Política

La obligada revisión

febrero 22, 2020

De las expresiones del neoliberalismo, el mexicano debe ser de los peores. Por una razón, el mexicano fue instrumentado con base en una amplio pacto de complicidad entre las facciones gobernantes que transformaron lo que era un sistema político autoritario medianamente funcional, en una trama de acuerdos, tratados, ajustes, componendas, compromisos, convenios, tratos, y connivencias corruptas en la que los perpetradores, los tomadores de decisiones, olvidaron sus diferencias y acordaron simularlas para efectos de alternancia electoral y perpetuar un modelo de saqueo y apropiación de las riquezas públicas para el beneficio privado de delincuentes simuladores del hacer político administrativo. Poco más de siete lustros de robo y saqueos misceláneos de las riquezas públicas. Desde la Estafa Maestra hasta los huachicoleos en bruto y los de cuello blanco. La escala del robo es abrumadora y generalizada.

Se trastocaron todas las estructuras posibles del Estado mexicano. Hasta el Poder Judicial, como hemos visto recién con las inexplicables y absurdas resoluciones de algunos jueces federales.

Eso fue la cacareada "alternancia" entre el PRI y el PAN en Veracruz. El pasado gobierno panista de Miguel Ángel Yunes es señalado por la Auditoría Superior de la Federación de haber desfalcado la friolera de 2 mil 714 millones de pesos de fondos federales en los dos años escasos que duró su administración. Más de mil millones de pesos por año de gobierno.

Los horrores de la última década son el motor de las actuales condiciones patológicas de la sociedad mexicana. Los perpetradores tienen nombre y apellidos conocidos, son responsables de hechos concretos que han lastimado muy hondo el tejido y la cohesión sociales, y deben explicar sus comportamientos públicos y decisiones. Tanto en el plano nacional con Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto con sus respectivas faunas de acompañamiento, como en el plano estatal con el ex gobernador Yunes y sus malogradas pretensiones de perpetuación. Desde luego, también Javier Duarte.

Es importante no olvidar que los problemas que hoy asuelan al país tienen un origen reciente que debe ser revisado con rigor técnico contable. Calderón, Peña Nieto, Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes pertenecen todos al mismo establo. El daño causado por ellos y varios otros es de dimensiones oceánicas, tanto por su extensión como por su profundidad.