Política

Incumplió Grupo Beta San Miguel con los requerimientos financieros y ambientalistas

diciembre 04, 2018

Córdoba, Ver.- Se deslinda el presidente del sistema de riego "Alberto V. Bonfil", Cutberto Morales Martínez, de las repercusiones que pueda haber con la zafra 2018-2019, pues asegura que con tiempo de anticipación dialogó con los representantes del ingenio "El Potrero" para exponer sus condiciones a fin de abrir las compuertas del canal.

A diferencia de lo que en un comunicado argumentaron representantes de la factoría, el presidente del sistema de riego dio a conocer que solicitó a los empresarios un aumento del diez por ciento referente al consumo de agua que facturen por trimestre.

Asimismo, les solicitó la creación, en un plazo de uno a dos años, de una planta de tratamiento de aguas residuales, pues si bien por años ha vertido el agua contaminada, ya se deben tomar cartas en el asunto, puesto que los grados de contaminación han sido rebasados.

Indicó que la respuesta de Grupo Beta San Miguel, en el primer punto fue, que sólo podrían autorizar un 6 por ciento de incremento, dato que rechazaron.

Al no haber disposición del Grupo Beta, el presidente del sistema de riego se deslindó de los efectos que pueda generar la falta de agua.

"Respecto al comunicado de prensa, firmando por el gerente general, hago de su conocimiento lo siguiente, que la asociación no tiene responsabilidad de la cancelación de la zafra, ya que sólo se requiere el pago puntual por el uso de la infraestructura y mantenimiento de la unidad de riego".

Cutberto Morales, al reconocer que el cierre de las compuertas afecta a sus agremiados, hizo un llamado a la factoría a aceptar los términos y condiciones acordados por la organización.

Para el entrevistado es de reprobar que ahora la empresa los quiera responsabilizar de los daños que puedan darse por un posible retraso de la zafra, pues insistió que anteriormente buscaron un encuentro con los representantes de la factoría quienes estaban advertidos de las peticiones y sus consecuencias, sin embargo, citaron a los cañeros y siguieron con los trabajos de manera normal.

"El cierre de compuertas no es una amenaza, es una medida drástica que nos vemos forzados a adoptar debido a que en distintas ocasiones de buscó llegar a un común acuerdo".

Morales Martínez agregó que lo que se pretende también es que ya no lleguen a la sociedad agua con residuos que afecten a la comunidad y atenten contra la salud, de ahí la petición para que construyan una planta de tratamiento de aguas residuales.

Finalmente, negaron que estén buscando un problema social, al contrario, señalaron que se pretende resolver un problema actual e incluso solicitaron la intervención de activistas.