Política

De olvido, nada

febrero 27, 2020

Ha pasado poco más de un año que el país se liberó del pensamiento neoliberal como determinante de los procesos de toma de decisiones. En el tiempo transcurrido han ido saliendo al escrutinio público las consecuencias de esas lógicas y la pasmosa descomposición de lo que alguna vez fue el sistema político autoritario mexicano. Nunca en la historia, incluyendo los tres siglos de régimen colonial, el país fue tan corrompido y corrupto. Ha sido un largo periodo de opacidades extremas, desde que Miguel de la Madrid llegara a la presidencia por las presiones del FMI y del BM. Al mismo tiempo, la debacle. Salinas y su dilatada impronta. 18 años gobernados por dos necios paradigmáticos de ignorancias supinas y un sociópata ensangrentado con fantasías militaristas.

Los saldos de estos 18 años son devastadores. La fábrica nacional fue desmantelada, abandonada, chatarrizada y, en ocasiones, revendida a precio de oro. Los seis años del gobierno de Peña Nieto fueron de descarado saqueo, sin la mínima contención, aunque sólo fuera por pudor elemental.

Casi sobre bases diarias hay informaciones sobre la profundidad y las dimensiones oceánicas del saqueo.

De Vicente Fox a Enrique Peña Nieto la patria fue sistemática y consistentemente traicionada por sus gobernantes y buena parte de su burocracia. Hace poco más de tres años el Congreso Nacional Ciudadano emprendió el camino de las demandas al señalar sin dobleces a Enrique Peña Nieto por prácticas corruptas en colusión con Grupo Higa, por lo que integrantes de la asociación a la que pertenece solicitaron ante la Procuraduría General de la República juicio político por traición a la patria en contra del ex presidente de México.

En un esquema similar se encuentra el ex secretario Osorio Chong.

No pareciera haber muchas probabilidades de que funcionarios del sexenio Peña Nieto puedan librar el escrutinio legal y popular por o traición a la patria, la iniciativa no provendrá del Ejecutivo. Luego, corresponde al respetable colocar la presión sobre otras instancias gubernamentales que obliguen a actuar a un Ejecutivo que se resiste a perder el tiempo en eso, dice, cuando tiene todo por reconstruir.

No es así el caso, el Presidente está obligado a ser consecuente con la justicia y con los imperativos de satisfacción por castigos que reclaman los gobernados. Es importante recordar que, desde diciembre del 2016, el Congreso Nacional Ciudadano inició el camino legal para juzgar a Peña Nieto por traición a la patria. La Procuraduría General de la República está obligada a iniciar los procesos para juicio político por traición a la patria en contra del ex presidente de México.