Política

Pasivos ambientales

octubre 15, 2019

Los proyectos de explotaciones mineras canadienses todos, sin excepción, son de alto impacto medioambiental. Especialmente aquellos de minería metálica a cielo abierto. Desde el año 2010 La Jornada Veracruz ha señalado y dado seguimiento a la presencia de la mina Caballo Blanco en Actopan. Las empresas canadienses de minería recibieron durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto facilidades abyectas extraordinarias para sus explotaciones. En esos gobiernos se concesionaron más de 25 mil áreas a capitales privados y extranjeros para el desarrollo de más de mil 300 proyectos de exploración y eventual explotación.

Goldcorp, de capital canadiense, y dueña de la concesión de Caballo Blanco, junto con Grupo Peñoles (Bailleres), y Minería Frisco (Slim), extraen la mitad del oro del país. 70 por ciento de las concesionadas por Calderón y Peña a mineras canadienses son a cielo abierto, pese a que había la información y la conciencia de la naturaleza profundamente corrupta y atrabiliaria de tales corporativos mineros. El oro obtenido del subsuelo mexicano no paga impuestos. Apenas una cifra simbólica a la hora del papeleo legal.

Tales son los niveles de distorsión de la actividad minera en el país. Habrá que revisarlos todos y redefinir muy probablemente los términos de las concesiones. Tales son las herencias del régimen neoliberal.

Alienta, sin embargo, que el tema no diluya en la dinámica informativa, que los universitarios lo mantengan en la discusión pública y que presionen para que el gobierno sepa que hay una sociedad atenta y exigente en la definición de la agenda pública y en las decisiones de gobierno.

Habrá que definir pronto qué es lo que hará la sociedad veracruzana frente a la minería.