Política

"Sembrando Vida" acaba con la selva en Santa Marta

febrero 21, 2020

Comunidades nahuas y popolucas, en contra del Corredor Interoceánico

Coatzacoalcos, Ver.- Ejidatarios de Tatahuicapan han devastado zonas arboladas para sembrar las especies de madera preciosa que les obliga el programa Sembrando Vida, afectando la zona de selva de la sierra de Santa Marta.

Juan González Luis, ejidatario de esa zona serrana, dijo que este programa sólo ha venido afectar al ecosistema pues los campesinos han devastado algunas zonas, eliminando la especies nativas de la región por otras que obliga el gobierno federal

Expuso que los viveros que tiene el gobierno federal les exige repoblar sus parcelas con arboles maderables que tardaran más de una década en crecer, frente a otras especies que prestan más servicios ecológicos.

El campesino indicó que se han perdido en su ejido más de 20 hectáreas de zonas arboladas que servían para la captación de agua y evitar la erosión de las zonas altas.

Señaló que el programa no se adecuó a las condiciones de cada región y muchos campesinos han talado sólo para recibir un poco de recursos, pero sin pensar en el daño que le han hecho a la región.

En esta zona, dijo González Luis, la captación de agua en los ríos ha bajado en 60 por ciento por la deforestación y la sobre explotación del agua para los municipios grandes, provocará que en el corto plazo empiecen a tener sequías extremas.

"Antes eran unos cuatro a cinco ríos que abastecían las presas, ahora son apenas unos charquitos", sentenció.

Indígenas reiteran rechazo a Corredor Interoceánico

Las comunidades nahuas y popolucas de la Sierra de Santa Marta volvieron a rechazar el desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) y la implementación de parques industriales en las áreas indígenas.

A unas horas de que se realice el tercer encuentro de operadores turísticos, donde se tocarán las perspectivas de ese sector con el CIIT, varias agrupaciones de resistencia civil indígenas realizaron una marcha y un pronunciamiento contra los megaproyectos de esta nueva administración.

En el marco del aniversario luctuoso del activista Samir Flores, los indígenas de la sierra sur de Veracruz rechazaron toda la proyección del corredor y anunciaron que no dejarán que el agua de sus ríos se les quite para operar grandes factorías.

"No aceptaremos ningún proyecto en nuestro territorio sin previo conocimiento de la documentación detallada, para su estudio de las comunidades y expertos aliados para su presentación en nuestras asambleas comunitarias y su aprobación o rechazo conforme a nuestros derechos como pueblos indígenas a la libre autodeterminación".

Aseguraron que todas las comunidades del Istmo veracruzano y oaxaqueño rechazan "los megaproyectos del corredor interoceánico, que nunca aprobamos en sus supuestas falsas consultas, con sus parques industriales de capitales extranjeros y la refinería de Dos Bocas que representa una terrible locura en el contexto del calentamiento global y de profunda crisis climática que vivimos en el planeta".

Tampoco aceptarán la implementación de subestaciones eléctrica en los municipios de Soteapan y Tatahuicapan, ya que consideran que estos proyectos están encaminados a beneficiar a las grandes empresas que se quieren asentar en la zona y no a la población.

Los manifestantes refirieron que llevan más de 10 años en lucha para que se reconozca su derecho a tener servicios de energía eléctrica, como un derecho humano, ya que cuentan con malas instalaciones afectando su calidad de vida.

Además criticaron que Pemex siga produciendo residuo de coque de sus procesos de refinación, producto que es tóxico y nocivo para la salud de los habitantes.

Los manifestantes exigieron al gobierno federal el establecimiento una nueva economía y de generación de energías limpia, lejos de las grandes eólicas que operan en la zona del Istmo.

"Estamos hablando de la autogeneración comunitaria o barrial de energía renovable a pequeña escala y producción no capitalistas de los grandes capitales extranjeros"

Los indígenas del sur de Veracruz indicaron que "a pesar del cambio de gobierno se mantiene la política de derecha capitalista neoliberal, definitivamente patriarcal, entreguista, represora del gobierno".