Política

Memorando de AMLO desata en el Edén a sus demonios

abril 20, 2019

Es increíble pero es la realidad, que un memorando eminentemente político para alcanzar la reconciliación con el agredido y criminalizado magisterio nacional –que engendró la llamada reforma educativa y sus leyes secundarias–, hiciera despertar este paraíso terrenal que es nuestro país, ante una corrupción e impunidad empoderada, en un auténtico Estado fallido y al parecer, por lo pronto, sin solución en el corto tiempo o sólo que las instancias internacionales nos acompañen, porque las sentencias que existen contra México prueban ineficiencia plena, por acción u omisión.

Al observar las declaraciones de la alta comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile e incansable luchadora social que se va horrorizada de la violación a los derechos humanos en el país y enumerar los cientos de asesinatos de periodistas y mujeres y las fosas clandestinas que cada día se descubren, habla de la necesidad imperiosa de constituir la Guardia Nacional con elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal para afrontar el reto que, con respeto a los derechos humanos y el uso adecuado de la fuerza, contribuya a establecer las condiciones necesarias para hacer habitable a esa región.

Sin embargo, ante este "paraíso" de país que nos han legado los sexenios de Salinas, Zedillo, Fox Calderón y Peña Nieto, más que nada parece un edén, pero surgen de inmediato los demonios que quieren más sangre, por aquello de que hay que contribuir a que se hunda todo para que se obtengan utilidades y grandes ganancias, por ello, quisieran que se siguiera criminalizado al magisterio, de ahí las críticas cuando se expresa por el presidente dejar sin "efecto todas las medidas en las que se haya traducido la aplicación de la llamada reforma educativa", es decir, en concreto, lo referente a las leyes secundarias, pues en nada se invoca el artículo 3 constitucional, ya que existen denuncias pendientes por crímenes de lesa humanidad resultado de esa reforma.

El memorando presidencial generó que se criticara de manera acerba que el Ejecutivo estaba infringiendo la Constitución, cuando en ese documento jamás se hace referencia ella, pues lo que ordena es que en tanto no exista una voluntad abierta de aceptación al proyecto que se discute en el Congreso, las secretarías de Gobernación , Hacienda y Educación se avocaran a revisar el caso de las personas detenidas –presunción de inocencia, debido proceso–; las plazas magisteriales para evitar aviadores –federalización de la nómina– y desviación de recursos, en síntesis, cuestiones que son competencias de carácter político y económico. Nada lesiona, en lo mínimo, la constitucionalidad del país.

Por lo mismo, es aberrante lo que el ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de Nación, José Ramón Cossío –tiene una pensión de cerca de 300 mil pesos mensuales–, apuntara en el sentido de que era un memorándum sin motivación ni fundamentación, susceptible de impugnarse y que algunos constitucionalista alegaran en consecuencia lo mismo, cuando no existe ningún referencia al respecto, sin embargo, habla de la perversidad con que se actúa y ocasiona de inmediato el escándalo, ante el propósito del presidente López Obrador de buscar salidas políticas para serenar al país, en tanto, jurídicamente, se llega a consensos, pues una reforma sin los maestros, es totalmente agresiva y frustrante.

Qué bueno que ahora haya transparencia y que se pueda cuestionar lo que el "poder de los poderes" –la Presidencia de la República–, hacía apenas hace 100 días, pues ahora conocemos, por ejemplo, que el ex ministro Cossío, como custodio que fue de la Constitución, que lo fue durante 15 años, haya hecho algo por impedir que Calderón dejara en la orfandad a más de 40 mil trabajadores de la compañía de Luz y Fuerza del Centro, o bien, que actuara cuando se encarceló y torturó a la escritora y periodista Lidia Cacho –la ONU condenó a México a que se haga justicia– , y en abundancia de pruebas, que haya vigilado que se cumplieran los artículos 94, 127 y 134 constitucionales, en los casos del ministro Medina Mora, en los salarios de los funcionarios públicos y en la publicidad gubernamental, de ahí que la crisis que vive el país es y sigue siendo sustento de un país injusto.

Estos datos que se aportan y que son hechos notorios, comprobables, nos llevan a concluir y a exigir que quienes tengan la cola corta –y porque no, los que la tengan larga– no tan sólo a que aprovechen este nuevo sistema de libertad y de transparencia, que llegó para quedarse, sino que se ayude a que se desaliente la corrupción e impunidad que nos tiene en los niveles más bajos del mundo, por eso es prudente, siempre, denunciar toda simulación o duda de desviación en la vida pública.

limacobos@hotmail.com / Twitter :@limacobos1