Sociedad y Justicia

Exige Sin Familias no un mecanismo internacional de identificación forense

mayo 12, 2019

Orizaba, Ver.- La organización "Sin las familias no" refiere los horrores que viven las familias de los desaparecidos, que van desde la estigmatización ("como si nosotros fuéramos los criminales") hasta la pobreza doméstica, con sus consecuencias como "multiplicación de las enfermedades", por citar un ejemplo.

En un nuevo posicionamiento señalan: "Desde que nos desaparecieron a nuestros seres queridos, vivimos el horror. La vida para nosotras se ha hecho locura, se trastocó. Nos abandonaron nuestras propias familias: ya no nos invitan a comer, dejaron de hablarnos, de frecuentarnos".

"Nos hemos quedado sin dinero, nos empobrecimos. Muchas personas nos señalan, nos miran con desconfianza y hasta nos culpan por el mal que otros nos hicieron y nos hacen. Nos estigmatizan e incluso nos señalan como si nosotras fuéramos las criminales. Nos hemos enfermado: algunas no podemos dormir, otras no podemos estar despiertas, se nos multiplicaron las enfermedades, necesitamos medicinas y nada nos calma.

"En las familias de los desaparecidos, las mamás repiten ese trabajo pues asumen el cuidado, de nuestros nietos y nietas que quedaron huérfanas. Somos madres dolientes y abuelas hechas de madres de nietas que extrañan a sus padres y a sus madres, que están siendo forzadas a crecer sin ellas".

Señalan que el agravamiento del tema, sin duda, tiene muchos responsables, pero el principal es el Estado mexicano, "que durante décadas estuvo involucrado y es responsable de las desapariciones. Su impunidad permitió que se pasara de la desaparición forzada por razones políticas, a la desaparición cotidiana de niños, niñas, jóvenes y personas adultas, que hoy suman miles. Y nuestro dolor se ahonda en este México donde el Estado no existe, está ausente o es criminal. Porque las autoridades mexicanas, de todos los partidos y colores, han sido incapaces de respondernos, incapaces de garantizar un verdadero Estado de derecho y libertades".

"Este estado (es) ineficaz, no tiene metodologías claras ni adecuadas, no investiga para encontrar a las personas desaparecidas. Este Estado mexicano sólo abona a una gran nube de impunidad. Este dolor, este peregrinar, no empezó en 2006, ni en 2014. Fue en mayo de 1969, hace justamente 50 años que se registró la primera desaparición forzada en México y, desde entonces, en ningún sexenio, ha dejado de perpetrarse este crimen de lesa humanidad. Primero como estrategia de contrainsurgencia y, ahora, contra la población en general. Tenemos un nuevo gobierno. Y si promete un cambio, debe de verdad comprometerse a cambiar este infierno, debe asumir su responsabilidad. No queremos simulación, no avalaremos que finjan depurar las instituciones cuando en realidad sólo reciclan a funcionarios omisos y responsables del horror que deberían combatir".

Si de verdad este nuevo gobierno quiere transformar al país, se aclara, "exigimos una política de Estado que reconozca la verdad y la justicia como urgentes, necesarias e innegociables. No al perdón. Las instituciones mexicanas nos han demostrado que son incapaces y no les creemos.

"Por eso exigimos: Un Sistema Nacional de Búsqueda fortalecido y eficiente que contemple la participación de las familias, incluidas las familias migrantes, una revisión del sistema de reparaciones para que tenga una perspectiva de derechos humanos y no de administración de las víctimas; que se implemente la Ley sobre Desaparición en los estados. #SinLasFamiliasNo; garantizar el funcionamiento adecuado del mecanismo de apoyo exterior para la búsqueda e investigación de los casos de migrantes desaparecidos en México.

"También un mecanismo extraordinario internacional sobre identificación forense que ayude a regresar a casa a las más de 26 mil personas sin identificar; estamos a favor que el Estado fortalezca las instituciones, sin embargo, pedimos a la Secretaría de Relaciones Exteriores que acepte la competencia del Comité contra las Desapariciones Forzadas y pueda recibir casos individuales que le permita aportar recomendaciones para el fortalecimiento de las instituciones; reunión con el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, antes de nombrar al fiscal de Derechos Humanos; un mecanismo extraordinario internacional contra la impunidad, para romper estos pactos y ciclos de impunidad y macro criminalidad institucionalizada. En estos ocho años de nuestra marcha, vemos que cada vez somos más. Cada vez somos más mujeres aquí, en diferentes estados del país y mujeres que venimos de Centroamérica, madres y también esposas, hermanas e hijas con personas desaparecidas.

"¿Qué nos pasa México? ¿Por qué somos indolentes? ¿Hasta cuándo? Nosotras no queremos que nadie sufra lo que hemos sufrido. No queremos que ninguna madre más tenga que sumarse a este andar de dolor y amor. Por eso, por todas y por todos, seguimos luchando, seguimos exigiendo verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. Hoy también aquí, de pie, rendimos homenaje a las madres que se nos adelantaron, que murieron y se fueron esperando respuesta. Reivindicamos a las madres, esposas, hermanas e hijas que iniciaron la lucha, que desde la década de los 70s desafiaron al autoritarismo y cambiaron la narrativa de horror", concluye.