Cultura

Los Revueltas: Silvestre, Fermín, José, Rosaura

julio 14, 2019

Los hermanos Revueltas forman parte de una estirpe de grandes artistas que con su obra marcaron de manera determinante el arte y la cultura en México; originarios del estado de Durango, procedían de una familia de la clase media, conformada por sus padres José Revueltas Gutiérrez y Romana Sánchez Arias; quienes pusieron un especial empeño en la educación de sus 10 hijos, Silvestre, Fermín, Consuelo, Emilia, Rosaura, Cuca, Luz, José, María y Agustín; acercándolos desde pequeños a la música y la literatura; los hermanos Revueltas crecieron en Santiago Papasquiaro, Durango, dentro de las costumbres y la cultura local.

Silvestre era el mayor, nació en el 31 de diciembre de 1899 en Santiago Papasquiaro. Su amor por la música surgió al escuchar a la banda de su pueblo. A los siete años comenzó a estudiar violín, debido a su dedicación en 1913 se trasladó a la Ciudad de México para estudia violín en el Conservatorio Nacional de Música, con el maestro José Rocabruna.

En 1917 su padre envió a Silvestre y Fermín, a estudiar en Austin, Texas, en el colegio de jesuitas St. Edward’s College. El talento de ambos hermanos fue reconocido y en 1918 se les envió a Chicago a continuar sus estudios; Silvestre estudió violín y composición en el Chicago Musical College, graduándose en 1919. En 1920 volvió a México por un corto tiempo; regresando entre 1922 y 1923 al Chicago Musical College para perfeccionar su técnica. Tras varias estancias en Chicago, San Antonio, Texas, Mobile y Alabama, se estableció en la Ciudad de México, donde en 1929 fue invitado por Carlos Chávez para hacerse cargo de la subdirección de la Orquesta Sinfónica de México. Durante ese periodo fue maestro del Conservatorio Nacional y director de la Orquesta Sinfónica Nacional. Entre sus obras destacan: Janitzio, Ventanas, Redes, Sensemaya. Es reconocido como uno de los músicos mexicanos más importantes a nivel internacional. Murió el 5 de octubre de 1940 en la CDMX.

Fermín también nació en Santiago Papasquiaro, el 7 de julio de 1901, pertenece al grupo de precursores del muralismo en México; en 1917 viajó con su hermano a estudiar pintura en el St. Edward’s College en Austin, Texas, y, posteriormente en al Art Institute of Chicago. A su regresó a México en 1919 dirigió la Escuela de Pintura al Aire Libre de la Villa de Guadalupe. José Vasconcelos lo invitó, en 1922, a colaborar en los murales de la Escuela Nacional Preparatoria donde realizó la Alegoría de la Virgen de Guadalupe. En 1928 formó parte del movimiento Estridentista junto con el poeta Manuel Maples Arce. Perteneció al grupo de pintores revolucionarios 30-30, y al sindicato de pintores dirigido por Siqueiros y Rivera. Su trabajo como ilustrador lo ubica como pionero del diseño editorial. Su producción abarca óleos, acuarelas, vitrales y murales, murió el 9 de septiembre de 1935.

José está considerado como uno de los escritores más representativos de su época, nació en Santiago Papasquiaro el 20 de noviembre de 1914; entre sus obras destacan El Apando, Los muros del agua, Dios en la tierra, Los días terrenales y El luto humano; escribió ensayos, novelas, cuentos, poesía y guiones cinematográficos. Desde muy joven incursionó como militante político y activista socialista, por lo que estuvo preso en tres ocasiones, en 1931 y en 1958, en las Islas Marías, y en 1968 en Lecumberri, a causa del movimiento estudiantil. Murió en la CDMX el 14 de abril de 1976.

Rosaura, reconocida bailarina y actriz, nació en Durango el 6 de agosto de 1910. Desde niña vivió en la CDMX; donde estudió danza; se presentó en escenarios nacionales e internacionales; en 1949 incursionó en el cine donde gano varios premios, actuó con Pedro infante en la película Islas Marías; en 1960 fue maestra de teatro en Cuba. Murió el 30 de abril de 1996 en Cuernavaca. Por su parte Consuelo también fue pintora reconocida y Emilia una brillante pianista.

Los Revueltas son el claro ejemplo de que es en el núcleo familiar donde se desarrolla la curiosidad por la vida, el interés por el conocimiento y la vocación por la cultura.