Política

La faena Cacerolismo de derecha

noviembre 03, 2019

Desde uno de los más recónditos e inesperados sótanos de la reacción político-empresarial que le planta cara al proyecto lopezobradorista, fue un militar, el general de división en retiro, Carlos Demetrio Gaytán Ochoa, el encargado de abrir un peligroso frente a la 4T aprovechando la escandalosa operación militar de Culiacán y dejando ver hasta donde estan dispuestas a llegar las élites económicas-políticas, desplazadas de sus privilegios por la irrupción de un gobierno apuntalado por un vasto movimiento popular…Pareciera que la asonada reaccionaria mexicana, una especie de cacerolismo de derecha a la chilena, busca dinamitar cada una de las acciones presidenciales. Los señores del dinero y de la impunidad corrupta ignoran la lección histórica de Chile –por cierto, el modelo a imitar por las gestiones neoliberales del continente- donde el fracaso de las políticas económicas del presidente, Sebastián Piñera, empobrecedoras del país han provocado una movilización que tiene a su gobierno en un tris de irse por el caño…. No hay que olvidar que los chilenos tienen a flor de piel y en la memoria reciente, la asonada organizada y financiada tanto por EU como por los grupos oligarcas locales que vieron también como se les fue de las manos el control de la riqueza con la llegada tras un masivo triunfo electoral del socialista, Salvador Allende y que a la larga culminó con la implantación de una dictadura militar tras el golpe de estado del genocida, Augusto Pinochet…Así pues, el discurso del divisionario –identificado con aquella fracción del Ejército acostumbrada a disponer de ingentes recursos económicos y humanos, que convertían a los Jefes de las Zonas Militares en poder fáctico equiparable a las autoridades civiles-, fue rápidamente inflado y retomado , sin mayor visión crítica, como un falso punto de vista generalizado entre las fuerzas castrenses… Aquella frase del 22 de octubre, dicha en un desayuno de altos mandos encabezado por el secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, "nos sentimos agraviados como mexicanos y ofendidos como soldados" de súbito fue replicada masivamente para dejar sentir la posibilidad de que los mandos militares asumieron una posición de confrontación con el Ejecutivo, a contrapelo de la histórica neutralidad política y disciplina que ha caracterizado a la milicia nacional...Aunque el general Gaytán Ochoa no representa a la totalidad de las fuerzas armadas y es de suponer que el Ejército y Marina no son un monolítico bloque desideologizado y que tanto entre la tropa como entre los cuadros directivos existan opiniones políticas divergentes y hasta contradictorias, si llamó la atención el hecho de que estableciera en el gobierno de López Obrador a una gestión de "izquierda" que ha polarizado políticamente a la sociedad y desestimó a lo que llamó "la ideología dominante, que no mayoritaria, se sustenta en corrientes pretendidamente de izquierda, que acumularon durante años un gran resentimiento"... Carlos Fazio en La Jornada de ayer, describe tanto el linaje como su evidente pertenencia y lealtad a los grupos políticos que hasta hace poco mandaban en el país "Con el agregado de que, miembro de una familia de militares (su padre fue el general de división retirado Leopoldo Gaytán Durón, quien ocupó cargos importantes durante el sexenio de José López Portillo, y su hermano menor, Leopoldo Noé Gaytán Ochoa, fue comandante de la quinta zona militar en Chihuahua, de donde fue retirado en 2013 por abuso de autoridad), Carlos Gaytán Ochoa se desempeñó como jefe del Estado Mayor de la Sedena durante el régimen de Felipe Calderón, y como tal dio el visto bueno a la Directiva para el Combate Integral al Narcotráfico 2007-2012, que sirvió como guía para una actuación del Ejército que a la postre derivó en catástrofe humanitaria"... Prosigue el texto de Fazio: "En un sentido general, la guerra de Calderón y sus subordinados en la Sedena −el general Guillermo Galván, titular de la institución; el general Rogelio Patiño Canchola, autor de la directiva para combatir al narcotráfico; el propio Gaytán Ochoa, y otros mandos−, resultó todo un éxito: hubo muertos a granel y desde entonces el body count ha seguido multiplicándose hasta nuestros días. Y como parte de la amplia libertad de acción e iniciativa y el don de mando del generalato, proliferaron la tortura, las ejecuciones sumarias extrajudiciales y la detención-desaparición forzada de personas. A la saña militar no escaparon niños ni mujeres; ejemplos sobran. Aunque el patrimonio financiero de los grupos de la economía criminal quedó intacto"...Entonces es pertinente preguntar, el por qué ante situaciones similares o peores que las actuales, el general Gaytán Ochoa guardó respetuoso y cómplice silencio ante la tragedia desatada por el panista, ¿sería acaso por un asunto ideológico y que por ello, el militar ahora acusa a la "izquierda" de polarizar al país…El caso es que el asedio en contra del gobierno de López Obrador se encuentra en todos los frentes previsibles, desde el mediático donde los consentidos del régimen panista-priísta abren fuego desde horas tempranas; la oposición política desacreditada por sus propios actos pero que aún busca manipular a su clientela electoral con reminicencias de aquellos discursos del miedo, y principalmente, los señores del dinero que ven como se les estan yendo de las manos la posibilidad de seguir ordeñando la vaca…Por si faltara algo, Morena, el propio partido del Presidente, se ve pasmado, desinteresado y lejano a los problemas del régimen que "ganaron", embebido en absurdas luchas internas por el control de prerogativas y postulaciones a cargos públicos…Y el ala dura, ultraconservadora asoma la cabeza. Cuidado. Si ya hay cacerolistas de derecha, no sea que haya un Pinochet en ciernes.