Política

FALANGES: Política social entre el bienestar y la estructura electoral

febrero 01, 2020

lmaury_cruz@hotmail.com

Toda especie y todo sistema tiende a perpetuarse; el suponer que algún régimen político no tiene esta tendencia es una ficción y si alguien lo afirma es un embustero o un ingenuo. Se puede pensar en regímenes, estructuras políticas de transición que no tienden a perpetuarse, pero en realidad forman parte de un régimen o estructura mayor la cual tiene la pretensión señalada. Es ley de realidad perpetuarse. El punto en política es qué se perpetúa. Lo que se perpetúa en un primer momento depende de la decisión y de la acción política, después sólo son consecuencias, costos y efectos.

Las decisiones y las acciones políticas en materia económica y de seguridad pública de la Federación generaron en los últimos tres trimestres del 2019 un crecimiento bajísimo que hoy es de 0.01%, esto son consecuencias y efectos que repercutirán al menos en los 6 meses de 2020 de forma negativa. Estamos frente a la progresión del desencadenamiento de un efecto domino. ¿Cómo afectará esto a la viabilidad financiera del Estado mexicano y en particular de los programas del Bienestar? Evidentemente de forma negativa.

Los programas del Bienestar no es una estrategia ni acciones públicas derivadas del diseño institucional, sino de la ocurrencia socio-electoral. Pues, en los programas en cuestión no hay reglas de operación y los concentran los superdelegados, que en su mayoría presenta anomias en su operación.

Todo acto de política social, de justicia social, de seguridad pública y de desarrollo económico tiende a perpetuar un régimen político y a un actor público en particular. Contar con una vejez y juventud digna es un derecho humano, esto es el fundamento jurídico de jóvenes construyendo el futuro y de los apoyos para adultos mayores. Esto elementos vislumbra la intención de la política social, de suya legítima. Pero el fondeo es una cuestión que marcará la viabilidad financiera de la política social federal, ¿hasta cuándo el Estado podrá sostenerla si no hay crecimiento económico?

En los 8 primeros meses del 2019 hubo subejercicios en el gasto público de $232 mil millones, ¿dónde está este recurso, en qué se invirtió o invertirá? Es previsible que este año 2020 los Estados y la Federación incurran nuevamente en subejercicios, los recursos se reintegraran a la Federación, pero ¿acaso la Presidencia de la República los redireccionará a los programas del Bienestar en el 2021, año de la jornada electoral, con ello acaso se aceitará una estructura social que pretende ser electoral?

En este 2020 estamos frente a un punto de inflexión para el gobierno-AMLO-MORENA, de cara al proceso electoral del 2021, los retos del régimen son: mantener la Cámara de Diputados (500) del Congreso de la Unión, ganar las mayoría de las gubernaturas de los Estados de Zacatecas, Tlaxcala, Sonora, Sinaloa, San Luis Potosí, Querétaro, Nuevo León, Nayarit, Michoacán, Guerrero, Colima, Chihuahua, Campeche y Baja California Sur.

Ganar la mayoría de los congresos locales de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Colima, Ciudad de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit; Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas y Yucatán. Así, como ganar la mayoría de los ayuntamientos en Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima; Ciudad de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit; Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas y Yucatán.

Es en este contexto preelectoral en donde la política social es la apuesta para perpetuar al actual régimen. Pero las consecuencias y los efectos de las decisiones y las acciones políticas del 2019 ponen en juego la viabilidad financiera del Estado en este 2020, aunado a que estamos ante la mayor crisis institucional (en lo público, privado y social) de los últimos 30 años.

Si continua la actual inercia de 2019 y la misma tendencia política federal en este 2020, entonces para principios de 2021 lo que se reembolsó a la Federación por subejercicios de 2020 y lo que se programe del presupuesto de egresos para el 2021 conforma el siguiente dilema: 1) O bien los recursos se emplea para detonar infraestructura estratégica, y en economía productiva mediante genuinos y efectivos programas de desarrollo regional y local de economía social; 2) O bien se continúan empleando en programas sociales sin reglas de operación. El primer disyunto restará votos de aplicarse, pues le resta recursos al sector social. El segundo generará una estructura social que pretenderá ser electoral, pero le resta recurso a la inversión pública en el sector productivo. Es un escenario simple para un estadista y para quien tiene una falta de visión política trasgeneracional es una cuestión simplista. ¿Usted sabe cuál es el disyunto que tomará el Ejecutivo Federal? ...yo también. En fin, ¿usted qué piensa?...