Política

Con inversión de Nestlé, Veracruz retomará papel de gran productor nacional de café

diciembre 24, 2018

Pese a que existen "malas percepciones" sobre la manera en que operan las trasnacionales al privilegiar sus intereses por encima de los de las comunidades, la próxima planta procesadora de café que instalará la Nestlé en las cercanías del puerto de Veracruz, vendrá con una idea distinta, inmersa en la Cuarta Transformación de la república propuesta por López Obrador y dispuesta a colaborar de una manera diferente en su relación con los productores veracruzanos, estimó Jorge Pérez Sanfilippo, funcionario de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa) que será el encargado de llevar la relación entre el gobierno estatal, la trasnacional y las organizaciones de cafetaleros.

Consciente del potencial del estado donde están sembradas unas 140 mil hectáreas, con 90 mil productores de café arábigo y una producción de alrededor de 300 mil toneladas anuales, pero a veces por el fenómeno de la bianualidad en el que la planta lo ocupa para robustecerse, se llegan a tener hasta 400 mil toneladas, Veracruz retomará su papel preponderante en el nivel nacional para rebasar el millón 200 mil quintales de buen café de exportación "que a veces alcanza los 130 dólares pero desgraciadamente en este ciclo cafetalero traemos un precio de 98 dólares, rompiendo la barrera de los 100 hacia abajo por el anuncio de Brasil sobre el aumento de sus exportaciones pues prevé una cosecha recórd pero a futuro habría una cosecha enorme por el fenómeno climático de El Niño donde tal vez podría reducir la comercialización de su café".

Pérez Sanfilippo ha pasado toda su vida profesional dedicado a la industria del café y defiende las bondades de la procesadora que anunció el presidente de la república y el gobernador Cuitláhuac García

–¿Porque consideras importante dicha instalación?

–El tema de la inversión de Nestlé en una planta procesadora de café en las inmediaciones del puerto de Veracruz cerca de San Julián y Paso del Toro en un sitio aún por definirse es de altísima importancia. Son 12 mil empleos indirectos en su construcción y posteriormente quedarán unos mil 300 fijos.

Se ha dicho que es una trasnacional que sólo trabajara a su favor y no apoyará a los productores. Anteriormente pudo haber sido así pero ahora viene en un esquema nuevo, faltó el enfoque para que las trasnacionales fueran de la mano con los productores. Ahora en la cuarta transformación de la República, el objetivo primordial es ir de la mano con los campesinos.

En Veracruz hay unas 100 mil hectáreas susceptibles de cultivo de café arábiga, y para robusta unas 80 mil hectáreas. El plan iniciaría con unas 20 mil hectáreas ubicadas en praderas ociosas, en latitudes debajo de los 500 metros sobre el nivel del mar y sería de un alto impacto forestal porque con una variedad como el robusta, que no es una planta, es un árbol que crece entre los ocho y diez metros, con una gran capacidad de producción de 50 quintales unas 12 toneladas por hectárea y por otro lado, impactaría favorablemente a los productores de piloncillo porque el café soluble se prepara con azúcar y puede usarse. Afectaría ambos rubros y el café robusta con el seguimiento que esta dirigido en apoyo a los productores con prorgamas de organización.

La idea es ir de la mano con los productores quien quiera sembrar robusta lo vamos a apoyar y vigilaremos que Nestlé quede con el producto de los veracruzanos.

–¿Cómo se beneficia el productor con la entrada de una trasnacional como Nestlé?

–Vamos a fomentar como gobierno la producción de planta robusta y lo que nosotros podamos coadyuvar dándole la planta al productor lo haremos. Tenemos unas proyecciones en el sentido de apoyar al productor. Que no le cueste al campesino la adquisición de la planta, vamos a trabajar sobre el financiamiento para créditos de avío y refaccionario.

Esto crecerá cada día más de forma positiva. Sabemos que estamos observados y se le dará seguimiento a este proyecto.

–Los cafetaleros piensan que una trasnacional no tiene un mínimo sentido social, idea en la que también entra Starbucks y que por ello difícilmente podrá esperarse algún beneficio. Lo que quiere Nestlé es una producción masiva de café y en el viaje va el riesgo de que controle el mercado y los precios del café para su provecho y no para los campesinos. ¿Qué garantizaría que las cosas fueran diferentes?

–Hablamos con Julio Espinoza Morales que estuvo en la Organización Internacional del Café sobre la afectación internacional en el precio del producto, El robusta es un comodity, no tan volátil como el arábiga, pero en cualquier momento puede caerse su precio. Se trata de mediar la situación. Es un trabajo difícil porque al final de cuentas es un negocio.

Se ha hablado de un precio de garantía, es complicado, tal vez en tros productos se pueda hacer, pero en el café no hay quien absorba un potencial crack cafetalero en el que puede caer el precio de garantía como ha sucedido. Es imposible soportar una caída del precio con una producción de dos millones de quintales, es complicado pero se trabaja en ese sentido.

Comentábamos con el secretario Cadena la importancia de tener un área de comercialización en apoyo a los productores, algo dinámico y atento a los precios .Es la cuarta transformación, una visión diferente que va de la mano de los productores, el tiempo nos dará la razón pero me ha tocado vivir de cerca el problema del café.

–¿Una trasnacional tan poderosa como la Nestlé aceptaría jugar con reglas distintas como las que dices aportará la Cuarta transformación de la república?

