Política

¿QUÉ SE PROPONE EL PRESIDENTE?

febrero 18, 2019

Por Julio Faesler

Llevado por un notable y muy respetable impulso reformador el Presidente de la República, una vez más, se fue de bruces al ratificar el miércoles de esta semana que se reducirá, al menos en un 50%, el subsidio que dentro del Programa de Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras se daba a las más de 9000 Estancias Infantiles de la República por lo que desde enero de 2019 ya no reciben el subsidio de 950 pesos mensuales por niño que durante 12 años pagaba SEDESOL.

Como justificación, el Presidente afirmó que la Auditoría Superior de la Federación detectó que muchas de las estancias no acreditaron la debida capacitación de más de 20.000 responsables de las estancias y que en 319 de ellas no se había acreditado el cumplimiento de los requisitos de afiliación. Se dice que las estancias infantiles eran focos de engaños tanto a los necesitados y sus familias como a las autoridades. Los recursos a las entidades llegaban tarde "y con moche".

Hay, empero, más fondo. En su conferencia mañanera el pasado martes el presidente López Obrador declaró que mandó recortar el subsidio a las estancias infantiles de 4 mil millones a 2,2 millones porque eran una parte de "la concepción neoliberal de privatizar" argumento irrefutable para acabar con un programa que hace años viene beneficiando a millones de mexicanos en la más calificada pobreza.

Para corregir lo anterior se decidió no entregar el subsidio a las estancias sino directamente a las madres de familia. De las 9,126 estancias que existen en la República 2628, más de 50%, se encuentran en estados de certificada pobreza como México, Guerrero, Chiapas, Veracruz o Puebla. Las condiciones en que vive la mayor parte de la población dejan claro que aun con los 1600 pesos bimestrales que recibirán personalmente, muchas madres no cuentan con el apoyo de las abuelas que también trabajan o viven lejos, tampoco podrían pagar un servicio que sustituya el de la estancia con que contaban.

En el pasado se ha dado el cierre de instituciones necesarias para la comunidad nacional con el pretexto de haber caído en alguna corrupción. En lugar de remediar las fallas apretando vigilancia, corrigiendo o castigando, se ha tomado la vía más fácil de desechar la institución dejando sin atender la necesidad que había que curar. Como lo comentó Lía Limón, por una piedra en el riñón se extirpa el riñón, una fractura en la pierna se remedia amputándola. Nada decir del sospechosismo que aniquila o del perverso ciclo de creación, corrupción y extinción por el que han transitado muchas entidades públicas y que se remata recreando al organismo con otro nombre, para así reiniciar el dispendio.

El sistema de estancias que se vulnera forma parte imprescindible para millones de familias como también otros programas que el mismo gobierno ha instituido para los ciudadanos mayores o para los jóvenes. Un cúmulo de miopías le impide apreciar estas realidades que estábamos seguros el nuevo gobierno entendía a la perfección. Las graves consecuencias de la decisión presidencial suscitan inevitables protestas.

Se ha presentado en Chihuahua la primera controversia constitucional para que no se aplique el recorte al Programa de Estancias incluido en el Presupuesto Federal de Egresos. La CNDH declaró que la reducción mencionada afecta las garantías de los menores de edad y de sus familias y restringe el derecho a la educación, la estimulación temprana a vivir en condiciones de bienestar y al desarrollo integral para los pequeños. El CONEVAL afirma que hacer transferencias directas no garantiza el acceso a un sitio que resguarde su integridad física o emocional de los niños.

Ya hay grupos en el Zócalo de la ciudad de México para protestar contra el recorte que revela la manera irreflexiva de tomar decisiones de trascendencia. La última noticia es que el gobierno respetará las estancias pero con otro nombre y que una parte de estas dependerá de la Secretaría de Bienestar y otra de la de Economía. Todo esto por no querer aceptar que algo se hizo bien en administraciones pasadas.

La Cuarta Transformación es una meta de dimensión histórica pero su primitivismo inicial revela una inexplicable y desconcertante carencia de preparación, sensibilidad, oficio político y falta de consensos siquiera internos. Todo contrasta con lo que suponíamos confirmar en el experimentado líder que hasta ahora ha sido López Obrador.

juliofelipefaesler@yahoo.com