Política

FALANGES: Magistraturas entre la carrera judicial y la corrupción

octubre 09, 2019

lmaury_cruz@hotmail.com

La impartición de justicia se articula con su procuración y con la cuestión policial. Juez, fiscal y policía es una triada indispensable, aunque no sufriente, para revertir los problemas de inseguridad.

Evidentemente este problema le concierne a los tres poderes: legislativo, judicial y ejecutivo, así como a las fiscalías estatales y federal. Los ejecutivos de los tres niveles de gobierno tiene una deficiente capacitación de sus cuerpos policiales como primer respondiente. El problemas con mayor gravedad está en las policías municipales y estatales; hay mayor capacitación y mejores salarios para las federales. ¿O usted cree que les pagan bien y están capacitados los policías municipales y estatales?, ¿usted estaría dispuesto a arriesgar su vida por 7 mil pesos quincenales como policía, con precaria capacitación?

En las fiscalías estatales, como en Veracruz, no hay, por parte de sus ministeriales y peritos, competencias profesionales desarrolladas por la vía institucional para la procuración de justicia. No manejan protocolos, ni el sistema penal vigente, desconocen el sistema de derechos humanos, no hay una formación técnico-científica para la investigación criminal. En efecto, hay excepciones. Esto se agrava porque la impartición de justicia es deficiente fundamentalmente en el ámbito Estatal.

En el sistema de impartición de justicia, en Veracruz, la carrera judicial es desdeñada desde la propia cúpula del Poder Judicial; claro, hay jueces y personal con carrera judicial. Pero el presidente Magistrado, Edel Álvarez Peña, carece de carrera judicial y no pocos de los nuevos jueces que han asumido su cargo, en su administración, carecen de dicha carrera y competencias para la labor judicial. Evidentemente si la cabeza del poder judicial demerita la carrera, lo cual es un imperativo legal y una responsabilidad política, entonces ¿acaso el acenso en el poder judicial se da por apreciaciones personales, tráfico de influencias, favores sexuales o venta de puestos?, ¿esto no es corrupción?

La omisión de la carrera judicial es un factor legal y necesario para la impartición de justicia, sin esto es una incompetencia notoria por falta de pericia judicial de este servidor público, y se genera la revictimización; la negación a la verdad y a la justicia, es el camino a la impunidad. La Suprema Corte de Justicia de la Nación le ha dado notorios reveses al Poder Judicial del Estado, esto es una notoria impericia y la evidencia de los efectos de la ausencia de la carrera judicial.

El problema de la inseguridad se articula de esta forma con la debilidad institucional de la procuración e impartición de justicia. El problema se agrava porque desde el bienio de la gubernatura de Yunes Linares hasta la actual de García Jiménez, en Veracruz hay 13 magistraturas vacantes, lo cual es inadmisible.

La omisión de la carrera judicial en la elección de Magistrados es un acto de corrupción, un incumplimiento de un deber legal, una irresponsabilidad política y una violación de derechos humanos, por parte del legislador que valide un candidato a la magistratura omitiendo lo señalado y del gobierno que lo promueva. De la misma forma el presidente magistrado o magistrado que valide o promueva a la posición de juez o de la función judicial sin carrera judicial es corrupto, ¿o no?

Es notoria la pretensión del presidente magistrado de reelegirse, lo cual de suyo es validar la violación al derecho a una justicia y una profesionalización del sistema judicial. Se requiere de una restauración de todo el poder judicial del Estado. Todos magistrados y jueces deben tener carrera judicial y cumplir demás requisitos de ley. Los magistrados, jueces y funcionarios del poder judicial sin carrera judicial deben ser removidos del puesto y sometidos a juicio. Por ello el presidente magistrado no sólo no se debe reelegir, sino debe ser investigado conforme a derecho.

De poco sirve un poder judicial y nuevos magistrados cuando son incompetentes, tampoco basta que los nuevos jueces tengan carrera judicial, es necesaria limpiar al sistema de impartición de justicia, mediante acciones jurisdiccionales tanto administrativas, penales y civiles, para depurar al poder judicial y se tenga un acceso a la verdad en relación a la condición que tiene este poder, la reparación del daños y sometimiento a la justicia para el caso del servidor público que cometió delitos contra la impartición de justicia, garantizando derechos de las partes. ¿Acaso no es verdad que la impericia del juez es corrupción que fomenta la impunidad, la delincuencia, la inseguridad?

Resulta evidente que la seguridad supone la profesionalización de los cuerpos policiales, de las fiscalías, del sistema de impartición de justicio ¿O usted cree que baste el simple nombramiento de magistrado para una impartición de la justicia y omitiendo la limpieza del todo el poder judicial? , o ¿usted qué piensa?...