–No tanto así pero sería de mutuo apoyo. Le proveemos de café pero ayúdanos con el precio y algunas concesiones para que podamos salir adelante. Tal vez de inicio la producción local no sea suficiente para abastecer la planta, pero sí hay interés en la gente cuando vea resultados. No ha habido la intención de sentarse con los productores. Se tiene pensada una reunión próxima entre el sector cafetalero, directivos de Nestlé y el gobierno estatal para tratar todos estos temas. No queremos ni dejaremos que los productores vayan solos y sean abusados, Eso debe quedar claro.

–¿Existe el riesgo de que para los propios intereses de la Nestlé se siembre mayoritariamente robusta y otras, afectando la variedades tradicionales o locales, acabando con éstas?

–En el mundo hay tres tipos de café, arábiga, robusta y excelsa ibérica. Aquí no lo conocemos pero los dos primeros predomina, sobre todo en árabe en un 97 por ciento, el resto es robusta y sólo se produce en Tezonapa y Tepatlaxco y este es uno de los mejores robustas del mundo, al estar sobre los 500 metros sobre el nivel del mar. Eso le da más densidad y mejores rendimientos al café. Lo importante es que la propuesta de Nestlé no afectará al arábigo pues éste es la joya de la corona de los veracruzanos. De excelente calidad y con el que mos a trabajar en el marketing para la comercialización de ese producto. Sostengo que hay que dejar atrás la bolsa de valores, ir más allá buscar clientes, precios en gente que pague más.

La producción de robusta no afectará, pues no tiene que ver con el sembrado de café árabe. En las 10 regiones productores de partes medias y altas del estado ellos seguirán con su cultivo.

Para ellos habrá incidencia positiva con la llegada de la Nestlé porque algunos productores de arábiga tal vez quieran sembrar en partes bajas porque conocen el negocio y diversificarse en el tema, pues habría apoyo del gobierno y puede haber una buena venta. Es un ingreso más que se debe visualizar así y como oportunidad de capitalización y habrá impacto favorable a toda la cadena productiva.

–¿Y que pasa con el argumento de que una planta como la anunciada contaminará el medio ambiente?

–El proceso de café soluble inicia con el café verde, luego se tuesta. Hay un proceso liofilizado, creado en Colombia, que lo congelan a menos de 50 grados y aquí se humedece con válvulas y espreas con un bajo consumo de agua, luego se deshidrata y se forma el grumo del café soluble. Queda el bagazo que es un producto biodegradable y se mezcla con otros fertilizantes o se usa como abono. No hay afectación ambiental. Por el contrario, se va reforestar con el robusta, se sembrarán chalahuites y vainillos para sombrear.

La apuesta de Nestlé es ir con el robusta y otras mezclas con cafes inferiores pues hay un estándar de exportación americana del 4 por ciento en cien gramos. Ahí se incorpora el manchado y con defectos hasta del 33 por ciento en cien gramos. En exportación se llama PL4 a un café con esos estándares. Nestlé usa PL50 hasta con esa proporción de mancha de distintos tipos que eso se lo compra a otros productores. Nestlé usa esos cafés cien por ciento puros y los mezcla con robusta. Si Nestlé quiere café árabe lo pagara al precio de bolsa.

–¿Hay alguna proyección de cuántas hectáreas se van agregar a la producción actual?

–En una primera etapa serían unas 20 mil hectáreas pero a largo plazo hasta 150 mil hectáreas. Sería por abajo de los 400 metros sobre el nivel del mar. Hay mucha tierra ociosa que se pudiera aprovechar. Por ejemplo yendo de Conejos a Huatusco, a la altura de Camaroncillo hay más de 100 hectáreas sembradas de robusta mediante un convenio entre la Nestlé y un productor de la región de Huatusco, con riego, tecnificación. Vienen con todo y con ganas de apoyar a los productores. A eso le vamos a dar seguimiento, no los dejaremos sueltos, organizando a productores para que en algún momento podamos llegar a esa meta de tierras sembradas, beneficiando a miles de productores.

Eso sería poner a Veracruz en el plano internacional, pues en los últimos años nos fuimos del sexto al undécimo lugar. Aprovechando la vocación, tenemos un trabajo de mucho compromiso. Pronto habrá reuniones entre productores, gobierno del estado y la propia empresa. Se trata de propiciar un acercamiento y terminar con esa incertidumbre que se ha generado alrededor del anuncio.

–Ya hay en Ixhuatlán del Café dos trasnacionales rabajando juntas. Una es Agroindustrias Unidas de Mexico y Nesspresso, esta última filial de Nestlé. Crearon un cluster o padrón de productores en donde les pagan mejor su café. Ese producto cortado y cosechado bajo una normativa que marca Nesspresso les repagan el café con un pago adicional. Reciben en dos sitios distintos el producto. Uno de menor cuidado y selección con café verde, etcétera, y tiene un costo. Por otro lado, hay otro centro de recepción donde reciben bajo una normativa de la empresa, café cien por ciento maduro, al que le dan otro proceso, bajo una normativa y es el de las cápsulas del Nesspresso. Aquel costo inicial fue un precio de anticipo y posteriormente reciben un pago adicional como compensación.

Nestlé ha trabajado ya en Tezonapa con los productores y ahora hay otra visión para trabajar con los productores.