Política

Los monstruos del closet

febrero 20, 2020

Hacia la noche de ayer fueron detenidos las dos personas señaladas como responsables de haber quitado la vida a una niña de siete años en la Ciudad de México, Fátima Cecilia. La pareja fue detenida en el estado de México, cosa que no extraña dada la cercanía entre las dos entidades, pero no deja de llamar la atención que hayan sido detenidos en una de las entidades federativas con más alto número de feminicidios.

Es imperativo de que la sociedad mexicana se vuelva sobre sí misma para examinarse, esto como un ejercicio colectivo de apaciguamiento. El horror decadente de hechos como la forma de planear y llevar a cabo tal acto de deshumanización sobre una niña debe ser motivo no sólo de alarma e indignación sociales, sino de auto revisión colectiva de la sociedad en la que nos hemos convertido.

No basta con la frecuente indignación filtrada previamente por el morbo, o incluso con la indignación sincera.

Los mexicanos estamos obligados a revisar cómo fue posible llegar a esta escala de degradación. Necesariamente hay una responsabilidad colectiva en ello que puede ser incómoda, pero que es necesaria aceptar para efectos de empezar a corregir lo que la hace posible.

En los últimos años hemos acumulado demasiados eventos indicativos de descomposición social que deben ser encarados colectivamente. La desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Aguas Blancas, la masacre de Villas Salválcar que recién cumplió una década de haber ocurrido, por mencionar unas cuantas, pero que son muchas más. Hay una dimensión de responsabilidad colectiva en todo el proceso de decadencia en la que un tipo específico de gobernantes precipitó al país.