Política

FALANGES: Sobre el gobierno y la gobernabilidad

febrero 17, 2020

lmaury_cruz@hotmail.com

¿Cuál es la salida de los problemas estructurales del Estado en el orden federal y local? El Estado es una estructura jerárquica y si es funcional la cadena de mando se respeta conforme a derecho y el principio de legalidad prevalece. El gobernante, en tanto persona física investida de institucionalidad con facultades y responsabilidades públicas en una democracia contemporánea, es elegido mediante métodos de elección popular; su función es acatar un mandato popular que no debe contravenir derechos humanos y habrá de tomar decisiones para desarrollar condiciones objetivas, tanto formales como materiales para la calidad de vida de los connacionales y de aquellas personas que están en su territorio. De esta forma hay legitimidad de origen cuando la elección es ganada legalmente y con respaldo social y legitimidad como ocurrió en el caso de López Obrador. Pero hay una legitimidad de procedimiento que emana de resultados efectivos para la calidad de vida de la población, esto está en crisis en el ámbito federal y en varias Entidades Federativas que presentan problemas de inseguridad, contracción económica y viabilidad financiera.

El gobernante que toma decisiones en función de la inmediatez y sin visión de largo plazo, con frecuencia condena al Estado y a la población a problemas mayores para un futuro no muy remoto. En ocasiones no se ejecuta la mejor alternativa por razones electorales o por no perder puntos en los índices de percepción de aceptación popular.

Con frecuencia el tomar decisiones de Estado en razón de la progresión de derechos humanos conlleva acciones impopulares. Pero a la postre es la medicina, aunque dolorosa en el momento, que le da salud al Estado y a la sociedad; para ello se requiere una visión de Estado y pagar el precio de la ejecución de decisiones políticas. No todos están dispuestos a aplicar el estado de derecho para no romper con una clientela electoral y su autopercepción de aceptación popular, esto es el fondo de dichos como: "no soy represor", "fuchi caca".

Es políticamente incorrecto negar que el pueblo sea sabio y que siempre pueda tomar la mejor decisión, esto un dicho falaz y una irresponsabilidad pública, ¿usted dejaría que el pueblo decidiera sobre sus problemas médicos y fiscales más delicados? En México, los habitantes de 15 años y más tienen 9.1 grados de escolaridad en promedio; aunado a esta catástrofe casi el 50% de los mexicanos están en condición de pobreza. Tampoco es correcto que las decisiones políticas se concentren en cuantas personas, pues evidentemente sería una arbitrariedad contraria a la democracia y concretaría, como ocurre hoy, el poder público en una minocracia que con frecuencia termina siendo indolente, corrupta e inútil. Estamos frente a un dilema: a) La tiranía de las mayorías, cosa que rara vez pasa, pero pasa, o b) La tiranía de una minoría. Lo que históricamente ocurre es que se ocupa la voz de la mayoría para el interés de unos pocos, siendo un acto demagógico y de corrupción.

La salida de los problemas estructurales del Estado es compleja, no es un simple voluntarismo o formalismo jurídico, requiere de un diseño institucional progresista y garantista. Sin embargo, es menester, entre otros elementos, el desarrollo de ciudadanía, mediante una educación pública de calidad; todo un sistema trasparente de consulta ciudadana; así como el desarrollo y fortalecimiento de la sociedad civil que exija el cumplimiento de una gestión pública acorde a la progresión de los derechos humanos, en términos de transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción.

Quizá el punto no está en que el pueblo, como un todo inconexo, actué de forma activa en lo político, cosa que nunca ocurre. De hecho la mitad de la población en México no actúa en lo público como un ciudadano, pues su condición de pobreza lo hace concentrarse en satisfacer necesidades básicas, muchos terminan siendo una clientela política en cada proceso electoral, esto es un círculo vicioso. Sin embargo, se requiere un desarrollo progresivo de la ciudadanía estructurada y organizada, la cual supone la multiplicidad y la pluralidad de las organizaciones de la sociedad civil, siendo el contrapeso contemporánea del gobierno.

En la actual circunstancia la salida de los problemas estructurales del Estado no está en los gobernantes, pues la notoria impericia es evidente en todos los rublos de la gestión pública. La salida supone la organización ciudadana desde un marco de pluralidad y tolerancia, esto es la base para transitar del estado agotado de derecho, a un Estado democrático de derecho. La democracia se ejerce desde la individualidad, pero requiere de la solidaridad, el gremio, la articulación ciudadana, o ¿usted qué piensa?....