Política

Sequía y sobreexplotación secaron arroyos en Cazones

julio 18, 2019

Cazones, Ver.- Raúl era apenas un niño cuando solía acudir al arroyo Calichar, uno de los afluentes del río Cazones, a pescar camarones, acamayas y jaibas, tan grandes como de las que ahora ya no se pueden ver. Aquel afluente una vez rebosante se ha convertido en un charco. La deforestación y explotación de su manto freático acabaron con él, mientras todo un municipio clama por agua.

Cazones es un municipio ubicado al norte de Veracruz, homónimo del río que nace en la Sierra Norte de Puebla e Hidalgo para desembocar en el Golfo de México, y principal fuente de abastecimiento de agua para medio millón de personas. Desde hace un mes sus habitantes viven protestando continuamente contra la Comisión del Agua del Estado de Veracruz (CAEV), ante la carencia del líquido.

Cientos de familias se han manifestado, han tomado las instalaciones de la CAEV y la carretera que conduce a la ciudad de Poza Rica. Los gobiernos local y el estatal han apoyado con el envío de pipas; el propio presidente municipal ha encabezado la entrega de agua en los domicilios, pero el esfuerzo es insuficiente ante la sequía.

Los pozos y arroyos del municipio se han secado y las aguas del río son tóxicas. Hasta hace poco, cualquiera hubiese rechazado llevar agua del Cazones a sus domicilios, ahora claman aunque sea un poco de ella.

Raúl Godínez, profesor, creció jugando en las aguas claras del Calichar y del arroyo Limón Chiquito. Recuerda cuando construía una caña y, con tortilla como carnada, en menos de una hora conseguía atrapar hasta medio kilogramo de camarón. "Eso sí, las hembras que encontrábamos con hueva, las regresábamos al arroyo. Había unas jaibas enormes, azules, de esas que ya no crecen. Ahora ya no solo no hay ni camarones, ni jaibas, ya no hay agua".

En 1982, a un costado del arroyo Calichar se perforó un pozo para abastecer a la cabecera municipal; 37 años después, el crecimiento poblacional y la ampliación de la red de distribución agotaron el manto freático. En la hondonada que dejó el arroyo, ahora solo hay hojarasca y unos cuantos charcos. En algunas partes se talaron los árboles que protegían el cauce, y las tuberías de CAEV quedaron vacías.

CAEV cobrará 1% a cabildos con proyectos a destiempo

La Comisión del Agua del Estado de Veracruz (CAEV) podrá cobrar la validación a destiempo de proyectos de infraestructura hidráulica presentados por los ayuntamientos de la entidad. Según el acuerdo 14/2019 publicado en la Gaceta Oficial del Estado, la CAEV podrá exigir el pago de hasta el uno por ciento del costo de las obras que las administraciones municipales gestionen en el año, pero fuera del plazo establecido para ello.

"Se propone la creación del servicio denominado: Dictamen Técnico Operacional de obras de Infraestructura de: Agua Potable, Alcantarillado Sanitario, Alcantarillado Pluvial y Saneamiento. (Construidas por los HH. Ayuntamientos)", señala el texto avalado por el Consejo de Administración de la dependencia que forma parte de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

Es decir, el dictamen podrá determinar si una obra es operativamente funcional o no ante la falta de una validación del proyecto ejecutivo, también conocida como revisión documental. La emisión del dictamen estará soportada por la revisión documental del proyecto ejecutivo por parte de la oficina de validación de proyectos municipales, los trabajos en campo, correspondientes a la verificación operativa de las obras por parte del personal técnico adscrito a las oficinas operadoras de enlace regional norte, sur, centro Xalapa, centro Fortín u oficina operadora.

A su vez, el dictamen será remitido por el departamento de enlace regional de la CAEV en un plazo que no exceda los 20 días hábiles y previo pago del arancel correspondiente. Mediante el acuerdo 21/2019, el Consejo de Administración de la CAEV determinó que el costo para los municipios será del uno por ciento, según el monto de la obra.