, neo fascistas antipáticos repelentes a cualquier insinuación de empatía y solidaridad. Bien, ya está, su separación del cargo es definitiva. Falta ahora que la sociedad tenga la doble satisfacción de que explique porqué hizo nada para resolver las tremendas ofensas que se han cometido contra las mujeres en este estado misógino y, una vez juzgado, sea castigado por lo que hizo, pero sobre todo, por lo que dejó de hacer cuando urgía. Bien, mejora el panorama y faltan aún muchas cosas por saber.