Política

FALANGES: Estado democrático de derecho: entre el diseño institucional y otros datos

enero 27, 2020

El Estado es una realidad compleja. Supone un andamiaje jurídico, una operación política, una administración eficaz de recursos públicos. El eje toral del Estado es la progresión de condiciones objetivas para el ejercicio de derechos humanos, pero esto no es posible sin finanzas sanas. Las finanzas públicas requieren de un sistema jurídico acorde a la realidad y un sistema ejecutivo que permita la procuración e impartición de justicia, un sistema turibulario funcional y justo. Todo ello ha de desembocar en un Estado democrático de derecho.

Es evidente que el gobierno para generar un Estado democrático de derecho depende de un diseño institucional vertebrado por la progresividad de los derechos humanos y finanzas sanas. El caso mexicano es la notoria impericia de la gestión pública que se manifiesta en: la crisis de la seguridad pública (más de 38 mil homicidios dolosos en 2019), en el sector salud con su falta de medicamentos y atención, en la contracción económica (crecimiento del 0.02%). Lo extraño es que México aparece en el lugar 130 de 180 países del índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional de 2019, ocho lugares por encima de la posición que ocupó en 2018, con una puntuación de 29, en una escala del 0 al 100 a menor puntaje, mayor percepción de corrupción, pero reprobado. Si la notoria impericia en la administración pública es corrupción entonces ¿es una percepción esquizofrénica de la realidad lo que registra Transparencia Internacional?

La notoria impericia gubernamental no sólo es corrupción en el sentido moral, es un problema grave de violación de derechos humano, de descomposición social y de falta de gobernabilidad, esto es muy grave. Esto es evidente y empeorará: 1) Si continua la Federación con la misma irresponsabilidad pública en materia de seguridad, la delincuencia se incrementará; se requiere una estrategia coordinada, proactiva y funcional entre Federación y Estado, 2) Continuará el incremento de la contracción/recesión económica, sino se reactiva el sector de la construcción y se detonan la infraestructura estratégica. Estos efectos generarán otro efecto mayor: más injusticia social. Así, la falta de un diseño institucional funcional es el origen del círculo vicioso de la pobreza y pauperización de la estatalidad, sin omitir la falta de voluntad política. Todo ello no se puede entender ni ejecutar sin el conocimiento técnico, información pública actualizada y cadenas de mando funcionales.

Estamos frente a una esquizofrenia política, una política ficción, entre un gobierno que tiene "otros datos" y una percepción social distorsionada de la corrupción que más temprano que tarde nos pasará la factura, que de hecho ya estamos pagando con sangre y pobreza, pero con mayores programas sociales que a la postre serán del malestar.

El caso del Estado Guerrero, con los niños armados, los casos de activistas y periodistas ejecutados, toques de queda y quema de pueblos en distintos Estados, los incrementos de delitos dolosos del fuero local y federal en Entidades como Ciudad de México, Puebla, Tamaulipas, Veracruz, la falta de medicamentos en hospitales públicos, la raquítica o nula obra pública, las manifestaciones sociales contra las violencias, son consecuencias de la falta de un diseño institucional. Por ello, no hay un Estado democrático de derecho en México, aunque hay Estados modelo como Yucatán, ciudades como San Pedro de los Garza García y San Nicolás de los Garza, Nuevo León; Saltillo, Coahuila; Hermosillo, Sonora; La Paz, Baja California Sur, y Mexicali, Baja California que presenta buena calidad de vida.

Si bien el Estado mexicano no es homogéneo, resulta evidente que de poco sirve la percepción de menor corrupción en una realidad que se impone como deficitaria de lo público y con un grave deterioro de la institucionalidad. ¿Cuál es la causa del deterioro institucional?

No es admisible evadir la responsabilidad culpando a "conservadores" y al pasado; el gobierno está para dar resultados y ser fiscalizado. Los factores actuales que explican el deterioro institucional son complejos y variados, pero entre los necesarios se encuentran: 1) La ausencia de la aplicación del estado de derecho, la violación sistemática del gobierno ante el deber legal de cumplir con la ley en todas las materias y de manera puntual los temas de: trasparencia y rendición, gobierno abierto y electrónico, 2) La deficiente planeación estratégica de infraestructura detonante de la economía local y regional, hay nula obra pública, 3) El injusto e ineficiente sistema tributario, hay un 50% de trabajadores informales y con su respectiva evasión fiscal, 4) La nula inteligencia policial, con su política de "abrazos no balazos", 5) Delitos contra la procuración e impartición de justicia, producto de la deficiente e insignificante capacitación del personal de fiscalías y del poder judicial, y ahora con la notoria intención de revertir el gigantismo del sistema penal que al menos está en papel, y una Comisión Nacional de Derechos Humanos inepta y a modo.

Tras lo señalado es notorio que está en juego la viabilidad del Estado y con ello estamos ante la mayor crisis institucional (en lo público, privado y social) de los últimos 30 años, estamos frente al fracaso de más de un año de un sexenio que inició con la esperanza de un México mejor, que aún tiene caudal social. Deseamos que se tome rumbo y certeza, pero la realidad se termina por imponer les guste o no a tiros y a troyanos, pagaremos la mayoría por los menos, por una política "de yo tengo otros datos" y la falta de un diseño institucional, en fin ¿usted qué piensa?...

lmaury_cruz@hotmail.com