Sociedad y Justicia

Protestan alumnos y docentes de UPV por la destitución de director de plantel

mayo 12, 2019

Ciudad Mendoza, Ver.- La Universidad Pedagógica Veracruzana se ha vuelto "una agencia de colocaciones, de gente inexperta e incapaz" que corta proyectos académicos exitosos para designar a sus incondicionales. Maestros y alumnos del plantel de este municipio marcharon para rechazar la destitución de su director y acusan de represión a la rectora de la institución; las clases están suspendidas indefinidamente.

La protesta es motivada por las acciones represivas que la rectoría emprendió en contra del director del plantel, Juan Alberto Flores Rosales, quien en rueda de prensa pidió la intervención para que la institución regrese al plantel en el que se fundó hace décadas: la escuela Esfuerzo Obrero. Eso fue suficiente motivo para ser destituido por la rectora Zuleyka Lunagómez Rivera.

Este sábado, desde temprana hora, los maestros se organizaron para iniciar un paro de brazos caídos y para que todos los alumnos se sumaran a la protesta y a la exigencia de restitución del cargo.

El apoyo de los catedráticos y de los alumnos se debe a que la elección del maestro Juan Alberto Flores Rosales fue con base en un proceso selectivo en donde participaron tres aspirantes y fue seleccionado el actual director, pero además porque desde hace 12 años se construye y con éxito un proceso académico con el cual se han formado a generaciones de nuevos profesionales de la educación, puntualizan.

La UPV, señalan los docentes, "se convirtió en una agencia de colocaciones en la que en lugar de atender los grandes rezagos educativos que existen en el estado, se ponen a distribuir, entre ellos, los puestos directivos como si eso fuera suficiente para responder al cambio democrático que predica Andrés Manuel López Obrador, sobre todo en una universidad que utiliza el más vil estilo autoritario de cortar cabezas sin dar explicaciones, sin seguir un proceso de altura pero además ignorando a la comunidad a la que no se le consultó".

Este estilo, el de la rectoría de la UPV "es claramente violatorio, incluso de derechos humanos; no se dio el derecho de audiencia, igual se violó el proceso administrativo, correcto y legal para recurrir a acciones viles".

Por su parte, el maestro Juan Alberto Flores Rosales reconoce el apoyo de la comunidad universitaria, "me han dado todo su apoyo los alumnos y los maestros, no únicamente a la persona, sino al reclamo de otras peticiones. Por ejemplo, la restitución de nuestra escuela en donde nacimos hace 40 años; igual nos quitaron los cursos de postgrados y nunca se nos dieron explicaciones, fuimos castigados de manera muy sospechosa. Hemos sido sometidos a una marginación para la dotación de recursos materiales y técnicos a pesar de los ingresos económicos que generan los alumnos, tampoco sabemos cómo se manejan los recursos económicos en la UPV, solamente priva la ignorancia de los fondos; queremos transparencia, queremos saber a dónde van a dar los fondos que se generan en la universidad".

Los maestros pedimos basificación para aquellos que están bajo el régimen de contrato, así como para los trabajadores de intendencia, "reciben un salario de forma justa y equitativa cada quince días". "Me siento ofendido, dijo, porque tras 40 años de labor docente en la Universidad y 12 años con directivo, hemos crecido exponencialmente en matrícula y calidad de servicios, sin decir la causa y el motivo se nos haya despedido injustificadamente del cargo que ostentaba. Mi trayectoria debe ser respetada porque se da pie a la suspicacia la forma en la que fui cesado".